La imagen del espejo

la sombra en la pared

una mano que traza inconducente los signos que la expresan

unos ojos que quieren acoplarse sin éxito a la vista

la mismidad que asuela

un vacío que cava en la memoria vaya uno a saber qué novedades

la mesa que sostiene un tiempo muerto

el papel que se estira

los islotes de amor que se amontonan en un vago archipiélago

ese sueño que llega y no descansa

esta tarde de viva incertidumbre

¿En qué punto de cada parloteo concluye la palabra?
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(Foto: "Instante de un cielo sin patria", de Gabriel Canone)

Cada día observo el mundo desde un punto distinto

depende de la ubicación de la mesa

pero también depende de la disposición del ánimo y aun de la mayor o menor intervención de la inteligencia

cada día suceden las mismas cosas que transforman sin embargo la imprevisible realidad

es inútil que nos esforcemos por representarla

la realidad acontece por fortuna más allá de los poetas

se les escapa de las manos

los desborda

y genera la única poesía que habrá de perdurar

la poesía de los hechos

la evolución con sus vastas consecuencias

A la edad de tres años

Ayo en el Jardín

A la edad de tres años todo empieza

el ancho y alto espacio

la impaciencia por el tiempo que parece detenido

los filos y los bordes las tentadoras cornisas los caminos intrincados y los refugios de ocasión

las revelaciones del sabor y la intuición del olfato

la inquietud por los colores y las formas

la exploración de las armonías y las disonancias

la tentación por la lisura y la amistad con la aspereza

la acumulación de la memoria

el lento e inadvertido despertar a la vida consciente

a la edad de tres años

todo cuanto sucede se lo disfruta o se lo desprecia se lo ama o se lo rechaza

se lo invierte en un saco de experiencias que llamarán aprendizaje

me lo recuerda ese niño que sentado a la mesa contigua

descubre la novedad de una vidriera

paladea el octavo de tostado que le diera su mamá

desorbita los ojos mientras le destapan su botellita de cocacola

prueba el tono del vidrio contra la madera laminada

comprueba la elasticidad de la boca

y prescinde de todo el alrededor que se extienda más allá del asombro y el juego

"¿Encontraría a la Maga? Tantas veces me había bastado asomarme, viniendo por..."

y así vamos asomándonos tantas veces

volviendo a empezar

una y otra vez aferrados a la esperanza de volver a encontrarla

una y otra vez invocando ese nombre que nos confirme vivos

maga o virginia o modelo para armar

como si fuera un juego de trebejos o encastre

como si fuera un sueño

como si en ello nos fuera la porción de vida que nos queda

"Oh Maga, en cada mujer parecida a vos..."

apenas parecida

y acaso ni siquiera

En esa porosa frontera entre mito religión y arte
uno se permite anotar que no habría arte sin un principio mítico que religue la existencia humana con su origen oscuro y misterioso
si en las cavernas prehistóricas se imprimieron soles y lunas
bestias y aves
árboles y flores
cada impresión llevaba el valor de un símbolo
y cada símbolo religaba con la divinidad
es decir con el origen
después fueron el falo y las ubres
gigantes desproporcionados
después fueron los profetas y el dios que figuraran
después las madonas los ángeles los arcángeles los demonios
después llegó el tiempo de los aparatos
y enseguida
el de la razón pura y la abstracción
después el de la redescubierta naturaleza
después el de la pretenciosa revolución
después el del cuerpo humano y la liberación de los sexos
mitos que religan
todos
el arte que se ocupa de los hechos se confunde en cambio con la rutinaria vida
y qué mérito habría en el vivir y en el morirse como si nada

Rumbo

El paso de un avión traza una raya

en este cielo que parece euclídeo

y otro paso después su paralela

continua y consecuente

viaja gente en las naves con destino que los dos ignoramos

pero usted como yo sabe que el rumbo que orienta hacia el oeste

bien puede ser asunto de geodesia

y que vaya hacia el norte aquella gente que uno supone visitando el sur

Leo
"las redes sociales son virtuales pero el daño es real"
leo
acoso grooming hostigamiento amenazas persecución ensañamiento suicidio
leo
"¿Qué es la realidad?"
leo
"Los chicos recurren a estas redes cuando no encuentran referentes de carne y hueso"
me pregunto
qué son la carne y los huesos
qué son los referentes
qué sin la conciencia y sin los límites
leo
"Lo ideal sería que no hubiese consumidores de espacios"
me pregunto
se puede distinguir entre consumos
qué difiere entre consumir espacios consumir sustancias consumir materia consumir recetas consumir ideas
qué sería por lo tanto "lo ideal"
leo
"Lo que pasa en Internet es tan real como lo que ocurre en el espacio físico"
leo
"Las consecuencias pueden ser muy graves"
me pregunto
qué son las consecuencias
ideas o efectos materiales
"¿Qué es la realidad?" esta vez se preguntaban Oliveira y los miembros de "el club" mientras Rocamadour yacía muerto en la cama desde hacía varias horas
ficción realidad rayuela
qué mundo de mentiras construimos con el único propósito de llegar al cielo

