¿En qué punto de cada parloteo concluye la palabra?
.................................
(Foto: Plaza central del Chivilcoy, Bs. As. / Gentileza de César Suárez)

Cuando hicimos la casa
ella plantó los jacarandaes en la vereda incipiente
apenas terminó la excavadora de morder el terreno
y los camiones se llevaron el sobrante para inciertos destinos
tampoco sabíamos entonces cuán inciertos serían los nuestros
crecieron y florecieron con los hijos
por momentos felices y por momentos lastimados
un día yo me fui de la casa
pero ella los chicos y los jacarandaes conservaron y embellecieron el solar
ahora que miro por Libertador la formación celeste y espléndida que noviembre remonta hacía el oeste
ese oeste adonde habré de volver en unas pocas horas
sé que los jacarandaes son los mismos
sé que la memoria nos trasciende
sé que hay actos de fe que nos retratan para toda la vida
sé que hay libros que hablan de estas cosas de su puño y del mío

Supongamos que es cierto

que la mítica manzana con que Adán fuera tentado en el breve Paraíso

sea la misma que durmió a la Bella

que despertó la curiosidad y la imaginación de Newton para que nos legara las leyes de la gravitación

y que matara a Alan Turing en la cúspide de su genio acusado y condenado por homosexualidad

supongamos que sea una manzana la medida de evolución de la especie

supongamos ahora que se nos ofrece jugosa y bermeja para que la historia no deje de suceder

quién se animaría a no morderla y detener de ese modo y para siempre el curso de los hechos?

No se trata de bajar la luna

se trata de regalar el cielo

así de pronto como si una corriente nos uniera a cuatrocientos kilómetros de distancia

todo azul el paisaje

toda emoción el juego

toda limpia la intención

sin mancha que lo ensucie ni nube que lo raye

puro cielo de febrero en el sur

donde un amor escapa de las convenciones

y se deja llevar por esa térmica

que tan bien conocen los pilotos los halcones y las cigüeñas

Mi hija le llama a una esquina La Esquina de los Vientos

allí en efecto se concentran remolinos como en ninguna otra parte de la ciudad

y es una tentación atravesarla

un deseo atávico quizá

una especie de coraje sobrehumano

o una secreta y misteriosa afición por el peligro

que obligue al desafío pedestre de andar por estas calles

como si fuéramos ángeles o héroes

dispuestos a ver del otro lado la tierra prometida

Se estiran las horas aunque el tiempo parezca detenido

no consigo dormir

es el calor me digo

y seguro que lo es

es la presión muy baja es que no corre aire es el clima estancado anterior a la tormenta

es este cuerpo roto a fuerza de no romperse

todo eso es verdad

pero también es las cosas que no dije

las cosas que no hice

la carga que me puse sobre los hombros para que la bestia cinchara un poco menos

la escoria que cargué sobre la conciencia con el ánimo de no polemizar

es hondo como un tiempo muerto este tiempo caliente

tiempo de vigilias prolongadas

con mucho por lo que preocuparse

con poco para resolver

Y sí

alcanza

nunca es suficiente pero alcanza

nada es suficiente en el amor

vos sabés

alcanza con que existas

nunca es suficiente pero alcanza

tampoco el tiempo es suficiente

tampoco el aire tampoco los espacios

alcanza con que estés después veremos

después

cuando ni el aire ni el tiempo ni los espacios nos sean favorables

pero quede un registro que nos diga

como una raya

como una marca

como el verso o el beso que nos dimos

que no nos dimos

que tampoco importa

Está claro que yo no seré nunca un poeta exitoso

no digamos exitoso en financiamiento que de ésos están llenos los festivales y las antologías

tampoco lo seré en los favores del lector

al lector suelen gustarle los poetas que visitan la utopía

y yo soy bien pedestre

al lector suelen gustarle los adalides de la revolución

y yo no creo en la revolución

al lector suelen gustarle los fabricantes de héroes los tejedores de metáforas los excesos románticos los relatores de epopeyas

y yo hablo de las cosas del vecino en el lenguaje del vecino

al lector suelen gustarle los amores exaltados

y a mí los amores que se puedan alcanzar

no se tome este texto como queja

quejarse se quejan los poetas que le gustan al lector

tómese este texto como puesta de blanco sobre negro

en la poesía como en la política y en las amistades

suele irles mejor a los cultores de la demagogia

pero en el fondo de la conciencia no

y si alguna aspiración me queda a esta altura del partido

es la de ser un poeta que se pueda reconocer en su palabra

caminar sin complejos

animarse a pensar

Nosotros los hijos de aquel tiempo mítico

cuando callar era la norma

y la vida transcurría en una suerte de sopor que los actores fingían felicidad

sabemos de miserias parentales

de verdades que siempre se mintieron

de ignominias que a ojos de los otros parecieran virtudes

de falsas fidelidades

y de falsa lealtad

nosotros que venimos de pobladas reuniones familiares fijadas en fotos blanco y negro

carecemos de autoridad para juzgar el color

carecemos de fundamentos para indicar el camino

nosotros los que vamos quedando de una edad sin historia

debemos recoger los piolines de las cometas que remontamos

confesar que no fuimos competentes

aceptar nuestra responsabilidad

y esperar que el futuro nos absuelva

por haber dibujado un paraíso en el piso con pedazos de tiza robados en la escuela

Recién miraba el vuelo de un pavo real

algo tiene de siniestro el vuelo de las grandes aves

algo que no llegan a disimular ni los colores vivos de las plumas ni la majestuosidad del vuelo

algo de horror antediluviano

no son pájaros que alegren las ramas con sus trinos

son monstruos voladores

máquinas vivientes que nos remontan a una edad misteriosa

y que ponen en vilo la conciencia

¿dónde se fija el límite?

¿dónde abandona el pájaro su gracia para que otro de su especie nos hunda en el terror?

Nothing more

Nevermore

entre la nada y el nunca se extiende la incertidumbre

Poe me lo recuerda

de sabernos en tránsito

hacia dónde

para qué

vigías olvidos o presencias

recurrentes enigmas

nada más

nunca más

sólo nombres y a veces repetidos

sucesivos

simultáneos

superpuestos

nombres que se extienden desde el fondo de los días

desde lo recóndito

desde lo inescrutable

para posarse una noche en el vano de la puerta

y llamar a quien repose dentro de la habitación

Uno me dio el orden de los números

la precisión aritmética

la imprescindible versatilidad del cero

la sucesión armónica infinita

la iteración generadora

la novedad de la constante

los encantos del ritmo

la variedad de las combinaciones

la proyección geométrica la música que entra por los ojos

el otro me dio la proporción

la fusión revelada para siempre de la naturaleza por el acto

los principios del arte sus razones

los gestos que definen las proezas

la maravilla de la posibilidad

dos Leonardos me guían mientras busco destino en la poesía

el de Pisa que llaman Fibonacci

y el de Vinci que llaman el Divino

Tenso el músculo aguarda la captura

va a despegar el ave

no sabe del ojo que la enfoca para fijar la magia del momento

no es del aire ese cuerpo todavía

tampoco es de la tierra

el instante se estira con las plumas del cuello que se erizan

las garras van perdiendo su contacto

se infla el buche las alas se contraen

señala el pico acaso algún destino

alguna dirección en la inminencia del vuelo que se apresta

suelta la tarde un rayo

pulsa un dedo la tecla en la certeza de que el tiempo es ahora

la lente obtura el ave ya se ha ido

su imagen potente se ha plasmado sin embargo en la foto

 

.........................

(a Gustavo Goyeneche, artista)

DEPORTIVAS (Poética)

Juan Román Riquelme, el maestro.

 

1

Si va el ace mejor

cómo hace Roger

si no peloteo al fondo

cambiando alguna vez de ángulo

hasta encontrar el hueco para picarla mansita sobre la red

 

2

Los ojos bien abiertos como Leonard

firmes las piernas pero nunca estáticas

el punteo con una mano que va dibujando el ritmo

y ahí nomás por sorpresa la estocada que marque mensaje y destinatario

 

3

Jugar sobre la raya

cómo jugaba Riquelme

y cada tanto tirar un caño para salir de la encerrona

si es posible de taco

 

4

Los poetas se ven en la cancha

Me hablabas de un país durante las mañanas del verano

donde las calles olían a tierra mojada

y se poblaban de mariposas apenas superaba el sol la línea de los ligustros

un país de casas con jardines

de jardines con malvones y geranios

de malvones y geranios que crecían con las canciones de mamá

me hablabas de un país de tapiales bajitos

de sillas en la vereda

de mates con el vecino

de tangos que resistían desde la radio los embates de la nueva ola

me hablabas de un país con afiladores y escoberos

con la leche que llegaba en carros

con el pan que se comía todavía caliente

un país de comercio y ferrocarril

de espigas y de cosechas

de talleres y de fundiciones

me hablabas de un país que había sido un faro

que atrajo a mis abuelos desde lejos

y que les dio la paz que reclamaban

me hablabas de un país que me decías se envidiaba en el mundo

y yo crecí confiando en que de grande lo sabría contar de igual manera

.........

Un poco más de medio siglo es mucho

me cuesta entre las brumas de estos días

distinguir si ha quedado en algún lado

un reflejo que diga cómo fue mi país

A la edad de tres años

Ayo en el Jardín

A la edad de tres años todo empieza

el ancho y alto espacio

la impaciencia por el tiempo que parece detenido

los filos y los bordes las tentadoras cornisas los caminos intrincados y los refugios de ocasión

las revelaciones del sabor y la intuición del olfato

la inquietud por los colores y las formas

la exploración de las armonías y las disonancias

la tentación por la lisura y la amistad con la aspereza

la acumulación de la memoria

el lento e inadvertido despertar a la vida consciente

a la edad de tres años

todo cuanto sucede se lo disfruta o se lo desprecia se lo ama o se lo rechaza

se lo invierte en un saco de experiencias que llamarán aprendizaje

me lo recuerda ese niño que sentado a la mesa contigua

descubre la novedad de una vidriera

paladea el octavo de tostado que le diera su mamá

desorbita los ojos mientras le destapan su botellita de cocacola

prueba el tono del vidrio contra la madera laminada

comprueba la elasticidad de la boca

y prescinde de todo el alrededor que se extienda más allá del asombro y el juego

En esa porosa frontera entre mito religión y arte
uno se permite anotar que no habría arte sin un principio mítico que religue la existencia humana con su origen oscuro y misterioso
si en las cavernas prehistóricas se imprimieron soles y lunas
bestias y aves
árboles y flores
cada impresión llevaba el valor de un símbolo
y cada símbolo religaba con la divinidad
es decir con el origen
después fueron el falo y las ubres
gigantes desproporcionados
después fueron los profetas y el dios que figuraran
después las madonas los ángeles los arcángeles los demonios
después llegó el tiempo de los aparatos
y enseguida
el de la razón pura y la abstracción
después el de la redescubierta naturaleza
después el de la pretenciosa revolución
después el del cuerpo humano y la liberación de los sexos
mitos que religan
todos
el arte que se ocupa de los hechos se confunde en cambio con la rutinaria vida
y qué mérito habría en el vivir y en el morirse como si nada

Leo
"las redes sociales son virtuales pero el daño es real"
leo
acoso grooming hostigamiento amenazas persecución ensañamiento suicidio
leo
"¿Qué es la realidad?"
leo
"Los chicos recurren a estas redes cuando no encuentran referentes de carne y hueso"
me pregunto
qué son la carne y los huesos
qué son los referentes
qué sin la conciencia y sin los límites
leo
"Lo ideal sería que no hubiese consumidores de espacios"
me pregunto
se puede distinguir entre consumos
qué difiere entre consumir espacios consumir sustancias consumir materia consumir recetas consumir ideas
qué sería por lo tanto "lo ideal"
leo
"Lo que pasa en Internet es tan real como lo que ocurre en el espacio físico"
leo
"Las consecuencias pueden ser muy graves"
me pregunto
qué son las consecuencias
ideas o efectos materiales
"¿Qué es la realidad?" esta vez se preguntaban Oliveira y los miembros de "el club" mientras Rocamadour yacía muerto en la cama desde hacía varias horas
ficción realidad rayuela
qué mundo de mentiras construimos con el único propósito de llegar al cielo

Son cosas que parecen eternas

esta casa por ejemplo y sin embargo se derrumba

esta lluvia por ejemplo y sin embargo un día aclarará

este sueño que llevo por ejemplo y sin embargo de pronto tambalea

esta crisis que sabe a repetida pero que al fin no modifica a nadie

sólo las mareas son eternas y los ciclos de la luna y el rezongo del viento

sólo esa voz que habita la conciencia

sus sinuosas y extrañas galerías

donde una imagen late a nuestro ritmo

íntima como la sangre o los gorriones

Tal vez no haya hazañas en la vida de los hombres

las hazañas son empresas divinas colosales ficciones ocasiones del azar

o tal vez haya hazañas pequeñitas

como ésta de estar a la orilla de un río

y entender que entre tanta maravilla uno pueda pensarse

y convertirse en garza en flor en árbol en nube o en corriente

Homenaje

Edna Pozzi

Hay una edad en la que la muerte deja de sernos novedosa y pasa a sernos familiar cercana
ya no son los otros los que se mueren sino pedacitos de nosotros ante cada repetición de la noticia
y lo que empieza a quedarnos lejos no es la finitud
sino la omnipotencia que nos reunía cuando parecíamos indestructibles

Hoy murió un hombre cuyo nombre desconocía

no así su persona

lo supe cuando vi su foto reproducida por los medios

¿este hombre murió? me dije

y de inmediato se me representaron caras de tanta gente cuyos nombres desconozco

¿vivirán? ¿se habrán muerto?

