con Rocío Ludueña / la Rochi

Un punto el aleph o tu horizonte

o esa marca quién sabe en el espacio

o ese golpe de luz

o la energía

que brota limpia de tu piel tatuada

allí donde mirás queda el futuro

aquí donde pasaste huele el aire a fruta de estación

a vida plena

pienso en tus dedos que partió el trabajo

pienso en tus años que son tan poquitos

pienso en los sueños que te dieron alas

siento un amor que excede cuanto diga

guerrera de este tiempo luchadora

primera entre las bellas

sol de julio

sol que entibia las calles que acaricia

que dibuja rayitos en el suelo

sol que enciende los días

que los hace

dame tu protección

en casa, con Rocío Ludueña

Centenial

mi chiquita

vos serás una mujer de la segunda mitad del siglo

no estaré para entonces

no estaré para ver tu plenitud

tu madurez

la necesaria consumación de tu belleza que es de doble vertiente

no sé qué elegirás

no imagino siquiera qué trabajo qué destino te aguardan

no imagino siquiera qué país

y es aquella certeza

y es esta incertidumbre

las que ahora me martillan las sienes y me oprimen el pecho

sabés cuánto te quiero muchachita

cuánto te echo de menos

cuánto extraño tus manos y tus ojos los días que no estás

la voz que me consuela

las fotos compartidas

los cafés

los abrazos

no sé cómo nombrarte

no sé cómo nombrarnos

no sé qué quedará de estos ratitos que suelen ser intensos

no sé qué quedará de estos apuntes que lucen desprolijos

pero sé que nos fuimos providentes

nos dimos un refugio transitorio

y aunque todo pasó como un relámpago

una línea quizá nos perpetúe

esa línea que grabes en tu piel para burlar el tiempo

Si llevarse la voz hasta los huesos
si achicar la palabra y llevarse la voz hasta los huesos
si quitar las linduras
si rasurar los brotes de tilinguería que sombrean la cara
y dar vuelta el adentro para mostrar las costuras del revés
si escaparse de todas las lisonjas
si confiar en que algo de nosotros hablará mañana
para ese interlocutor desconocido
y una pizca de verdad trascienda la provisoriedad con que escribiéramos
si pudiéramos de veras revelarnos
si pudiéramos de veras rebelarnos
este oficio tal vez nos salvaría de tantas horas hueras
de tantas horas yermas
de tanto andar a ciegas por caminos que nos llevan adónde

¿En qué punto de cada parloteo concluye la palabra?
.................................
(Foto: Plaza central del Chivilcoy, Bs. As. / Gentileza de César Suárez)

Cuando hicimos la casa
ella plantó los jacarandaes en la vereda incipiente
apenas terminó la excavadora de morder el terreno
y los camiones se llevaron el sobrante para inciertos destinos
tampoco sabíamos entonces cuán inciertos serían los nuestros
crecieron y florecieron con los hijos
por momentos felices y por momentos lastimados
un día yo me fui de la casa
pero ella los chicos y los jacarandaes conservaron y embellecieron el solar
ahora que miro por Libertador la formación celeste y espléndida que noviembre remonta hacía el oeste
ese oeste adonde habré de volver en unas pocas horas
sé que los jacarandaes son los mismos
sé que la memoria nos trasciende
sé que hay actos de fe que nos retratan para toda la vida
sé que hay libros que hablan de estas cosas de su puño y del mío

Supongamos que es cierto

que la mítica manzana con que Adán fuera tentado en el breve Paraíso

sea la misma que durmió a la Bella

que despertó la curiosidad y la imaginación de Newton para que nos legara las leyes de la gravitación

y que matara a Alan Turing en la cúspide de su genio acusado y condenado por homosexualidad

supongamos que sea una manzana la medida de evolución de la especie

supongamos ahora que se nos ofrece jugosa y bermeja para que la historia no deje de suceder

quién se animaría a no morderla y detener de ese modo y para siempre el curso de los hechos?