Fractales

Doctor Ángel Norberto Petraglia

En la sala de espera de mi médico

durante largas horas infantiles que discurrían entre alergias y broncoespasmos

yo contaba las unidades de ladrillos visto

después las hileras después las filas

ensayaba operaciones mentales según lo que me enseñaban en la escuela

y obtenía resultados diferentes que disgustaban mi pretensión de exactitud

y que atribuía unas veces a un error de visión y otras veces a un error de cálculo

jamás había escuchado la palabra fractal

y apenas si distinguía entre el plano de la pared y la concavidad del techo

así mataba el tiempo hasta que llegara mi turno

lo recordé esta mañana sentado como todas a la mesa del café

mientras revisaba con parecido interés los hallazgos de Richardson y de Mandelbrot

de Escher o de Bernoulli

y concluía que la poesía me visitaba ya en la sala de espera

aunque la tos y la fiebre me impidieran advertirlo

y mi fatal escasez de conocimientos ponerla en circulación

Son cosas que parecen eternas

esta casa por ejemplo y sin embargo se derrumba

esta lluvia por ejemplo y sin embargo un día aclarará

este sueño que llevo por ejemplo y sin embargo de pronto tambalea

esta crisis que sabe a repetida pero que al fin no modifica a nadie

sólo las mareas son eternas y los ciclos de la luna y el rezongo del viento

sólo esa voz que habita la conciencia

sus sinuosas y extrañas galerías

donde una imagen late a nuestro ritmo

íntima como la sangre o los gorriones

Román

Juan Román Riquelme

Una vez, una puerta en Don Torcuato

dibujó con la luz una silueta,

recortada nomás, en la discreta

y honda penumbra del inquilinato.

 

Quedó el aura, me cuentan, por un rato

parpadeando. Después, con esa inquieta

velocidad que imprime la gambeta,

se deshizo y se fue. Y abunda el dato

 

de alguien que dijo verla como un filo

que hasta el aire cortó con el estilo

sereno y atrevido de su afán.

 

Otros le vieron una mueca triste.

Pero la luz es luz: brilla y resiste,

feliz en el cerebro de Román.

Café

Café de los Angelitos

Tarda en disolverse el pancito de azúcar que echamos al pocillo

uno que se fuera acostumbrando a la solvencia del polvo

a la eficacia instantánea de los sobrecitos

se asombra con la progresiva y lenta descomposición que sucede al embebido

y levanta la carie que ha formado con la punta de la cucharita

en tanto discurre trivialidades acerca de los cuerpos de los tiempos y de la resistencia que ofrece la materia

mientras suben los autos por Rivadavia

o huyen hacia el sur por Rincón

y el cielo se vuelve negro

como en cada final de una jornada

Tal vez no haya hazañas en la vida de los hombres

las hazañas son empresas divinas colosales ficciones ocasiones del azar

o tal vez haya hazañas pequeñitas

como ésta de estar a la orilla de un río

y entender que entre tanta maravilla uno pueda pensarse

y convertirse en garza en flor en árbol en nube o en corriente

La esperanza en los cajones

A veces encontrás la esperanza en los cajones

debajo de la cama

en el intersticio que dejan los muebles contra la pared

en un rincón vacío de la biblioteca o en un rincón vacío de tu propio ánimo

porque la esperanza suele ser un motivo que hiberna

en tiempos y lugares discontinuos

y un día se quita la modorra y revive

quién sabe por qué extraño mecanismo de naturaleza

Yo ya anduve bastante

llevo los ojos cargados de paisajes las manos cargadas de caricias la memoria cargada de nombres y de ejemplos y la conciencia cargada de faltas

también de aciertos que no suman a la ecuación

es la incompletitud lo que me importa

ese casillero que nunca se termina de llenar y que se comporta como el móvil necesario

si el casillero se llenara la vida en adelante carecería de sentido

y sospecho con algún fundamento que el casillero esquivo se relaciona con el amor

el amor como la felicidad que provoca no se completa nunca

nunca se resume en un número preciso de personas amadas

nunca se agota en su potencia de dar

ni el asombro ni la posibilidad le son ajenos

y se transite la edad que se transite

siempre quedan pendientes el asombro y la posibilidad

ser feliz consiste por lo tanto en saber feliz a la persona que se ama

una o múltiple

en cada situación de corte y hasta el final de la partida

Homenaje

Edna Pozzi

Hay una edad en la que la muerte deja de sernos novedosa y pasa a sernos familiar cercana
ya no son los otros los que se mueren sino pedacitos de nosotros ante cada repetición de la noticia
y lo que empieza a quedarnos lejos no es la finitud
sino la omnipotencia que nos reunía cuando parecíamos indestructibles

Hoy murió un hombre cuyo nombre desconocía

no así su persona

lo supe cuando vi su foto reproducida por los medios

¿este hombre murió? me dije

y de inmediato se me representaron caras de tanta gente cuyos nombres desconozco

¿vivirán? ¿se habrán muerto?

¿cuándo vemos una cara por última vez?

¿intuimos que esa vez será la última?

la ignorancia de alguna manera se emparienta con la eternidad

desconocer el destino de las personas y las cosas

nos permite un precario aunque confortable refugio

un lugar que nos protege de la fugacidad desoladora

un campo de acción que es eterno mientras dura

y después

cuando el golpe nos siegue

quién sabrá dónde estamos o qué fuimos