¿cuándo vemos una cara por última vez?

¿intuimos que esa vez será la última?

la ignorancia de alguna manera se emparienta con la eternidad

desconocer el destino de las personas y las cosas

nos permite un precario aunque confortable refugio

un lugar que nos protege de la fugacidad desoladora

un campo de acción que es eterno mientras dura

y después

cuando el golpe nos siegue

quién sabrá dónde estamos o qué fuimos

Borradores

POEMAS NUEVOS

 

 

 

DEPORTIVAS

 

 

Dice Virilio que dijo Hugo

"La cuerda no pende, la Tierra atrae"

¿es que pudiera acaso caerse hacia arriba?

cautivos en la singularidad

rodeados por el horizonte de eventos

asomados con esfuerzo y voluntad a esa última órbita estable

vapuleados por el disco de acreción

aspiramos también al estallido que perfore la esfera de fotones

y nos impulse como un chorro de luz

a lo que dimos en llamar el tercer intervalo

no espacio no extensión

no duración no tiempo

límite de la velocidad o quién lo sabe

liberación definitiva

 

 

 

 

 

Lleno de magia

lleno de historia

lleno de hijos

lleno de poder de lujos de exabruptos de excesos

lleno de pleitos lleno de contradicciones

lleno de cariño y lleno de rencor

lleno de esas marcas imborrables que se ha dado en llamar resentimiento

lleno de amistades provisorias y de parásitos aduladores

lleno de extravagancias que aprovecha lo peor de la política

lleno de ilusiones postergadas y lleno de candor

lleno de inocencia subvertida

lleno de violaciones disimuladas

lleno de sueños cumplidos y de promesas por cumplir

lleno de dolor

incapaz de arrepentimiento

débil en lo íntimo

consciente en su impotencia

arrogante en sus manifestaciones

degradado en su divinidad

el ángel caído se refugia en un hueco sin volumen

busca un nido en el tiempo que no sabe de calor ni de paz hospitalaria

 

 

 

 Hierve en la olla un trozo de azotillo
parece matambre suelo decir cuando lo pruebo
parece pollo supo decir un abuelo cuando probó la rana por primera vez
parece una foto dice quien admira incrédulo al tigre que le ruge desde la tela de un pintor hiperrealista
parece un cuadro subraya el mismo observador cuando el ojo de un fotógrafo inspirado capta el instante de tensión del ave que despega o el telón puntillista de un cielo desleído
parecía que se me clavaba de veras suspira el que despierta aliviado y cuenta la tragedia que no fue de su reciente pesadilla
parecía un sueño suspira también el que memora aquel beso de verdad
la mera realidad no satisface nunca
necesitamos de mundos paralelos que tejan una trama distinta de aquella que vivimos
y así vamos de función en función
extraños de nosotros mismos
del entorno
del tiempo

 

 

 

Tu nombre de leyenda Camila

trajo hasta la mesa del café la frescura que necesitábamos

no son tiempos serenos los que corren

las horas pasan ásperas a veces

y a veces se detienen insondables en un letargo que parece eterno

es curioso saber que el tiempo marca también nuestros latidos

que el destino que vamos construyendo

se parece a pesar de las edades

y que los dos buscamos un motivo que guíe nuestras ansias

hasta un puerto de luz

vos con la fuerza de la rama que crece en primavera

yo con la tenacidad del tallo que resiste los vientos

los dos pasajeros provisorios que un día se encontraron

y entre libros cafés y confesiones

sellaron este pacto de amistad que dio forma al poema

 

                                   (a Camila Crosatto, en la ciudad de paso, agosto del ’19)

 

 

 

 

 

Qué quedará

cuando ya no podamos saberlo

de la fugacidad resonante

de esa niña cantando por ejemplo que recibe millones de intervenciones

de esa foto que arrastra las miradas desde su inmodificable anonimato

de ese gesto por el que tantos corazones se detuvieron al unísono

qué será del humano que pregunta y del humano que conserva

del humano que gestiona su perpetua caducidad

de estos dispositivos con los que ahora pareceríamos inmortales

y que tienen destino de basura en la nube inconsulta

de los derechos de pertenencia

de los derechos de propiedad

de los derechos sin más aditamentos

de aquello que insistimos en llamar nuestra obra

de aquello que pensamos que quizá nos justificaría

del fervor incluso colectivo

por esos programas que nos hablan de un mundo de equidad

 

 

 

 

 

Una vidriera

del otro lado el mundo

se moviliza

 

yo pongo el ojo

sobre las letras planas

de algunos libros

 

fuerte el contraste

desde el café la vida

parece otra

 

por hoy no sigo

con el haiku no come

quien tiene hambre

 

 

 

 

 

Está tan fría esa losa compañero

dejesé de joder con esta idea de morirse en julio

puede esperar la muerte no la cebe

vuelvasé que está a tiempo

los amigos lo andan reclamando y no es cuestión de que se vaya así

después ya se verá

podría ser que despunten las hojas y que nosotros estemos avisados

entonces sí con la tierra más templada vaya si quiere y cumpla su destino

ahora hagamé caso vuelva dele

después quién no dice que se olvide la parca y la jodemos

qué sé yo se me ocurre

al final era usted el de las bromas y ahora se va y nos deja

y hace frío

 

………………

(a Jorge Paolantonio, muerto imprevistamente en Buenos Aires el 4 de julio de 2O19)

 

 

 

 

 

Érebo la oscuridad Nicte la noche

Hesíodo quien narra estos asuntos

y en el pastoso abismo que es el Caos

los elementos yerran sin destino

Abismo Primordial lo llama el griego

Érebo y Nicte son inescindibles

sin embargo se escinden y generan

por reacción la entidad de sus opuestos

Éter fue la luz y Hemera el día

día y noche después forman el Tiempo

el Caos entonces reconoce un orden

allí se filtra Gea que lo enfrenta

la tierra madre impone condiciones

de ella nace más tarde cuanto existe

Eros que es amor Tártaro infierno

y Urano que es el cielo que los cubre

Cielo y Tierra por fin forman el mundo

ese Cosmos simétrico y exacto

una falla quizá trajera al Hombre

la nueva rebelión estaba en puertas

y los dioses ahora en retirada

 

 

 

 

Hermético se juzga ese discurso difícil de penetrar

pero todo discurso ofrece poros

puntos de luz que comunican lo máximo y lo mínimo

agujeros de gusano

lo sabía la Tabla de Esmeralda

lo sabe ese lector astuto que se filtra por imperceptibles orificios

y amanece en un mundo que ignoraba

tan ajeno

o no tanto

 

 

 

 

Hoy les hablé con el lenguaje con el que se les habla a las nubes

con el que se les habla a las plantas

con el que se le habla a la tierra

y ellos me escucharon con la atención con que se escucha a los ríos

con que se escucha a los pájaros

con que se escucha a la edad

yo si no convenientemente maduro al menos suficientemente viejo

ellos si no desbordados por el entusiasmo al menos ganados por el interés

fue una corriente viva la que se estableció de manera instantánea

y los dos extremos del trayecto

coincidieron por un rato en la misma voluntad

la poesía es un dardo que se arroja al vacío

nunca le apunta a un blanco

pero a veces lo dibuja en derredor del lugar donde se clava

y hace suya esa porción de tiempo

que es fugaz y sin embargo dura

 

  

 

A estos inmortales que fuimos en tiempos de salud y de bonanza

un buen día nos empezaron a llover los cascotes

y nos sorprendimos con las primeras bajas

nos entristecimos y nos dolimos con las que siguieron

nos angustiamos por fin con las que empiezan a rondarnos

con ésas que nos dicen que no fuimos ni somos inmortales

que el contrato de alquiler caduca

que no somos nosotros quienes disponemos las condiciones ni los plazos

y que la gracia de contar la historia que siempre es provisoria

no nos exime de vivir los desalojos como una inmoralidad

 

 

 

Ya es ceniza

hasta ayer programábamos el futuro diseñábamos las tapas discutíamos los motivos ensillábamos el mate

ahora el sol que sucedió a la lluvia ni siquiera se luce

parece clavado en el cielo como un botón de lata

frío y ordinario

qué será de nosotros los que quedamos huérfanos

qué será del destino de estas líneas que ya no tendrán cauce

no pensé que ese gesto de la mano a través de la ventana supiera a despedida

sin embargo se estaba despidiendo

y yo no supe ver

tal vez no quise

por eso es inútil que prolongue un saludo cuando es tarde

qué la muerte le sea generosa y noble

como él le fue a la vida

y a los otros

 

 

 

 

 

No sería el estrépito mayor si se derramara el mundo

violenta se estrella la cascada sobre la masa líquida

y ella le pone el cuerpo

y ella le pone el alma

y ella emerge a una vida de emociones triunfante como Venus

no de aquel mar que quiso Botticelli

del voraz Iguazú

prendida por instinto a la tensión de una cuerda de rápel

 

 

 

Mi tía Olga me compraba molinillos

no era la tía con la que empatizara mejor

ella tenía una tendencia a la hipocondría que alejaba mi vasta felicidad de niño

y yo me refugiaba en los extremos opuestos de la mesa cada vez que una fiesta familiar nos reunía

pero me compraba molinillos

yo los fabricaba cuando volvía de la escuela

marcaba cortaba y plegaba con inédita prolijidad los cuadritos de papel glacé que ahorrara de la insulsa tarea en clase

pelaba palitos con la uña que antes le robara al mandarino

sacaba unos cuantos alfileres del costurero de mamá

y los prendía cuidando de no ajustar demasiado para que el aire con poco motorizara la magia

buscaba una papa que lavaba con esmero

y clavaba por la base del asta cada molinillo hasta formar un ramo multicolor que sonaba como sonaban los flecos de los barriletes

altas la confianza y la vocación de mercader salía con la papa a la calle en busca de clientes

los clientes por supuesto no abundaban salvo los que proveía el antojo esporádico de algún niño que sus padres llevaran en brazos y que estuvieran dispuestos a soltar una moneda

era entonces cuando enfilaba para la casa de mi tía Olga

ella me convidaba con alguna bebida

me hacía tres o cuatro preguntas que contestaba con rigor

y mentía que visitaría a unos chiquitos vecinos antes de sacar el billete del monedero con el que pagaba con creces la totalidad de la mercadería

a mí seguramente me brillarían los ojos aunque sólo sintiera que se me aceleraba el corazón

volvía con el billete a mi casa y lo guardaba en la cajita con las monedas que me dejaran los ratones

y empezaba una segunda construcción de ese poema inacabado y continuo

que me llevara a soñar con otras tardes con mejores diseños con otros molinillos

 

 

 

 

Y qué si los años

y qué si un buen día la nostalgia te atropella

y vos retrocedés

buscás refugio

te acomodás las hebras que quedaron resistiéndole al viento

te acordás sobre todo te acordás

y mirás para arriba

y advertís que en el cielo encapotado se abre una raja mínima

y pensás que tal vez por esa raja vos podrías filtrarte

el día en que las fuerzas te abandonen

porque ya no hacés falta

 

 

 

 

 

Son catorce sentados a la mesa

catorce estilos catorce voluntades

corre la palabra entre los platos y las copas de vino

de una punta a la otra

por las márgenes

por los pliegues del mantel

una sola palabra entre catorce motores que traccionan

la palabra es poesía

tantísimos los modos y las formas de abordar su extensión

fue una noche de otoño en una casa de un barrio bien porteño

que aquello sucedía

si se narra en presente es porque el tiempo

por un rato cesó

 

…………………………

(Noche/madrugada del 26 al 27 de marzo de 2O19, en casa de la poeta uruguaya Carina Paz, en Buenos Aires. Estuvieron, además de la anfitriona y del autor, Beatriz Schaefer Peña, Rubén Balseiro, Osvaldo Rossi, Lidia Vinciguerra, Norberto Barleand, Nilda Barba, Carlos Norberto Carbone, Ana Guillot, Gustavo Tisocco, María del Mar Estrella, Elisabeth Luna Dávila y Gladys Abilar.)

 

 

 

 

Es un pibe común. No tiene altura,

no desborda de facha, no aparenta,

no provoca a su paso una tormenta

ni presume de Dios. Su envergadura

 

la demuestra en la cancha. Con holgura

es el Uno y no hay cifra que desmienta

esta verdad sencilla. Lo que cuenta

es lo que al fin se ve: belleza pura.

 

Tan fácil que parece y tan complejo!

Si uno llega a pensar que la pelota

es sumisa y cualquiera que le pega

 

consigue dominarla. Pero dejo

que lo razone usted. Yo tomo nota:

la magia es magia cuando Messi juega.

…………….

(Sábado 23 de febrero de 2O19, después de una actuación antológica, de visitante, frente al Sevilla, partido en el que marcó tres goles fuera de lo común; el primero de ellos, empalmando una volea que clavó la pelota en un ángulo.)