No se trata de bajar la luna

se trata de regalar el cielo

así de pronto como si una corriente nos uniera a cuatrocientos kilómetros de distancia

todo azul el paisaje

toda emoción el juego

toda limpia la intención

sin mancha que lo ensucie ni nube que lo raye

puro cielo de febrero en el sur

donde un amor escapa de las convenciones

y se deja llevar por esa térmica

que tan bien conocen los pilotos los halcones y las cigüeñas

Mi hija le llama a una esquina La Esquina de los Vientos

allí en efecto se concentran remolinos como en ninguna otra parte de la ciudad

y es una tentación atravesarla

un deseo atávico quizá

una especie de coraje sobrehumano

o una secreta y misteriosa afición por el peligro

que obligue al desafío pedestre de andar por estas calles

como si fuéramos ángeles o héroes

dispuestos a ver del otro lado la tierra prometida

Se estiran las horas aunque el tiempo parezca detenido

no consigo dormir

es el calor me digo

y seguro que lo es

es la presión muy baja es que no corre aire es el clima estancado anterior a la tormenta

es este cuerpo roto a fuerza de no romperse

todo eso es verdad

pero también es las cosas que no dije

las cosas que no hice

la carga que me puse sobre los hombros para que la bestia cinchara un poco menos

la escoria que cargué sobre la conciencia con el ánimo de no polemizar

es hondo como un tiempo muerto este tiempo caliente

tiempo de vigilias prolongadas

con mucho por lo que preocuparse

con poco para resolver

Y sí

alcanza

nunca es suficiente pero alcanza

nada es suficiente en el amor

vos sabés

alcanza con que existas

nunca es suficiente pero alcanza

tampoco el tiempo es suficiente

tampoco el aire tampoco los espacios

alcanza con que estés después veremos

después

cuando ni el aire ni el tiempo ni los espacios nos sean favorables

pero quede un registro que nos diga

como una raya

como una marca

como el verso o el beso que nos dimos

que no nos dimos

que tampoco importa

Está claro que yo no seré nunca un poeta exitoso

no digamos exitoso en financiamiento que de ésos están llenos los festivales y las antologías

tampoco lo seré en los favores del lector

al lector suelen gustarle los poetas que visitan la utopía

y yo soy bien pedestre

al lector suelen gustarle los adalides de la revolución

y yo no creo en la revolución

al lector suelen gustarle los fabricantes de héroes los tejedores de metáforas los excesos románticos los relatores de epopeyas

y yo hablo de las cosas del vecino en el lenguaje del vecino

al lector suelen gustarle los amores exaltados

y a mí los amores que se puedan alcanzar

no se tome este texto como queja

quejarse se quejan los poetas que le gustan al lector

tómese este texto como puesta de blanco sobre negro

en la poesía como en la política y en las amistades

suele irles mejor a los cultores de la demagogia

pero en el fondo de la conciencia no

y si alguna aspiración me queda a esta altura del partido

es la de ser un poeta que se pueda reconocer en su palabra

caminar sin complejos

animarse a pensar

Nosotros los hijos de aquel tiempo mítico

cuando callar era la norma

y la vida transcurría en una suerte de sopor que los actores fingían felicidad

sabemos de miserias parentales

de verdades que siempre se mintieron

de ignominias que a ojos de los otros parecieran virtudes

de falsas fidelidades

y de falsa lealtad

nosotros que venimos de pobladas reuniones familiares fijadas en fotos blanco y negro

carecemos de autoridad para juzgar el color

carecemos de fundamentos para indicar el camino

nosotros los que vamos quedando de una edad sin historia

debemos recoger los piolines de las cometas que remontamos

confesar que no fuimos competentes

aceptar nuestra responsabilidad

y esperar que el futuro nos absuelva

por haber dibujado un paraíso en el piso con pedazos de tiza robados en la escuela

Recién miraba el vuelo de un pavo real

algo tiene de siniestro el vuelo de las grandes aves

algo que no llegan a disimular ni los colores vivos de las plumas ni la majestuosidad del vuelo

algo de horror antediluviano

no son pájaros que alegren las ramas con sus trinos

son monstruos voladores

máquinas vivientes que nos remontan a una edad misteriosa

y que ponen en vilo la conciencia

¿dónde se fija el límite?

¿dónde abandona el pájaro su gracia para que otro de su especie nos hunda en el terror?