 

 

 

Y bueno sí

persistir tiene un costo superior que el beneficio

pero uno persiste

no por conveniencia

como convenir conviene la mutación constante ir de aquí para allá cambiar de patrones como cambiar de ropas disfrazarse fingir

uno persiste porque nunca frecuentó el teatro

porque desprecia las máscaras

por modelado

por tozudo

usted puede elegir mejores relaciones

elija

desaprenda

no se quede con gente que persiste por pura vocación

usted ya es de este siglo

de este nuevo milenio

cambie cambie cambie cambie

trate de no pensar

nosotros total nos iremos extinguiendo

como los dinosaurios

crealó

 

 

 

 

 

Ella me descifra y me completa

dice que yo percibo sus latidos

es probable no sé

es probable que alguna coordenada de origen ignorado

nos funda en un remoto punto de este vasto universo

donde todo está aún por descubrirse

también las razones del amor

esa curiosa ley que nos modela

que nos define humanos

 

 

 

 

 

Mientras espero todo se detiene

el pulso el aire el segundero

las alas de una mosca

las voces de la radio

la tinta con que escribo

 

 

 

 

 

Se estiran las horas aunque el tiempo parezca detenido

no consigo dormir

es el calor me digo

y seguro que lo es

es la presión muy baja es que no corre aire es el clima estancado anterior a la tormenta

es este cuerpo roto a fuerza de no romperse

todo eso es verdad

pero también es las cosas que no dije

las cosas que no hice

la carga que me puse sobre los hombros para que la bestia cinchara un poco menos

la escoria que cargué sobre la conciencia con el ánimo de no polemizar

es hondo como un tiempo muerto este tiempo caliente

tiempo de vigilias prolongadas

con mucho por lo que preocuparse

con poco para resolver

 

 

 

 

 

Llegarán

quizá no entren esta vez por el ojo de la cerradura

quizá y a pesar de la fatiga no encuentren el agua fresca ni el pasto recién cortado

quizá no haya niños en las camas ni zapatos lustrados ordenados en fila

quizá la casa les parezca vacía y duden si permanecer

es tan arduo el trabajo para una sola noche

tantos los ojos que se esfuerzan por mantenerse abiertos

tan genuina y tan honda la ilusión

tan desabastecida la esperanza

que la verdad habría que ser mago

pero igual yo sé que llegarán

aun cuando vengan con sus bolsas demasiado flacas

y sobre la almohada como todo regalo no quede más que un verso

 

 

 

 

 

Es probable que cuando queramos recuperar los matices los hayamos perdido para siempre

un blanco bien blanco para los puristas

un negro bien negro para los adoradores de la oscuridad

y un abismo en el medio

un vacío acromático e inhabitable

un residuo magnífico y amorfo de aquello que ostentosamente se llamara la condición humana

 

 

 

Qué dice la palabra cuando dice te quiero

cuando dice te adoro

cuando dice te amo

qué dice la palabra cuando dice según las circunstancias

según el momento y hasta el estado de emoción

qué debe entender el que interpreta la palabra que dice

cuando se sabe que todo sentimiento es intransferible

y que aquello que se siente en la hondura de cada conciencia

sólo es mensurable por el sujeto que lo siente

te quiero por ejemplo

que denota un compromiso por debajo de te amo

y hasta cierta prudencia y hasta cierto pudor

encierra una carga de egoísmo superior a sus pares

te quiero es te quiero para mí procuro poseerte

te adoro abre el juego por su parte a un sentir religioso

hay en el te adoro devoción si no es mera formalidad

te adoro es la fórmula de mitificación del otro

un principio de elemental endiosamiento

te amo finalmente es la expresión temida

aquella que se puede malograr en banalidades y arrebatos

o la que puede inducir una entrega sin retorno

una dación completa y absoluta que prescinde de los resultados

qué dice el dicente cuando dice te amo

dice eso

te quiero te adoro y algo más

pero puedo prescindir de la posesión

y hasta puedo traspasar el endiosamiento

para ser un lego que se entrega a los vaivenes del destino

 

 

 

 

 

 

 

La nena levantó un palito de la vereda, lo meneó hacia uno y otro lado, estiró el brazo opuesto y lo midió en su extensión.

-¡Mirá -le dijo al papá-, es largo como mi brazo!

Y, claro, le pareció enorme.

Ella acababa de descubrir una relación entre las dimensiones y las referencias. El papá no se enteró porque en ese momento, justo, estaba ocupado atendiendo el celular.

 

 

 

 

 

Hipersexualizado

y a un mismo tiempo desexualizado

aguarda este presente por los códigos que constituyan un nuevo erotismo

al menos si cabe el erotismo

en el imaginario de las próximas generaciones

 

 

 

 

 

A mí me gusta el ajo

la cosa digamos sería cultural

por más que se lo disfrazara de aventura gastronómica

y eso tan solo lo supe con el tiempo

fueron muchas las noches que cenamos con el único plato que la realidad permitía

dos dientes de ajo picados

una pizca de sal

un chorrito de aceite

y el pan con que los tres puchábamos en el plato

mi madre que lloraba

mi padre que lo imponía

y yo que vivía aquellos años con candoroso estupor

cada tanto matizábamos con un sánguche de mortadela

o con la ropa vieja que quedaba del puchero del mediodía

cada tanto

cuando la vasta familia que vivía situación más holgada

aportaba los víveres o el dinero

y mi padre

después de la quiniela y de los billetes de lotería para los que siempre tenía un pálpito

se ocupaba de convertirlo en osobuco

caracú se decía

y en algunos vegetales que completaran la olla

terminada la fiesta volvíamos al ajo

por eso es que me gusta

por haber sostenido aquella vida contra toda esperanza

y por rico

por noble y persistente

 

 

 

 

 

Por las noches

algún recuerdo roe desde el sueño las patas de los muebles

resucita habitantes de otras épocas

los deja que tropiecen

aviva los crujidos que se expanden

y deja una caricia al despedirse disuelto por el alba

como raja de luz sobre la frente

acaso más adentro

 

 

 

 

 

Qué la palabra se resuelva sola

qué genere la imagen

qué no se monte en ella

qué provoque en el otro la sutura o que rompa también si es necesario

qué la palabra avive no adormezca

qué ponga luz al encandilamiento

qué diga qué penetre qué se parta

qué germine por fin

qué fructifique

 

 

 

 

 

Elíptico como el de los médicos

retórico como el de los abogados

lacónico como el de los ingenieros

sesgado como el de los psicólogos

preceptivo como el de los docentes

ambiguo como el de los religiosos

falaz como el de los políticos

imperativo como el de los militares

exuberante como el de los dramaturgos

neutro como el de los policías

pragmático como el de los operarios

adulón como el de los comerciantes

fantasioso como el de los publicistas

críptico como el de los tecnólogos

denso como el de los historiadores

estructurado como el de los arquitectos

rústico como el de los campesinos

vivaz como el de los estudiantes

ampuloso como el de los periodistas

magro como el de los matemáticos

cromático como el de los físicos

ardoroso como el de los militantes

obsesivo como el de los escritores

moribundo como el de los académicos

extendido como el de los jubilados

optimista como el de los deportistas

puntual como el de los técnicos

errabundo como el de los consultores

cínico como el de los mediáticos

arrogante como el de los artistas

provisional como el de los poetas

el lenguaje va

el lenguaje nos construye

 

 

 

 

 

"Qué aspecto mostraría un rayo de luz en el momento de alcanzarlo"

de esta pregunta nació lo que sabemos

que lo sabemos todo

que no sabemos nada

 

 

 

 

 

La imagen del espejo

la sombra en la pared

una mano que traza inconducente los signos que la expresan

unos ojos que quieren acoplarse sin éxito a la vista

la mismidad que asuela

un vacío que cava en la memoria vaya uno a saber qué novedades

la mesa que sostiene un tiempo muerto

el papel que se estira

los islotes de amor que se amontonan en un vago archipiélago

ese sueño que llega y no descansa

esta tarde de viva incertidumbre

 

 

 

 

“¿No has pintado ya tu rosa?”

                          María Rosa Lojo

……………………………………………….

 

No

no he podido

madrugadas completas tardes luminosas

arduas mañanas de café

lo intenté sin fortuna

la rosa se le escapa a la intención de mis palabras

quise imitarla incluso a despecho de la exigua porción de dignidad que todavía conservo

tampoco

la rosa tan amada tan usada tan gastada rehúye a mi pretensión

se concentra en la áurea proporción de sus pétalos

y allí permanece inaccesible

una vez ya vencido me propuse invadirla

dejar que me trague y habitar su corazón como plebe

y entonces la rosa se transformó en virginia

país donde me pueden encontrar

insistente operario de un destino que ignora la distancia

 

 

 

 

 

 

“Arribeños pueblo mío” te ha cantado el poeta del lugar

y yo que no salí de tus entrañas

quizá esté cometiendo la osadía de usurpar un derecho

vos sabrás dispensarme si es que cabe

sucede que uno preña con su paso geografías ajenas

y acaba confundiendo su destino con sus propios orígenes

yo lo sé y acaso no desmientas que cruzando tu arco

hay semillas de mí que fui esparciendo por distintos terrenos

y que de cada raíz y cada tallo que pudieran nacerte

una gota de mí corre en la savia

no ha sido por azar quiero que sepas

yo elegí transitar por esas calles de pueblera belleza

alimentar mis hijos con trabajo que una vez me ofreciste

delegar unos pocos atributos

y estrechar un amor que repentino después devino eterno

qué más decirte si me has dado todo

tal vez Pavle me deje que esta noche de balance apurado

por un rato blasone con su verso

ser tan de vos como tus propios hijos

 

 

 

Tengo frente a mí cinco fotos que me alegran la tarde

una del Mirador de los Cuatro Postes en las alturas de Ávila

otra del Camp Nou

otra del Acueducto de Segovia que construyeran los romanos

otra de la Plaza Mayor en el centro de Madrid

y la última

acaso la más preciada

de un balcón en las afueras de Barcelona que la muestra espléndida

yo que nunca he viajado más allá de los países linderos

siento la dicha de conocer España a través del registro de esos ojos que amo

de guardar con fervor estos cartones que conservan la magia de su letra prieta

y de saberme alojado en una esfera que trasciende la geografía

para fundar un espacio de comunión que se me vuelve inexplicable

 

 

 

Son dos fuerzas que quieren

mi amor

y es verdad que nunca los encuentros resultan casuales

los nuestros por lo menos como bien decís

pero tampoco resultan casuales los encuentros de la naturaleza

los de la tierra con la semilla que se hunde

los del agua que alimentan el embrión

los del sol que fortalecen el crecimiento

no hay casualidad en esos actos

la vida es una sucesión de acontecimientos formidables

que podrían parecer fortuitos

pero que siguen el misterioso derrotero de la voluntad creadora

que siempre es dual

perfecta siempre

como cada una de las ocasiones que nos funden

por momentos

cada tanto

para marcar los ciclos de una historia construida de a dos

buscada y consentida

y prescindente de los calendarios

 

 

 

 

 

"Un rumor indefinible

parecido al del mar o al de las multitudes"

una imagen que pregna

"santobogán"

sensación que se vive como propia

acaso en el descenso parecido

en el ingreso acaso a ese paisaje que tanto nos perturba

pero que igual llevamos con nosotros

conscientes o inconscientes

valientes o aterrados

porque el infierno vive en cada paso que damos ignorantes

de que el mundo respira en Cacodelphia

como Schultze y Adán verificaron

una tarde en Saavedra

 

 

 

 

 

Podrías haber sido de mármol y yo tu Pigmalión

pero no te esculpí ni lo hubieras permitido

la historia se trabó por circunstancias que los dos desconocemos

y un día se nos reveló completa

tramada

cosida por manos que se escapan de las horas del mundo

y que fundaron este tiempo nuestro

mágico a veces

y ante todo veraz

 

 

 

 

 

Él traía los cajones de manzanas

tabla por tabla los desarmaba con cuidado

tenaza martillo y destornillador

éste para hacer palanca

bastaban como herramientas

a un costado esperaban el serrucho y la lima

la lija y el pincel

el barniz o la pintura

la botella de aguarrás

trabajaba madera por madera con delicadeza y esmero

los mismos atributos que le solían faltar para otros menesteres

enderezaba los clavos sobre las baldosas y los volvería a utilizar

las formas posibles mientras tanto se dibujaban en su cabeza

banquito repisa aparador biblioteca carrito

y pasaba sus días construyendo quimeras que nunca alcanzaron para comer

pero que grabaron en mi memoria un pedacito de infancia

triste algunas veces y otras tantas de feliz aprendizaje

 

 

 

Quién no ha conocido la risa en un momento de desesperación

cuando sobra dolor se desata la risa curioso mecanismo de autojustificación y autodefensa

quién no ha tropezado y caído alguna vez traspasado por el dolor y por la risa

quién no ha escapado por una calle oscura de su propia desazón de su propia vergüenza

quién como Oliveira en el capítulo 23

como un mago de su propia trampera de su propia jaula

quién

quién no se ha dejado arrastrar inevitablemente perezoso inevitablemente borracho

hasta un lugar donde habría de penar

lo sabía

lo sabía

y sin embargo quién incomprendido anónimo

no supo desplomarse sobre su propia miseria

quedarse allí dormirse allí llorarse solo

 

 

 

 

 

"¿Encontraría a la Maga? Tantas veces me había bastado asomarme, viniendo por..."

y así vamos asomándonos tantas veces

volviendo a empezar

una y otra vez aferrados a la esperanza de volver a encontrarla

una y otra vez invocando ese nombre que nos confirme vivos

maga o virginia o modelo para armar

como si fuera un juego de trebejos o encastre

como si fuera un sueño

como si en ello nos fuera la porción de vida que nos queda

"Oh Maga, en cada mujer parecida a vos..."

apenas parecida

y acaso ni siquiera

 

 

 

 

 

Llega

pausada armónica anormal

tiene el pulso caliente y la palabra clara

no debe explicaciones ni teme consecuencias

vive en concordancia con el aire los árboles los astros

dispone de un tiempo personal que no encaja en los relojes

y va como quien dice a contramano

nunca faltan los pases de factura que paga con solvencia

tampoco esos reproches que ha aprendido a tolerar sin rencor

es consuelo de cada criatura que demanda un refugio

es hija hermana madre novia guía

maestra porque supo

mujer por vocación

es la musa que ha querido encenderme ya va para una década

soy el deudor de todos los momentos que fijé en mis apuntes

 

 

 

 

Las formas se suceden

quien las viera diría que animadas

quien las oyera diría que fortuitas

quien las palpara las oliera las gustara diría que también apetitosas

algo de las formas sin embargo no termina de satisfacer

algo que escapa a los sentidos y taladra y taladra cava y hunde

aunque se sabe que las formas son sensuales

y nunca merodean los oscuros territorios de la abstracción

 

 

 

 

 

En esa porosa frontera entre mito religión y arte

uno se permite anotar que no habría arte sin un principio mítico que religue la existencia humana con su origen oscuro y misterioso

si en las cavernas prehistóricas se imprimieron soles y lunas

bestias y aves

árboles y flores

cada impresión llevaba el valor de un símbolo

y cada símbolo religaba con la divinidad

es decir con el origen

después fueron el falo y las ubres

gigantes desproporcionados

después fueron los profetas y el dios que figuraran

después las madonas los ángeles los arcángeles los demonios

después llegó el tiempo de los aparatos

y enseguida

el de la razón pura y la abstracción

después el de la redescubierta naturaleza

después el de la pretenciosa revolución

después el del cuerpo humano y la liberación de los sexos

mitos que religan

todos

el arte que se ocupa de los hechos se confunde en cambio con la rutinaria vida

y qué mérito habría en el vivir y en el morirse como si nada

 

 

 

 

 

Pesa el viernes sobre el cuerpo dolorido y sobre el ánimo en crisis

la ciudad se despierta con pereza

poca gente en las calles y los comercios casi todos cerrados

peor debe ser la cruz piensa uno que tampoco la ignora

peor deben ser las cruces extiende como para sí mientras explora las noticias

deja el diario y atraviesa la vidriera del café con los ojos

peor que ni el cuerpo ni la cruz hubieran existido

ahora que sabemos que el infierno también fuera un relato

por más que millones de personas se muevan por ahí

 

 

 

 

 

Cada día observo el mundo desde un punto distinto

depende de la ubicación de la mesa

pero también depende de la disposición del ánimo y aun de la mayor o menor intervención de la inteligencia

cada día suceden las mismas cosas que transforman sin embargo la imprevisible realidad

es inútil que nos esforcemos por representarla

la realidad acontece por fortuna más allá de los poetas

se les escapa de las manos

los desborda

y genera la única poesía que habrá de perdurar

la poesía de los hechos

la evolución con sus vastas consecuencias

 

 

 

 

 

Tal vez no haya hazañas en la vida de los hombres

las hazañas son empresas divinas colosales ficciones ocasiones del azar

o tal vez haya hazañas pequeñitas

como ésta de estar a la orilla de un río

y entender que entre tanta maravilla uno pueda pensarse

y convertirse en garza en flor en árbol en nube o en corriente

 

 

 

 

 

Apenas pasado el mediodía volvía para mi casa.

Una mujer que conozco se desprendió de la cola del cajero y me vino a saludar. Llevaba unas carpetas y, entre las carpetas y su corazón, mis últimos tres libros: 'La travesía', 'Bella y transitoria' y 'Café Homero'.

Descubrirlo hubiera sido suficiente para que me alegrara el día. Pero hubo algo más:

"Me voy a tomar el atrevimiento de hacer un trabajo sobre los tres", me dijo.

Y a mí se me terminaron las palabras.

(6 de marzo, 2018) 

 

 

 

(Ser feliz es saber feliz a la persona que se ama. Todo lo demás es ilusorio.)

 

Yo ya anduve bastante

llevo los ojos cargados de paisajes las manos cargadas de caricias la memoria cargada de nombres y de ejemplos y la conciencia cargada de faltas

también de aciertos que no suman a la ecuación

es la incompletitud lo que me importa

ese casillero que nunca se termina de llenar y que se comporta como el móvil necesario

si el casillero se llenara la vida en adelante carecería de sentido

y sospecho con algún fundamento que el casillero esquivo se relaciona con el amor

el amor como la felicidad que provoca no se completa nunca

nunca se resume en un número preciso de personas amadas

nunca se agota en su potencia de dar

ni el asombro ni la posibilidad le son ajenos

y se transite la edad que se transite

siempre quedan pendientes el asombro y la posibilidad

ser feliz consiste por lo tanto en saber feliz a la persona que se ama

una o múltiple

en cada situación de corte y hasta el final de la partida

 

 

 

 

 

Hoy murió un hombre cuyo nombre desconocía

no así su persona

lo supe cuando vi su foto reproducida por los medios

¿este hombre murió? me dije

y de inmediato se me representaron caras de tanta gente cuyos nombres desconozco

¿vivirán? ¿se habrán muerto?

¿cuándo vemos una cara por última vez?

¿intuimos que esa vez será la última?

la ignorancia de alguna manera se emparienta con la eternidad

desconocer el destino de las personas y las cosas

nos permite un precario aunque confortable refugio

un lugar que nos protege de la fugacidad desoladora

un campo de acción que es eterno mientras dura

y después

cuando el golpe nos siegue

quién sabrá dónde estamos o qué fuimos

 

 

 

 

 

He visto temblar las hojas de los árboles cuando venía hacia el bar

también he temblado así durante alguna madrugada fresca

después del abrazo apretado

antes de que te subieras al taxi

en el preciso momento en el que empezaba a extrañarte otra vez

 

 

 

 

 

Y ahora que la luna está llena y que pesa sobre todo lo que actuamos

aun en la claridad del mediodía

aun en la invisibilidad a la que la somete esta potente virilidad del sol

uno sabe que hay presencias que siente cuando no ve ni palpa

presencias que se manifiestan a través de sus efectos

como la de ese silencio elocuente que en alguna parte sin embargo nos piensa

 

 

 

 

 

Reír en carne viva como si no doliera

abolir las fronteras la distancia

pasar las horas sin que apenas rocen las pestañas del sueño

caerse de la cama como si fueran nubes

mirarse en el espejo y comprobar lo irreversible

caminar como una sombra entre las sombras que acogen las baldosas

espiar las golondrinas mientras danzan con su festejo ajeno

dejarse penetrar por las caricias que acerca la pantalla

estarse como estatua prisionero

negarse a claudicar

 

 

 

 

 

Son seis letras -me dijo desde lejos

un amigo que sabe acompañarme-

que inyectan optimismo. Y elevarme

sobre las seis, conforme esos consejos

 

me devuelve al ardor que los espejos

pretenden sin piedad arrebatarme.

Yo no sé di podré. Pero animarme

será una forma de aventar complejos.

 

Sucede que la edad es todo un tema

y avanza, predadora, y nos asusta

y asustado uno olvida otros asuntos

 

que bien vale gozar. Tomo por lema

del amigo la fórmula que, augusta,

cifra en seis letras la palabra ‘juntos’.

 

 

 

 

 

Hoy, después de una larga recorrida,

vuelvo al soneto por mandato interno.

Miro adelante, ya se ve el invierno:

yo transito el otoño de mi vida.

 

No hay novedad en esto. De movida,

la metáfora es vacua y el cuaderno

donde escribo las rimas, un fraterno

comodín que me alivia la partida.

 

¿Por qué al soneto? Bueno, de pequeño

deslicé en once sílabas el sueño

de ser poeta. Luego la poesía

 

me llevó por terrenos menos blandos

y ahora, entre los cómos y los cuándos,

recobro a aquél, que es niño todavía.

 

 

 

 

Estiro la punta del lápiz

te toco casi

te modelo

vos sentís el contacto

lo dice la inmediatez de la respuesta

tu gesto adivinado

ese labio mordido

la noche lo dice con sus planes a medio resolver

la caricia del aire con tu nombre vibrando entre las hojas

las estrellas lo dicen

esa luna que mengua con prestancia

la música que cesa

los minutos que atascan el reloj

hoy te vi señalar sobre la arena los contornos del río

y ahora voy concluyendo este dibujo

mañana al despertar podré abrazarte

devuelta la canoa que te trajo a la corriente impávida

 

 

 

 

 

Supe porque sí

que un intervalo de tiempo de longitud infinitesimal

(Leibniz tuvo la culpa)

es lo que llamamos comúnmente un instante

y deduje porque sí

que este preciso instante durante el que escribo lo aprendido

más la sucesión de instantes que suman horas obras besos y desvelos

no son sino ese mismo intervalo

un chasquido de luz en el espacio que todo lo contiene

 

 

 

 

 

Una mirada

ligera sobre el campo

mirada verde

 

fue en tantos años

la matinal secuencia

de una rutina

 

ya retirado

hoy desperté entre aromas

reminiscentes

 

de esas parcelas

que dan color al trigo

con su alimento

 

y mientras lavo

entre arrugas mi cara

dice el espejo

 

que en tales surcos

quizá sembró la vida

otros verdores

 

 

 

 

 

Tenía esa textura ardida y sosa del sexo depilado

potente y pulcra

pero sin matiz

 

 

 

 

 

Y yo de dónde vengo

cuál es mi tradición de bisabuelos que nunca conocí

de anarquistas y monárquicos

de abuelos que lo dejaron todo del otro lado del océano para venir a parirnos

de partisanos y fascistas

de padres que me criaron como pudieron

de arbolitos y de patoruzú de cirujas y de ferroviarios

de primaria formando mi conciencia con la pluma con la espada y la palabra

de secundaria con deconstrucción revisionista

y de terciario con recortes de estructuralismo mal aprendido y peor empatillado

de dónde yo rescato las señales que se proponen tradicionalistas

si lo único cierto en esta patria

es que nada sabemos de la historia los ritos el linaje

como no sea un baqueteado ejercicio de especulación ideológica

de acusaciones múltiples y de teorías encontradas

 

 

 

 

 

 

 

Largo en boca es el verso como el vino

con un final intenso

largo en boca es el beso como el verso

 

 

 

Largo en boca es el beso como el vino

con un final intenso

largo en vino es el verso como el beso

 

 

 

 

 

Poco importa si el banco de la plaza o el descanso de la escalera

si hay motivos o debemos inventarlos

si intervino el azar o si mediaron las órdenes

importa que octubre nos devolvió el encanto de vernos y reír

en el pueblo común donde nada lo es

 

 

 

 

 

También deshacer es un trabajo que construye

quitarse de encima ese lastre que acumulamos con los años

el lote de grafías amontonadas con ambición de obra

y hasta las fotos viejas los pretendidos testimonios las cajitas que guardamos por las dudas los recortes de diarios las cartas que creímos importantes los recibos de sueldo los impuestos pagados y las moras eternas

alguna vez se vuelve necesario sacar la cabeza a la superficie

otear el día como es imaginar que mañana todavía es posible pensar en lo que no llegó quererlo como si estuviera

 

 

 

 

 

 

Un hombre con un ramo de sueños parado en cualquier esquina de una ciudad arracimada

desentona

 

 

 

 

 

yo visité tus tierras en las tardes maduras del verano

algo había de mítico de incierto

la innombrable vastedad acaso o el rito silencioso

de quedarme mirándote a un costado como si aún crecieras

 

 

 

 

 

 

Hay momentos en cada parloteo en los que una palabra se desprende y se echa a rodar y sobrevive

 

 

 

 

¿En qué punto de cada parloteo concluye la palabra comienza la poesía?

 

 

 

 

 

No espantes el dron que sobrevuela tu patio tu memoria

tu risa de mañana abierta tu costado de niña todavía

parecerá un robot pero está vivo

lleva palabras que debí decirte

 

 

 

 

 

 

¿Adónde iríamos sino al país de las palabras que acorten esta brecha

si el tiempo no quiso sernos grato

la distancia tampoco?

 

 

 

 

 

No sé si hay conmoción más fuerte que la del abrazo cuando tiembla

 

 

 

 

 

Chocaste contra lo que no veías

en medio de un vacío ocupado que creíste vacío

y luminoso

 porque así de engañosa es la percepción

así de equívoca la luz

así de falibles los sentidos y hasta el cerebro humano

cuando ceden a la tentación de la magia

del artilugio fácil

del canto de las sirenas o el embrujo de los prestidigitadores

y uno claro no ve como no viste ese filo invisible que ahora te cegó de veras

por más que se tratara de materia franca delante de tus ojos

 

 

 

 

 

¿Qué cosas que nunca me habías dicho

supe en el momento de subirme a tu cuello

para entender desde cada grafema el alcance de la vida?

¿qué cosas que nunca te diría vos supiste de mí

cuando me descolgué y caí sobre la vereda

tan despareja tan sucia tan caminada por tanta suela anónima

por tanto amor descalzo?