Nothing more

Nevermore

entre la nada y el nunca se extiende la incertidumbre

-Poe me lo recuerda-

de sabernos en tránsito

hacia dónde

para qué

vigías olvidos o presencias

recurrentes enigmas

nada más

nunca más

sólo nombres y a veces repetidos

sucesivos

simultáneos

superpuestos

nombres que se extienden desde el fondo de los días

desde lo recóndito

desde lo inescrutable

para posarse una noche en el vano de la puerta

y llamar a quien repose dentro de la habitación

Uno me dio el orden de los números

la precisión aritmética

la imprescindible versatilidad del cero

la sucesión armónica infinita

la iteración generadora

la novedad de la constante

los encantos del ritmo

la variedad de las combinaciones

la proyección geométrica la música que entra por los ojos

el otro me dio la proporción

la fusión revelada para siempre de la naturaleza por el acto

los principios del arte sus razones

los gestos que definen las proezas

la maravilla de la posibilidad

dos Leonardos me guían mientras busco destino en la poesía

el de Pisa que llaman Fibonacci

y el de Vinci que llaman el Divino

Tenso el músculo aguarda la captura

va a despegar el ave

no sabe del ojo que la enfoca para fijar la magia del momento

no es del aire ese cuerpo todavía

tampoco es de la tierra

el instante se estira con las plumas del cuello que se erizan

las garras van perdiendo su contacto

se infla el buche las alas se contraen

señala el pico acaso algún destino

alguna dirección en la inminencia del vuelo que se apresta

suelta la tarde un rayo

pulsa un dedo la tecla en la certeza de que el tiempo es ahora

la lente obtura el ave ya se ha ido

su imagen potente se ha plasmado sin embargo en la foto

 

.........................

(a Gustavo Goyeneche, artista)

DEPORTIVAS (Poética)

Juan Román Riquelme, el maestro.

 

1

Si va el ace mejor

cómo hace Roger

si no peloteo al fondo

cambiando alguna vez de ángulo

hasta encontrar el hueco para picarla mansita sobre la red

 

2

Los ojos bien abiertos como Leonard

firmes las piernas pero nunca estáticas

el punteo con una mano que va dibujando el ritmo

y ahí nomás por sorpresa la estocada que marque mensaje y destinatario

 

3

Jugar sobre la raya

como Riquelme

y cada tanto tirar un caño para salir de la encerrona

si es posible de taco

 

4

Los poetas se ven en la cancha

Me hablabas de un país durante las mañanas del verano

donde las calles olían a tierra mojada

y se poblaban de mariposas apenas superaba el sol la línea de los ligustros

un país de casas con jardines

de jardines con malvones y geranios

de malvones y geranios que crecían con las canciones de mamá

me hablabas de un país de tapiales bajitos

de sillas en la vereda

de mates con el vecino

de tangos que resistían desde la radio los embates de la nueva ola

me hablabas de un país con afiladores y escoberos

con la leche que llegaba en carros

con el pan que se comía todavía caliente

un país de comercio y ferrocarril

de espigas y de cosechas

de talleres y de fundiciones

me hablabas de un país que había sido un faro

que atrajo a mis abuelos desde lejos

y que les dio la paz que reclamaban

me hablabas de un país que me decías se envidiaba en el mundo

y yo crecí confiando en que de grande lo sabría contar de igual manera

.........

Un poco más de medio siglo es mucho

me cuesta entre las brumas de estos días

distinguir si ha quedado en algún lado

un reflejo que diga cómo fue mi país

A la edad de tres años

Ayo en el Jardín

A la edad de tres años todo empieza

el ancho y alto espacio

la impaciencia por el tiempo que parece detenido

los filos y los bordes las tentadoras cornisas los caminos intrincados y los refugios de ocasión