 

 

 

 

 

¿Quién dispone las noches laberínticas

 esos sueños palpables donde cada uno vuelve a ser cada uno

 sin papel que cumplir ni maquillaje

 pero agónicos en una dimensión en la que cambian las circunstancias y los hechos

 para que nada sea reconocible nada comunicable

 sino como prolongación o como parte por lo general incongruentes?

 

 

 

 

 

Hoy es doce, Colón está tirado,

sacan pecho en la Casa de Gobierno,

van por más, como dicen, más infierno

para un pueblo que yuga aletargado.

Un pajarito, al norte, le ha soplado

a otro gilún que se pretende eterno

que garpa esto de andar poniendo cuerno

al blanquito invasor europeizado.

Y blanquito, mestizo, negro, zambo,

aborigen o gringo, somos uno;

la misma América, al fin, es una sola

por más que bata el parche el ditirambo

despótico que monta, inoportuno,

un Relato al que pocos le dan bola.

 

 

 

 

 

 

Yo no vengo a encender ninguna hoguera

ni a montar patíbulo ninguno

ni a enfierrar camaradas con lisonjas extraídas de epopeyas medievales

ni a mentir narrativas obligadas por la moda o el canon o esa especie

de estupidez que cada tanto asuela las mentes afiebradas de los pueblos

tampoco vengo a recoger los frutos de la usura que se piensa heroica

o la falsa osadía militante de tanto probo revolucionario a sueldo

si he venido me trajo la palabra antes que nada por sentirme vivo

porque en ella nomás me reconozco como una forma del estar despierto

porque no tengo ni persigo bienes como no sean el de verme libre

y el de ver que el amor vale la pena

que la justicia vale la esperanza

que no se empuja la virtud se ejerce

que no nacimos para andar matándonos

 

 

 

 

 

 

Según diagnóstico confiable

mi enfermedad se llama clauvirdioginia

tiene origen incierto y pronóstico reservado

porque ataca todas las enzimas y provoca sofocación e insomnio

pero carece de síntomas precisos

y por lo tanto de medicación

 

 

 

 

Te derramé sobre el oval del plato

agua de mi sed vino de mis alegrías

me espejé en esa elástica liquidez de las sílabas antes de beberte

y no fuimos después sino una misma sangre

lengua con lengua hasta fundir los nombres los sueños las heridas

que los cuerpos apenas si interesan

 

 

 

La noche se llenó de nubes y una quietud pesada nos tira para abajo

sin embargo una línea nos rescata

anula la presión

 

 

 

 

 

 

 

Por derecha y por izquierda se ha gastado la palabra genocidio

 

cuando aún no se había convertido ni siquiera en figura

y  hoy da pena y da bronca verla deshilacharse en labios contumaces

deshacerse en ostentaciones baratas de tribunas baratas

manoseada por tanta mano vil por tanta memoria despareja

habiendo como hay por todas  partes  víctimas ciertas todavía

víctimas del horror que al oído de los muchos y los ojos de los muchos

no representan más que un dato hueco

un concepto vacío de comprensión banalmente extendido

que sólo importa en las disputas políticas de las minorías que lucran

 

 

 

 

 

Nos toca asumir las consecuencias de errores antiguos

y ya no queda amor entre nosotros

¿qué es lo que nos mantiene como náufragos

aferrados a un código de señales para embarcaciones que nunca nos avistan?

 

 

 

 

 

Yo no espero habitar otras comarcas ni alargar el trayecto

seré lo que se deba

vibración o partícula o la nada o memoria

me reprocho en todo caso haber venido demasiado temprano

 y en días como éste que discurren monótonos

no pienso en otra cosa que no sea la luz que me rescata

desde cada peldaño de tu risa

 

 

 

 

 

Estabas

pero cuando abrí la ventana para llamarte sólo vi gotas que se desprendían de los fresnos

y vos me dirás que la lluvia sí que los espectros que el vapor dibuja sobre los vidrios

que esta imaginación que me traiciona desde el día en que te mudaste

no sé

yo te digo que estabas mojándote y que abrí la ventana para invitarte a entrar

 

 

 

 

 

 

Uno gana cuando al abrir la puerta siente que el ánimo está mejor que el día

 

 

 

 

 

Hoy celebro por vos con vino tinto y una pizza de queso con anchoas

sé que después habrá quienes prejuzguen soledad u otras tantas tonterías

pero mirá qué lindo luce el cuello

mirá qué referencia tan precisa sale a la luz con cada caligrama

mirá qué refrescante esa llovizna que acompaña romántica allí afuera

y qué tibias aquí las ocho piedras que rescatan la noche

los ocho dijes de tu nombre entero

mientras yo me confundo en los reflejos violeta de la copa

y las páginas corren por canales de tiempo conocido

 

 

 

 

 

Macizos unos los otros tan permeables

 sin querer esos ojos se encontraron

 

 

 

 

 

Supe ser tu satélite antes de que te apagaras

ahora confundidas las órbitas atravesamos el espacio

rasgando la negrura como cascotes cósmicos

o estrellas fugaces

depende de quien mire

 

 

 

 

 

Eché llave por un tiempo

 pero no

 quedaban habitantes adentro

 

 

 

 

 

La última vez que nací vos estabas enfrente

 

 

 

 

 

Los treinta y cinco grados a la sombra siempre eran más adentro de la chata

así andábamos los campos de la zona juntando porquerías

para cambiar por chauchas y palitos

en esas chacaritas alambradas que amontonaban fierros y recortes

o en esas otras barracas pestilentes

o en turbias fundiciones donde el caldo de metal seducía

 

 

Te acompañé con ganas en los años primeros de la escuela

compartí correrías y duraznos

y caña rebajada en los boliches

y hasta banqué el encierro y la basura mezclados con el humo

que llegué a festejar como algo mágico

 

Qué importaban la tos y la fatiga si esperaba el progreso

 

Después no sé

pasaron muchas cosas que no vale la pena

y a vos que nunca te gustó el laburo

te resultó más cómodo afincarte en el papel de víctima

 

Montaste un libreto y armaste tu teatro

fingiste hasta la sombra que a la postre fue tu única amiga

y un día te apagaste derrotado por tus propios fantasmas

solo y oscuro y sin dejarme tiempo

para ver si aquel hueco donde duele podía repararse

 

 

 

 

 

La cofradía está llena de cofrades valga la perodundante regrullada

que se parecen como hermanos que son que han heredado los rasgos de sus padres

las virtudes las mañas y las formas aunque también la idea que transmiten como bien de familia

y como hermanos propios se celebran se pelean se aman se distancian quieren ser otros siempre parecidos

y a veces se reúnen y concuerdan

y publican sus textos que son uno todos parejos en la misma línea

con la misma liturgia que aprendieron de un bautismo lejano y renegado

con el mismo enemigo al que combaten por tributario de otras cofradías

con los tics que se espejan enfrentados y así se reproducen y compiten

quién sabe con qué afán de novedad con cuáles causas para cuál efecto

 

 

 

 

 

Pobre del poeta que escribe para ser aprendido de memoria

 

 

 

 

 

Un día te me alojaste en la lengua

 y me cuesta pronunciar alguna línea que no lleve tu nombre

 así que me muerdo

 renuncio a exponer en caracteres ese temblor tan íntimo

 evito que caigan al papel tus sílabas filosas

 trago saliva a veces

 me distraigo

 y envío a tu buzón proposiciones con trazos invisibles

 abonado a la espera contagiosa de no sé qué fortuna

 

 

 

 

 

En medio de la calle

un casal de gorriones hace el amor

con el pico

igual que los poetas

 

 

 

 

 

 

Virginia

Más allá de la edad y otras minucias

retoño si te nombro

y es mi manera de escribir amor un 21 de septiembre

 

 

 

 

 

Vaya a saber cómo es que cada uno se afianza o se malogra

la misma realidad es la metáfora que oculta y que revela

y allí estamos tanteando entre palabras

codeándonos con saña las costillas por un escalón algo más alto

cuando al fin somos todos parecidos

ciegos que van al son de los tambores por campos que se ignoran

atentos al camino que se ordena sin saber si nos lleva a alguna parte

sin advertir siquiera que al costado la vida nos saluda

ingenuos combatientes de una causa que algún cerebro ha decretado noble

dispuestos a librar la misma guerra

donde unos a otros nos matemos por una historia que jamás leímos

 

 

 

 

 

Apoyaste los ojos en las azaleas

esa suerte de homeopatía personal que te acerca a los confines

 

 

 

 

 

Llevaste al límite lo que creíste resistía

pero no no siempre no aquí

los límites suelen ser flexibles esponjosos elásticos

filtran absorben retienen chorrean

y quién podría referirlos de este modo como linde o pared con qué confianza

podrías mirar a tu derecha a tu izquierda como una vez dijiste

o abajo mismo donde queda tanto

o arriba incluso donde sólo hay cielo

si a vos te prometieron un reinado que es de aquí de este mundo tan poroso

 

 

 

 

 

 

Zumba verde y cotorrea la cotorra en el parque

que de eso se trata

de ser lo que se es en el espacio y el tiempo que se dispone

nada digo  mientras se vive

de eso de ser no de otra cosa no de fingir no de parecerse

de ser cotorra si se es se trata

 y si no  

 

 

 

 

 

No es por forzar la claridad ni por achicar los miedos

que el día llegó para levantarnos

amanece nomás

y uno abre los ojos se despereza se quita las hilachas que dejara la última pesadilla

y se descubre vivo

sin mérito aparente que justifique la gracia

pero vivo un día más tras la enésima lluvia la enésima tormenta

y es lindo saltar de la cama salir a la calle reconocer el barrio ir hasta el kiosco

renovar el contrato sin firmantes que extiende otro período

 

 

 

 

Viste inventarse la leyenda a orillas de un gran río

supiste del secuestro consensuado de verdad y persona

mordiste la impotencia que taparon la ceguera y el miedo

te cansaste de contar que el campito cuando vos eras chico

sabía de pelotas de cuero de arcos de palos con horqueta y de áreas trazadas a zapín

pero no de la ostentación de los mercaderes que lucran con esperanzas ajenas

 

 

 

 

 

 

Poca cosa el compromiso concluiste si ninguno lo respeta

los diccionarios deberían reducir sus tamaños suprimiendo las entradas en desuso

los juramentos deberían eximir de obligación

las constituciones y los cuerpos de ley podrían ser virtuales y corregibles por cada internauta

y las autoridades intercambiables como lamparitas

a menos que se sulfaten

o se fosilicen

 

 

 

 

 

No digo ya el camello digo el hilo

cómo pasar por el ojo de la aguja

tan minúsculo para el pulso nervioso para la vista empañada

para la lengua seca

cómo pasar

cómo enhebrar la retahíla de obscenidades que supone la pobreza

para oponer una costura convincente

a estos nuevos ricos que disfrutan sus mieles vaticanas

 

 

 

A veces encontrás la esperanza en los cajones

debajo de la cama

en el intersticio que dejan los muebles contra la pared

en un rincón vacío de la biblioteca o en un rincón vacío de tu propio ánimo

porque la esperanza suele ser un motivo que hiberna

en tiempos y lugares discontinuos

y un día se quita la modorra y revive

quién sabe por qué extraño mecanismo de naturaleza

 

 

 

 

 

Podrías haber sido la aguja o la tinta

la mano enguantada la vaselina protectora o el signo revelador

pero no

fuiste el oído y la voz del otro lado del teléfono

la necesaria definición

y quedaste tatuado aquella tarde como lema y consigna

en ese altar en tránsito

en ese andar el término los rumbos la leyenda que nos llevan adónde

 

 

 

 

 

Descubriste la araña de tu cuarto los días que pasabas reconociendo el techo

puesto de espaldas por la terca fiebre por la tos redundante o el ahogo peronista

y calculaste los años que tendría la antigüedad

heredada acaso de viejos moradores

porque a diferencia de otros artefactos como los que exhibe en sus salones el anticuario de la cuadra

esta araña carece de caireles de repujes de lágrimas o encastres

y anida entre sombras luminosas

sobre una red elástica que ocupa de acuerdo con catastro

el extremo más alto de la esquina del sur

 

 

 

 

 

El cielo tenía esta mañana su color habitual

pero me pareció desteñido

después me parecieron desteñidas las cubiertas de los libros en la biblioteca

curioso porque siempre me atrajeron

y hasta las hojas del potus que acompañan mi silencio armonizándolo

después entré en el baño encendí la luz busqué el espejo forcé una mueca

comprendí

 

 

 

 

 

Antes que una cruz legendaria que dos ángeles depositaran en destino

Caravaca fue un lugar donde bailaban tus primas las mayores

y un deseo lejano de tu parte

que no supo saciarse con los años cuando el templo sagrado se hizo Gente

y el ruido rebotaba como ahora contra luces sillones y siluetas

sobre dogmas espectros y fantasmas

entre miedos creencias y fetiches

por oscuros y hediondos agujeros

provocando un hechizo incomprensible

en quienes como vos fueron inmóviles testigos de la noche

 

 

 

 

 

 

Sabías las veces que mirabas tu cara en el espejo

que el paso de los años no perdona tampoco a las ciudades

ni a las calles andadas que quedaron colgando en tus ojeras

con sus casas vencidas y sus puertas cerradas o enrejadas

sus robustos jardines tapialados

como cárceles nuevas diseñadas en la vanguardia de la arquitectura

sus vidrieras quebradas por la ira de recientes conversos

o las puertas quemadas que resisten la furia de los bárbaros

y vos tan zonzo allí entre las arrugas

que te cierran por siempre la esperanza de aquel amor nacido a contrahistoria

intentando surcar esos canales que te vuelvan por viejas avenidas

a las mañanas de los algarrobos

ahí nomás hacia el sur donde hace poco trepabas por los médanos

que ya no están como antes no estuvieron ni la acacia ni el níspero

ni esa niña asombrada que esperaba tus crípticas señales

y evaluás si es el tiempo una mentira que acaso los gobierne

o si el cuello tatuado fue la excusa que te trajo a mirarte

fijo en la opaca lámina del vidrio

para ver lo que queda

 

 

 

 

Decís que era distinto pero no

era igual o por lo menos parecido

los declamadores declamaban como ahora

colorados o azules o gorilas o proscriptos

sin demasiada idea pero con el cuello inflamado

con la voz engolada

con la puesta en escena con el cenáculo pronto con la gacetilla impresa

más o menos como ahora de la plaza al basural de los medios a los buitres

con los culpables afuera y con la vergüenza mordida

con el cuero que nunca les dio

con los manuales aprendidos de memoria en las usinas de adoctrinamiento

con la historia ignorándolos como ahora y con ellos revisándola

que si no si no fuera de ese modo

de qué cosas hablarían los poetas

 

 

 

 

¿Eras?

¿eras con esa vocecita que parecía perderse en los meandros de la calle

en los pasillos de la escuela

en las dudas que alimentaba el complejo o el cara a cara con la desolación?

¿eras ante la violencia contenida que se respiraba entre vellones de lana y atados de cerda

entre el humo sempiterno de los cigarrillos y la tos sempiterna del asma?

¿eras entre la vergüenza del fiado los compromisos incumplidos las deudas que nunca se pagaban la mentira metódica las ventanas cerradas la excusa repetida el escudo de la enfermedad?

¿eras?

¿o fuiste desde el día en que pegaste tu primer puñetazo sobre la mesa

y dijiste acá estoy

ante esos ojos escurridizos y helados que poco comprendían entonces la insurrección del púber?

 

 

 

 

 

Pasan los días

el descontento crece

la noche apremia

 

Son como ovejas

no levantan sus voces

temen el látigo

 

Y obliga el dedo

las cámaras se encienden

ella les habla

 

Mientras desmayan

tantos intelectuales

tan arrobados

 

 

 

 

 

Un hoyito hecho a taco era el aleph cuando vos todavía lo ignorabas

allí convergían los momentos sin tiempo de la historia

los ojos de los pibes

los posibles espacios circundantes si es que el machito decretaba chanta

los colores fulgentes de las de agua o el bolón percudido

 alguna presuntuosa japonesa

la prohibición expresa de los nicles que lo mismo imponían patronazgo

la lechera más blanca que una novia

la fallida ovalada

y hasta un grano amarillo que soltara el cercano paraíso

flujo inmóvil de un todo simultáneo que después descubriste

no en teoría que importa poca cosa

sino en el chorro que pasa y que es el mismo por más que la batea se lo trague

 

 

 

 

 

 

 

 

 

El boliche miraba hacia el oeste

quedaba como último exponente de un pasado que fue de pulperías

y adentro la madera y el estaño y las copas ordenadas y los fiambres que colgaban en gancheras

y afuera la llanura y el palenque y algún pingo mascando las argollas y el charque en la vereda con las moscas pegadas al tejido

y el radiador hirviendo de la chata reposando a la sombra

y vos adentro hablando con paisanos que te preguntaban por la escuela

y la caña quemada recortada con tres cuartos de agua de la bomba

porque qué era eso de que pidieras naranjada en medio la pampa o bidú que es bebida de mujeres

y vos tan hombre con la honda al cuello y el facón de madera en la cintura que el viejo te lijara

 

 

 

 

Como tantos pensaste que la consagración llegaría por el lado de los logros

la vocación resuelta te decían la pasión el trabajo los proyectos

la firme construcción de un derrotero con terminal en esa edad serena donde todo está hecho y reconforta

o la entrega absoluta a alguna causa

o la confirmación de una familia

o los premios que a veces te tentaron

o el honor o la gloria o el orgullo

o andá a saber qué cosas que los dioses previeron en tu nombre

pero un día descubriste un amor sin causa y sin destino

un amor que se estira y se disuelve como el agua o el polvo

un amor que no tiene propietarios ni sueños ni promesas

que existe nada más y es suficiente

que fluye y se renueva cada día sin reglas ni mandatos

porque solo consagra lo que nunca disponemos del todo

y la vida es así como supiste

temblor y travesía

 

 

 

 

 

Los ojos buscaban alturas que nunca encontraste

hasta que un día bajaste unos grados el nivel de la mirada y descubriste el horizonte

después la tierra que pisabas y hasta tus mismos pies

y allí entre los pies hermanos y los ojos de los próximos

habitaban alturas insondables como puntos de fuga

porque somos un lienzo al fin de cuentas

que va pintándose mientras caminamos

 

 

 

 

 

La expedición se montaba en el campito donde se repartían los pertrechos

eras el lugarteniente y la distinción te llenaba de orgullo

porque llevarías la segunda de las ramas más fuertes y flexibles

esa que te confería autoridad ante la tropa

y hablaba del respeto que te tenía el jefe para encomendarte semejante responsabilidad

el destino

prefijado y cargado de amenazas que deberían sortear la estrategia y el coraje

era la inmensidad de una manzana cercada

próxima a lo que sería la pomposa avenida de circunvalación

donde pinos y cedros y araucarias y olmos y cardos y gramilla

albergaban renegridos y torcazas y cuervos y animales mitológicos

que echaban fuego por la boca

y extendían sus alas de cartílagos hasta ocultar el cielo

antes de que el jefe les asestara sus precisos varillazos

y vos a dos pasos de la hazaña contemplaras absorto

cómo sucumbía ese mal de procedencia antediluviana

 

 

 

 

 

Habrías advertido que la dama de negro deambulaba entre sombras también negras

por negros corredores que recordaban escenas del romanticismo

blanca la piel blanca asomada entre los vestidos negros

y habrías advertido

que la dama llevaba un estandarte heredado de otras casas que ostentaban linaje nobiliario

y que vos ataviado con razones pero desnudo en serio

quisiste discutir sin percatarte que las damas no aceptan discusiones

sino una total sumisión que para eso las fundaron heroínas

 

 

 

 

 

Entendiste llegada tu oportunidad de transformar el mundo

cuando creíste en la hora de los pueblos

y recortaste de un diario las veinte verdades peronistas

que pegaste en la pared

sobre el espaldar de la cama

entre fotos de Piero y de Nélida Lobato y de Twiggy y la letra de La Balsa

y pusiste marchitas en el tocadiscos de la carnicería de a la vuelta

y encendidos Guarany y hondos Mercedes Sosa y pícaros Olimareños

y sacaste del kiosco varias tiras de falletina punzó que te calzaste en la solapa

y que calzaste en las solapas de los compañeros de grupo

y arremetiste como a veces te sale todavía aunque ahora con menos esperanza

hasta que un hachazo imprevisible te quebró un pulmón el mismo día que Perón se moría

y a la vuelta encontraste todo oscuro

hasta las cintas que nunca merecieron desvelos parecidos

igual que las promesas

 

 

 

 

 

Te llamaban la atención las tejas o la loma o quién sabe si el senderito de frutillas

que conducía al pino

más allá de las lajas camino al último cerco de ligustre

límite extremo de civilización posible

porque después venía el reino de los teros

los chimangos de alas recortadas una garza una liebre una lechuza

gatos que merodeaban por ahí pero que el Tobi mantenía a raya

más acá los jaulones que repoblaban las tramperas

amorosa prisión de mistos y canarios y copetitos y viuditas

que el primo atendía con una dedicación

nunca prodigada a la salud con él tan poco amable

y que a vos te dejó una grieta enorme

el día que la casa de los cuentos se llenó de maleza

 

 

 

 

 

Vos también pensabas que el sufrimiento mayor era el de la pobreza

cuando escondías los remiendos y mentías la falta de la figurita

para la tarea en clase

después llegaron los desencuentros familiares y las crecidas de violencia

después los primeros sufrimientos por amor

y las primeras pérdidas cercanas

y entonces sí te dijiste que no habría dolor que pudiera comparársele

después llegó el horror después la guerra

ni siquiera importaron los motivos las razones o los bandos en disputa

después conociste mucha gente y hubo dolores para todo gusto

de esos que abollan porque no se esperan

y hubo miseria y odios redivivos

prepotencia gratuita por las calles las plazas y los medios

dolores que no tienen perspectiva

desencanto nomás cansancio pena

se hizo largo el detalle y es más largo si fuera a ser preciso

pero alcanza aprendiste en cualquier caso

para saber que todo sufrimiento tiene el tamaño de las circunstancias

 

 

 

 

 

 

Eras chueco me acuerdo

tu mamá llevaba al zapatero antes de que los estrenaras tus zapatos de escuela

para que les reforzara el taco

y te daba un montón de recomendaciones de cuidado y de uso

que intentabas cumplir de la mejor manera

estrictamente un par por temporada permitía el presupuesto

los hoyitos no estaban contemplados

y con qué instrumento harías los hoyitos si no fuera con el taco

para que la lechera no saltara tan pronto

y te permitiera conservar unas bolitas hasta el fin de semana

con lo caras que eran

para andar perdiéndolas por preservar un suplemento de goma

que igual acabaría deshilachándose

día más día menos

 

 

La uña grababa en la pared las iniciales de aquellos arrebatos

el amor todavía era una idea

y llegaste a creer con fundamento que futuros corsarios orbitales

un día encontrarían esos signos

los llevarían hasta sus planetas

un consejo de sabios al efecto descifraría el código escondido

sentaría las bases necesarias de la nueva conquista

dispondría recursos y estrategias

para que una civilización ya devorada por el azar del tiempo

recupere su voz se haga visible

en dos o tres grafías cuneiformes

 

 

 

 

Ella había rodado con la bicicleta

fueron seis días de no ir a clases

y cuando volvió con la misma vincha blanca

que le resaltaba los moretones en la frente

te ardieron las orejas

y tuviste el impulso de besarles una a una sus lastimaduras

 

 

 

 

 

No soltaste una estrella

soltaste un quejido doloroso que acompañó el zumbido

justo a vos te pasaba

tanto tiempo llevabas arrastrando tacuaras desde el vado

cortándolas finito

midiéndole los tiros con destrezas que enseñan las derrotas

peleándole al empacho del engrudo

justo ahora carajo que le habías robado a las meriendas

las diez monedas para el papel liviano

y el hilo choricero que decían que nunca se cortaba

y mirá el pelotudo cómo cuelga tan flojo del palito

dejando que el cielo se la trague

tan azul y amarilla tan hermosa

 

 

 

 

 

 

Aquella tarde viste un movimiento detrás de los cartones

no entendías que allí viviera gente que pudiera besarse

y otras cosas que tampoco entendías

gente grande como la que veías por las calles

menos limpia quizá con menos ropas

 

 

 

 

 

Vaciabas los espacios antes de acomodar los ojos

nunca cupo la posibilidad de que la luz chocara con los filos

de libros o de enseres

de cosas  por allí desparramadas de puro inoportunas

la luz tan luego tan sensible

tan deseada en las noches del insomnio

no podía quebrarse

tenía que llegar como aire fresco

intacta hasta vos para aventar fantasmas y fatiga

 

 

 

 

 

¿Te acordás cómo apretabas la piedra que encerrabas en la cavidad de la mano

fuerte / hasta que quemara

y la empapabas con transpiración

antes de guardarla como la joya que era debajo de los almohadones

cofre inviolable que la protegía hasta que volvieras de la escuela?