las revelaciones del sabor y la intuición del olfato

la inquietud por los colores y las formas

la exploración de las armonías y las disonancias

la tentación por la lisura y la amistad con la aspereza

la acumulación de la memoria

el lento e inadvertido despertar a la vida consciente

a la edad de tres años

todo cuanto sucede se lo disfruta o se lo desprecia se lo ama o se lo rechaza

se lo invierte en un saco de experiencias que llamarán aprendizaje

me lo recuerda ese niño que sentado a la mesa contigua

descubre la novedad de una vidriera

paladea el octavo de tostado que le diera su mamá

desorbita los ojos mientras le destapan su botellita de cocacola

prueba el tono del vidrio contra la madera laminada

comprueba la elasticidad de la boca

y prescinde de todo el alrededor que se extienda más allá del asombro y el juego

En esa porosa frontera entre mito religión y arte
uno se permite anotar que no habría arte sin un principio mítico que religue la existencia humana con su origen oscuro y misterioso
si en las cavernas prehistóricas se imprimieron soles y lunas
bestias y aves
árboles y flores
cada impresión llevaba el valor de un símbolo
y cada símbolo religaba con la divinidad
es decir con el origen
después fueron el falo y las ubres
gigantes desproporcionados
después fueron los profetas y el dios que figuraran
después las madonas los ángeles los arcángeles los demonios
después llegó el tiempo de los aparatos
y enseguida
el de la razón pura y la abstracción
después el de la redescubierta naturaleza
después el de la pretenciosa revolución
después el del cuerpo humano y la liberación de los sexos
mitos que religan
todos
el arte que se ocupa de los hechos se confunde en cambio con la rutinaria vida
y qué mérito habría en el vivir y en el morirse como si nada

Leo
"las redes sociales son virtuales pero el daño es real"
leo
acoso grooming hostigamiento amenazas persecución ensañamiento suicidio
leo
"¿Qué es la realidad?"
leo
"Los chicos recurren a estas redes cuando no encuentran referentes de carne y hueso"
me pregunto
qué son la carne y los huesos
qué son los referentes
qué sin la conciencia y sin los límites
leo
"Lo ideal sería que no hubiese consumidores de espacios"
me pregunto
se puede distinguir entre consumos
qué difiere entre consumir espacios consumir sustancias consumir materia consumir recetas consumir ideas
qué sería por lo tanto "lo ideal"
leo
"Lo que pasa en Internet es tan real como lo que ocurre en el espacio físico"
leo
"Las consecuencias pueden ser muy graves"
me pregunto
qué son las consecuencias
ideas o efectos materiales
"¿Qué es la realidad?" esta vez se preguntaban Oliveira y los miembros de "el club" mientras Rocamadour yacía muerto en la cama desde hacía varias horas
ficción realidad rayuela
qué mundo de mentiras construimos con el único propósito de llegar al cielo

Son cosas que parecen eternas

esta casa por ejemplo y sin embargo se derrumba

esta lluvia por ejemplo y sin embargo un día aclarará

este sueño que llevo por ejemplo y sin embargo de pronto tambalea

esta crisis que sabe a repetida pero que al fin no modifica a nadie

sólo las mareas son eternas y los ciclos de la luna y el rezongo del viento

sólo esa voz que habita la conciencia

sus sinuosas y extrañas galerías

donde una imagen late a nuestro ritmo

íntima como la sangre o los gorriones

Tal vez no haya hazañas en la vida de los hombres

las hazañas son empresas divinas colosales ficciones ocasiones del azar

o tal vez haya hazañas pequeñitas

como ésta de estar a la orilla de un río

y entender que entre tanta maravilla uno pueda pensarse

y convertirse en garza en flor en árbol en nube o en corriente

Homenaje

Edna Pozzi

Hay una edad en la que la muerte deja de sernos novedosa y pasa a sernos familiar cercana
ya no son los otros los que se mueren sino pedacitos de nosotros ante cada repetición de la noticia
y lo que empieza a quedarnos lejos no es la finitud
sino la omnipotencia que nos reunía cuando parecíamos indestructibles

Hoy murió un hombre cuyo nombre desconocía

no así su persona

lo supe cuando vi su foto reproducida por los medios

¿este hombre murió? me dije

y de inmediato se me representaron caras de tanta gente cuyos nombres desconozco

¿vivirán? ¿se habrán muerto?

¿cuándo vemos una cara por última vez?

¿intuimos que esa vez será la última?

la ignorancia de alguna manera se emparienta con la eternidad

desconocer el destino de las personas y las cosas

nos permite un precario aunque confortable refugio

un lugar que nos protege de la fugacidad desoladora

un campo de acción que es eterno mientras dura

y después

cuando el golpe nos siegue

quién sabrá dónde estamos o qué fuimos