 

 

 

 

 

Morena de verde luna / vos / que fuiste puerto y fuiste madre / que fuiste la compañera y el error / la amiga descifrable / la esposa indescifrable / el rumor del aromo y la verbena en las tardes del campo / y el cerezo que cayó de pena cuando cayó de raíz / vos / que acunaste al camborio desde los días de la revelación primera / y le fuiste leal hasta los huesos y el temblor de los limones / vos / que construiste con cacharros esos versos tan tuyos / y arropaste por huecos y ventanas dolores que no cesan / como el rayo / sabés desde los días de Federico / desde los días de Miguel / desde los días que sonaban felices porque la vida todavía no nos había atropellado / que yo te debía este poema que nunca te escribí / acaso porque la costumbre quién lo sabe / o acaso porque no porque se ama también sin escribirlo

 

(para Nancy, a 78 años del asesinato de García Lorca)

 

 

 

 

 

La torcaza pasa horas en el nido donde empolla sus huevos / es agosto las pasa desde julio / horas y horas que se amontonan durante días y días / y noches / y nada perturba esa quietud instintiva / a veces ni la inoportuna presencia de quien le barre el patio / o le abre la celosía con torpe brusquedad /

si llegara a espantarse la torcaza regresa de inmediato y continúa su tarea /

tiene el cielo a su alcance la torcaza / tiene el vuelo a su alcance / tiene el símbolo / la libertad servida para alzarse por propia decisión /

y allí está la torcaza sin embargo asumiendo el peligro  / es agosto y allí está desde julio / y estará por lo menos hasta enero / hasta que emigre el último de los pichones de cada una sus tres camadas / presa y atenta en su inmovilidad / que con todo no parece inquietarle /

es corta la vida de las torcazas / es corta y azarosa / y malgastarla con fecunda quietud  / por natural que fuera su  obediencia / yo no sé / tan abierto el espacio para irse / quién diría / qué inhumano

 

 

 

 

 

Fue una línea primero / después una extensión después un cuerpo / después velocidad que lo movía / tentación de soltarse adolescencia / carné de identidad / esas minucias que al final se celebran como vidas / que trepan se establecen se acomodan / reciben los favores que merecen y otros tantos favores que quién sabe / fundan un tiempo que tuvo otro principio / fundan un sitio al que le llaman patria / fundan un hecho al que le llaman mito / una suerte un rival una contienda / una epopeya digna de otros planos / de otras minucias que al final se extingan / de otros lugares que al final se apaguen / de otros héroes que nazcan de otros puntos / de otros trazos acaso de otras mentes / de otras líneas y así la animación

 

 

 

 

 

Elásticas entre el arrebato y la culpa se suceden las nóminas de las gentes ajenas

 

 

 

 

 

Yo te pido por favor / que no me bajes la luna, / si te pido sólo una / prenda, que sea tu amor //

y si a vos te va mejor / halagarme con fortuna, / que sea tuya y que sea una / esa sonrisa mayor. //

 

Si cuando pediste vos / lo que yo pudiera darte / pude apenas una parte / que compartimos los dos, //

hoy que puedo con mi voz / de algún modo eternizarte, / ya no quiero más que darte / mi saludo en el adiós. //

 

Vos ayer pediste vuelo / y ese pedido atendí, / por eso prefiero aquí / que no se nos mezcle el cielo, //

si es por celarte, te celo; / si es por sufrirte, sufrí; / mas que no quede de mí / sino presente y consuelo. //

No me llames, no te llamo, / libres se vive más cuerdos, / que los años vengan lerdos, / que sea bello cualquier tramo. //

Y si amarte como te amo / nos llenara de recuerdos, / entre ‘ganos’ y entre ‘pierdos’, / de sonrisas quiero un ramo.

 

 

 

 

 

 

Laraira Lariraró / sería la fantasía / que desde que apreció / persigue cierta poesía. // Laraira Lariraró / se parece a la utopía / que busca quien no entendió / que esa visión no veía. // Laraira Lariraró / con desmedido optimismo / le canta a lo que perdió / la identidad de sí mismo. // Laraira Lariraró / confunde cima y abismo / como también confundió / el padre del modernismo. // Laraira Lariraró / por eso canto este canto, / seguro te sorprendió, / aunque no dé para tanto. // Lararira Lariraró / es el país del espanto / que cielo y tierra mezcló / para cerrar con un llanto: //

Boga, boga, Rubén Dario, / sobre las aguas del río Po / y si en tu ruta tocas Calcuta / vete a Laraira Lariraró.

 

 

 

 

 

Están ahí / son calles que muchos no se atreven a transitar / otros / ni a imaginar que existen

 

 

 

 

 

Asoman como perlas que esmerila la niebla

allá adentro hay un pueblo

pasa de largo el micro sin embargo en inequívoca señal de olvido

 

 

 

 

 

Aviso para detractores y dogmáticos / mansos malditos obsecuentes / formadores del canon y formadores de opinión: / esto no es un poema / y tampoco me importa la asociación con Magritte

 

 

 

 

Confunde dar voces a orillas del vacío / el paisaje que en las fotos se revelaba amable de pronto se transforma / se vuelve engañoso como los espejos / repite sonidos hasta que el entorno se los traga / y devuelve una bruma indefinida / una ilusión de cielo que custodian voladores rapaces / y que nada contiene más allá como no fueran la dureza o el hielo /

depende / uno busca razones donde sabe que tal vez no las haya / y aun si las hubiera / saber lo que ignoramos puede ser la equivocación de sí mismo

 

 

 

 

 

 También supo alcanzarme el aleteo de una mariposa / que trajo hasta mi costa un último tsunami

 

 

 

 

“…bar de Gabino y Cazón…”

 

Firmes / de madera laqueada y sillas anatómicas / como para apoyar los codos sin cuidado y los libros sin complejo / las mesas ofrecen todavía el azúcar en pancitos / y los muchos que fueron nos invitan desde antiguos retratos / a mirar hacia el este / para que el día que sube por Rivadavia y amaneció mojado / nos aclare de pronto el pensamiento que ordena las ideas

 

 

 

 

 

 

Son días que caen como monedas / suenan / pican / ruedan / se deslizan por debajo de un mueble y en el rincón extremo / quedarán / protegidos pero inalcanzables / hasta la próxima mudanza

 

 

 

 

 

SALUDO

 

Desde siempre supimos que hubo próceres y enemigos y batallas /

lo que no sé / ya grande / es de qué lado estuvieron los que habría acompañado / sobre todo cuando me reducen la historia a un juego de interpretación /

 

pero hay hechos que son incontrastables /

razones que exceden las mezquinas disputas académicas /

y costumbres y acciones cotidianas / en las que todos sabemos coincidir /

 

habrá que atar los puntos / me parece / de esta trama argentina /

 

en lo que a mí concierne /

provengo de una sangre usurpadora como la mayoría de mis compatriotas /

y este idioma que hablo / como ellos / es el mismo que habló el conquistador /

no puedo imaginarme sin embargo nacido en otra patria /

ni habitante de un país sin república /

ni forzoso tributario de un sistema que no abunde en justicia y libertad /

 

éste es el tamaño de nación que le cabe a mis sueños /

no creo que haya tierra que resuma mejor mis esperanzas /

ni pueblo que acompañe como el mío /

ni motivo que empuje con más fuerza /

ni destino más noble que el que aguarda / la paz que nos debemos

 

(mayo de 2010 / publicado por La Guacha en la primavera del mismo año)

 

(Publicado en Facebook el viernes 25 de mayo de 2012, a la hora 11,18)

(Publicado en Facebook el sábado 25 de mayo de 2013, a la hora 10,36)

(Publicado en Facebook el domingo 25 de mayo de 2014, a la hora 11,12)

 

PALOMA EN EL ALERO

Sobrevuela la noche tu rastro de pichona

desarropando el nido porque falló la cría,

desalojando el friso que cobijó el alero

por un cuarto de luna, la tenue fantasía

que ahora se desgrana, miga a miga, en el patio

fatigado de soles, cuarteado en las baldosas

que exhibieron de golpe su barniz deslucido

sobre el que ayer brillaron 'los nombres y las cosas'.

Fue duro el seguimiento de tu esfuerzo de madre

constante y laboriosa y acaso primeriza,

fijos tus ojos fijos en el ruido que alarma

cuando la puerta se abre y mi cuerpo se desliza.

Fue duro comprobar, la mañana siguiente,

que del nido quedaron sólo restos de paja

y un cascarón vacío desnucado en el suelo,

tan bello y tan estéril como una mera alhaja.

         (de "Ejercicios para mantener las formas" / inédito)

 

 

 

 

 

Saludo

de Claudio Portiglia, el Lunes, 17 de octubre de 2011 a la(s) 11:03 ·

Desde siempre supimos que hubo próceres y enemigos y batallas

lo que no sé ya grande es de qué lado estuvieron

los que habría acompañado

sobre todo cuando me reducen la historia a un juego de interpretación

///

pero hay hechos que son incontrastables

razones que exceden las mezquinas disputas académicas

y costumbres y acciones cotidianas

en las que todos sabemos coincidir

///

habrá que atar los puntos me parece de esta trama argentina

///

en lo que a mí concierne

provengo de una sangre usurpadora como la mayoría de mis compatriotas

y este idioma que hablo como ellos es el mismo que habló el conquistador

no puedo imaginarme sin embargo nacido en otra patria

ni habitante de un país sin república

ni forzoso tributario de un sistema que no abunde en justicia y libertad

///

éste es el tamaño de nación que le cabe a mis sueños

no creo que haya tierra que resuma mejor mis esperanzas

ni pueblo que acompañe como el mío

ni motivo que empuje con más fuerza

ni destino más noble que el que aguarda

la paz que nos debemos

(Publicó "La Guacha" / Primavera de 2010)

 

 

 

Un pibe me golpea el vidrio / me sonríe / me muestra un chupete sucio / se toca el ombligo la panza la cabeza / me enseña los dientes y estira los ojitos /

yo lo miro nomás / pero hay algo que él ve que yo no veo / hay algo que es gestual /

y ni el bar ni la gente / ni las frases presuntuosas / ni siquiera el café que va enfriándose /importan en la escena /

solo este diálogo sin voz a través del vidrio /

solo esa vida en sus comienzos / con la alegría intacta

 

 

 

 

 

Un pibe me golpea el vidrio / me sonríe / me muestra un chupete sucio / se toca el ombligo la panza la cabeza / me enseña los dientes y estira los ojitos /

 yo lo miro nomás / pero hay algo que él ve que yo no veo / hay algo que es gestual /

y ni el bar ni la gente / ni las frases presuntuosas / ni siquiera el café que va enfriándose /

importan en la escena /

 sólo este diálogo sin voz a través del vidrio /

 esa vida que empuja en sus comienzos / con la alegría abierta

 

 

 

 

 

 

“…pero las cosas suceden”  (Patricia Severín  en “El universo de la mentira”)

 

Cambiar el curso /

de las cosas / de la historia / de la vida de un individuo /

no es algo que suceda a menudo  /  ni tampoco es efecto de la voluntad /

sucede que sucede /

una vez  /  porque sí  / por insólita cadena de imponderables /

con ilógica puntualidad / por inevitables motivos /

como sucedió aquella madrugada de hace 17 años  / la noche que huiste del hotel /

conmigo persiguiéndote por las calles angostas y oscuras / del centro de Buenos Aires /

hasta el edificio de Pueyrredón  1548 /

donde hicimos el amor por primera vez  / en el descanso de la escalera /

junto a la puerta de servicio que daba al departamento familiar

 

 

 

 

 

 

¿QUÉ POETAS ME MARCARON MÁS?

Zidane, Riquelme, Ray Sugar Leonard, Roger Federer, Uby Sacco, Iniesta, Bochini.
Víctor Grippo y Gombrowicz me dieron el marco.
Machado, Pessoa, Campana, Tu Fu, Li Po me enseñaron a valorar la palabra.
Manet me mostró la luz, Monet la inconsistencia de los contornos.
Borges me resumió el universo. Artaud me lo entregó en pedacitos. Tchaikovsky me enseñó a escuchar.
Pero el tiempo; que de eso se trata la poesía, del tiempo; me lo enseñaron los siete de arriba, las cuatro mujeres que amé y la mujer que amo.
Y eso que algo leí.

 

 

 

 

 

 

JAZMÍN

 

Escribir el espejo o el muro del face / permite distinguir entre la viscosidad del rouge / y la inmaterialidad de lo digital / aunque puede anunciar / desesperaciones parecidas

 

 

 

 

 

LOS AMARILIS, MAMÁ

 

Allí están / de nuevo como entonces / abiertos rojos como te gustaban / alegrándome un patio ya cansado / recobrando los ecos de otros días / reclamándome el agua que les privo / por puro olvido como ocurre siempre / por pura vanidad / Ellos que sufren / la ausencia de tu mano la caricia / la fresca novedad de un terrón joven / o el sencillo agasajo de otro espacio / igual florecen con las estaciones / como si todavía los mimaras / como si fueras vos quien los habita / quien les habla los rota los protege / quien les prepara el nicho de alimento / o el colchón de humedad o la luz justa / Y aunque no estés y aunque les tardes tanto / se niegan a dejarme el patio solo / se niegan a morir los amarilis

 

 

 

 

 

YO TUVE TRES ABUELOS

 

1.

Otros días y en otras circunstancias hablé de su estatura de bambú / de sus ropas raídas / de su proverbial paciencia / nada de eso guardé para el archivo / pero sí esa manera de morirse tan suya y tan precaria / recogiendo la tanza imaginaria de una tarde de pesca / con el barro en los ojos / aquel barro al que tantas propiedades curativas le hallara / memorando su isla y su laguna / en un refugio de ateroesclerosis

 

2.

Del hombrón guardo un santo y una seña / 'cristusanto' decía y manoteaba la pluma y el tintero / garabateaba un nombre en italiano / y ponía la cifra que más tarde licuaría la población de parásitos que había alrededor /

nunca le oí una queja /

ni cuando se murió tan desprovisto / sin la ropa paisana que de día sujetaba la hernia / sin la gorra que llevaba su forma / sin la bolsita con el pan oreado de todas las mañanas

 

3.

De él con certeza me quedó un apellido para el segundo renglón de la burocracia / la sostenida relación de descendencia / y un costado callado y oscuro por revelar /

murió doce años antes de que yo naciera /

y visitar su tumba era en la infancia un singular festejo /

la caravana familiar partía con ramos enormes de flores recién cortadas / y en las callejas desparejas del cementerio celebraba un ritual / de baldes de trapos y de escobas / que dejaban la piedra y el bronce relucientes / y espejado el cristal del amarillento retrato /

mi curiosidad necrófila de niño se asomaba mientras tanto / por las parcelas de la vecindad / donde descubría los escasos despojos del siglo diecinueve / y se sentía más cerca de la historia que le contaban en la escuela /

las muertes cercanas todavía no me habían tocado /

acababa la ancestral ceremonia con la señal de la cruz / y un beso ligero sobre la desleída foto / habilitaba mi carrera hacia la puerta / donde la abuela me compraba el primer helado de la temporada / aquel que anunciaba la inminente finalización de las clases / y que yo disfrutaba feliz / agradeciendo la póstuma presencia de ese abuelo lejano / tan lejano que tal vez ni las huellas de su sangre retengo

 

(de "Archivo familiar" / en preparación)

 

 

 

 

 

TEORÍA DE LA PROFUNDIDAD

 

Cuando esperar acerca demasiado la pared al futuro / ya no es tan importante distinguir / entre planos y perspectiva

 

 

 

 

 

 

Y ahí están las hormigas de la duda

subiéndole por la entrepierna

hostigándola como un falso orgasmo

mientras a mí me devoran el hambre

que los años no supieron apaciguar

primavera y otoño tal vez equiparan sus temperaturas

pero son tan opuestos los destinos

que hablar de lo obvio en tales casos

ni me da la gana

 

 

 

 

 

Abstraída en el espacio neutro de un paseo de compras

besa la botella de agua

y el agua recupera su origen natural

cede a los labios vivos

vuelve a ser transparente y necesaria

como cualquier deseo

 

 

 

 

 

La hubiera desprendido de mi costilla / pero debía alterar las escrituras /

entonces la inventé /

y fue tan cierta como la sensación que compartimos

 

 

 

 

 

Estamos los que hacemos del café / nuestra segunda casa /

conservamos una misma mesa en un mismo rincón / donde extendemos papeles y libros / y un sinfín de borradores mentales / que a veces no llegan siquiera a resumir una idea /

mucho menos a conformar un texto /

después están los que hacen sociales o cultivan la amistad /

los que les entran a las tortas sin que medie palabra /

los bebedores de cerveza de los que ya se ocupó Cèzanne /

 y una especie curiosa /

que llega perfumada y vestida / con costosa informalidad / que habla alto gesticula y sonríe / aunque acabe de sepultar su última esperanza / que estaciona a dos metros de la puerta por lo general en doble mano / y que permanece exactos diez minutos / los que tarda en pedir el café corto del que siempre se queja / dar un golpe de pocillo tras beberlo / correr la silla con aprendida brusquedad / y haberse asegurado de que su nuevo modelo / su nueva camisa / los zapatos al tono / y esa fragancia que le trajo una ex que acaba de volver de Europa / hayan sido convenientemente registrados

 

 

 

 

 

 

Ella no estuvo preparada para dar un poeta / mejor le hubiera ido un astronauta / un bancario un cardiólogo un suicida / porque después de todo / dar a luz un suicida es más honesto / que avalar esta orgía de la boca

 

 

 

 

 

 

Debajo de la tierra / dicen / hay canciones ocultas /

Uno hace un hoyito con la punta de una uña / un hoyito pequeño / para que pase apenas la intención de encontrarlas  / y ellas suben / trepando por el dedo / hasta inundar el aire /

Ya libres / suenan únicamente para quien las rescata / le trazan melodías en los ojos / le acunan el sueño / y cada tanto le rascan las costillas / para que se mantenga alerta /

Cuentan que una vez hubo alguien que cavaba su hoyito / y quiso / con la palma de la mano / ahogar una canción cuando subía /

La muy pícara le saltó por entre los dedos / le acarició el costado / y después se le metió por el oído y le bajó hasta la garganta / donde vive desde entonces /

Cada mañana lo despierta cantándole como en un susurro / 'I love you, my killer' / y dicen que es esa la tortura más feliz / que hombre alguno recuerde

 

 

 

 

 

“…hay un lugar que no tiene nombre / que no es un territorio / Es un modo de moverse” / Tomás Abraham acaba de colgar el teléfono / yo de cerrar un poema

 

 

 

 

 

Sé que ahora no estás en ningún lado que no sea memoria / después de aquel mediodía insípido /
sin embargo me gustaría que existiera un lugar / porque pasado un tiempo / encontrarte sería la manera de intentar otro diálogo /
alguna razón que nos explique / más allá de la chata y de los juegos / de una infancia demasiado breve /
qué cosas buscabas que no hallaste / qué cosas esperé que no ocurrieron / y qué perdón nos cabe a cada uno

 

 

 

 

 

Morirse sería como volver al caldo original / y allí probablemente cada uno / agregue una pizca de presencia / un sabor / un volumen / un reflejo / ingredientes en fin que con los sueños se erigen importantes / porque en sueños regresan las presencias de personas que fueron / nunca ellas pero sí sus estilos / sus trazos distintivos o esas marcas / que damos en nombrar características / y que sean tal vez lo que se aporte desde el paso terreno / a esa vastedad incomprensible llamada eternidad

 

 

 

 

 

 

FOTO AL LADO DE LA FOSA

 

Fosa / fauce / hay una voz que traga / otra que nombra / un desafío en pie / dos o tres pasos

 

 

 

 

 

EN EL PRINCIPIO

 

No habían invadido / todavía / los ángeles los miedos de las gentes / cuando ella ya rasgaba sus preciados vestidos / y ofrecía su carne sin lujuria / por algunos halagos / por un par de caricias

 

 

 

 

VIRGEN EN LA CUNA

 

 

Dormís / con la serena inocencia de las vírgenes / no porque la carne espere lo que la sangre apura / sino porque es virgen la conciencia de los puros de verdad / de los que nada tienen para reprocharse / como no sea vivir en la pobreza que el trabajo disimula / como no sea el temprano abandono de la escuela que entorpece /como no sea creer que todavía no se hizo lo necesario / cuando sí / cuando todo está hecho / aun lo que excede a lo que corresponde para tus pocos años / aun lo que maldijiste cuando la vida te vistió de mujer / y te sacó a la calle sin que te dieras cuenta

 

 

 

 

 

¿Y USTED DE QUÉ TRABAJA?

 

Salí de mi casa con la carpeta vacía / y regresé con un puñado de poemas / que se ganaron la tarde / en el bolsillo / sin embargo / conté menos dinero

 

 

 

 

SÍNTOMAS

 

El embarazo de un poeta duele en el bajo vientre / altera el funcionamiento de los intestinos / patea en la boca del estómago / es decir / en esa virtualidad intercostal que todos conocemos /

las mujeres poetas / que además fueron madre / sabrán decir si los estados de gravidez se parecen / y alertar en todo caso a la cobardía masculina / sobre los rigores del parto / que cabría esperar

 

 

 

Ver / desplazándose a velocidad / será siempre mover la quietud que oprime

 

 

 

 

 

Me dijo / no hay Anunciación para las nuevas vírgenes / nosotras disponemos / y por fin comprendí

 

 

 

 

 

No te fíes de los cielos demasiado poblados / allá / donde miro / hay un pozo de luz que todavía nos pertenece

 

 

 

 

 

 

Algo se ha descompuesto en el tejido social / cuando comprender la realidad nos convierte de inmediato / en personajes de ficción

Esa sensación de ir viviendo al revés / de bajar por la ascendente escalera mecánica

 

 

 

 

SIMETRÍA EN BLANCO Y NEGRO

 

Energía vegetal Víctor / doble muro puntal analogía / mesita de carpintero / anónimos / carta inconclusa / y la tabla desnuda que se ofrece para que sea Witold quien nos hable / durante la sagrada y ancestral ceremonia / del trabajo y la comida / mezcladora Víctor ciencia y arte / esa luz y ese cemento eternos / que van edificándonos

 

(a Víctor Grippo / Junín, 1936-2002)

 

 

 

 

Si se quiere hablar del cielo del amor de la rosa / es mejor ni nombrarlos / ¿cómo hablar del silencio sin romperlo?

 

 

 

 

 

Claudio Portiglia compartió la foto de Alfreda Quattrocchi.

Tante grazie, Alfreda.

Se si vuole parlare d'amore del cielo della rosa / è meglio non nominarli / è come parlare del silenzio senza

romperlo

Claudio Portiglia.

 

 

A Alfreda Quattrocchi le gusta esto.

 

Alfreda Quattrocchi

 Prego!! signore Claudio!!

Ayer a las 15:37 · Ya no me gustaMe gusta · 1

 

 

 

 

 

 

 

Al centro lo definen las calles laterales

 

 

 

 

APUNTES

 

Decir con poco mucho / sugerir lo probable / inducir lo posible / mostrar lo necesario / liberar la comprensión

 

 

 

Bebimos de distintas fuentes / pero el agua es una

 

 

 

 

 

REVOLUCIÓN

 

Hay tantos ocupados en llorar la revolución derrotada / -que bien derrotada está / como todas las revoluciones- / que se privan de ver  / nos privan / que si no se derrotaran ellos mismos  / pensándose derrotados / si no nos derrotaran a palazos de palabras huecas / nunca habría revolución perdida / porque vivir nomás haciendo lo que es justo / sería revolución

 

 

 

 

 

LOS PADRINOS QUE NO ELEGIMOS (Y LOS QUE ELEGIMOS TAMBIÉN)

 

Alguna vez tendremos que emanciparnos / de padrinos y parientes que no elegimos / para romper con las imposiciones burlonas / y los gestos de ocasión / con el cinismo y con la petulancia / con esa sobreactuada humildad / de los auténticos soberbios / con sus mentidos heroísmos / sus martirios falsos / y sus odios acechantes / con sus proclamas combativas que invitan a pisar el barro / mientras ellos trepan por cualquier pared / y montan sus quioscos en todas las esquinas /

Alguna vez tendremos que desenmascarar tanta indecencia / certificada por el tiempo /

Alguna vez / incluso / tendremos que emanciparnos de los que elegimos / -cegados por la estupidez o la borrachera / de nuestras debilidades humanas- / para que nos enrostraran después desde sus comodidades / las razones de un número

 

 

 

 

 

 

PAMPEANAS, 1987 

 

(a 25 años de escritos y 20 de publicados, estos poemitas que me llevan a otras primaveras, cuando yo viajaba durante todo el día por los caminos del país)

 

 

1.

Coplitas de pampa abierta, / golpeando como campanas / colgaditas de la puerta.

 

Golpeando como campanas / -ay, quién oyera- / de aquel español castizo / que las trajera.

 

Ay, quién pudiera / -como el mestizo- / cantar derramando sangre / de hijo postizo.

 

Cantar derramando sangre, / como las flores, / llenita la voz de trazos / multicolores.

 

Firmes los brazos / y la mirada, / de tanto padecimiento, / tan delicada.

 

Cantar como canta el viento / -voz de criollo- / llevando a la mies en celo / luz del arroyo.

 

Y por el vuelo / de algún arado, / adivinar la simiente / del otro lado.

 

Coplitas de mi llanura, / arrimado hasta la fuente / la semillita madura.

 

 

 

2.

Capilar llovizna verde / viene bajando del sauce. / La pampa ha quedado muda, / sin nada que preguntarse, / y el río le pone un tajo / de sal entre los cardales.

 

 

 

3.

Sauce verde, sauce verde; / como la tarde que muerde.

 

Blanca luz el amarillo / del aromo; la verbena, / roja linfa, rojo brillo; / clara luz de la azucena.

 

Mancha negra, petirrojos / para el dolor de los ojos.

 

La navilla y el poleo, / el alfalfar florecido. / Azul amarillo veo / sobre el campo verdecido.

 

 

 

4.

Campanita sin badajo, / la luna salió a los montes / para partirlos de un tajo.

 

Para partirlos. / Ay, cómo duelen los versos / de repetirlos.

 

 

 

(de “Pampeanas” / en “Poemas del Encuentro”, Orán, Salta, 1992

 

 

 

 

 

En memoria de la mía, un abrazo para todas las mamás y qué sea para ellas el día más feliz.

 

 

LOS AMARILIS, MAMÁ

 

Allí están / de nuevo como entonces / abiertos rojos como te gustaban / alegrándome un patio ya cansado / recobrando los ecos de otros días / reclamándome el agua que les privo / por puro olvido como ocurre siempre / por pura vanidad / Ellos que sufren / la ausencia de tu mano la caricia / la fresca novedad de un terrón joven / o el sencillo agasajo de otro espacio / igual florecen con las estaciones / como si todavía los mimaras / como si fueras vos quien los habita / quien les habla los rota los protege / quien les prepara el nicho de alimento / o el colchón de humedad o la luz justa / Y aunque no estés y aunque les tardes tanto / se niegan a dejarme el patio solo / se niegan a morir los amarilis

 

 

 

 

 

 

Mamá /

donde antes tenías amarilis ahora hay desamparo / y alguna suciedad que vos no hubieras permitido /

tampoco la cama está tendida con sábanas planchadas /

en realidad tampoco está tendida / y algún vidrio se ha roto en las ventanas que aún no se cambió /

hay una luz que tarda en encenderse / ya la veré mamá / es decir esa luz falta hace rato / y en el baño gotea una canilla / y en el patio debimos clausurarla / y en la cocina sobran cachivaches / y en lo que era tu living hay papeles / y libros y más libros y más libros / que nunca llegan a decirme mucho /

y en la terraza se amontona el tiempo / deslucido como un globo roto /

y el parqué muestra hilachas en los pisos / y pelusas mamá si vos lo vieras / y hace un año que están esas cortinas sin bajarse mamá / y sin lavarlas /

y la humedad incluso trajo hongos y alguna araña escrituró su tela /

pero del asma igual estoy más fuerte / ya no uso siquiera camiseta / ni en los días más crudos del invierno / y la pipeta sí siempre la compro / y la llevo también no te preocupes / y los chicos crecieron ya son grandes / y allí andan cuerpeándole a la vida / y acordándonos juntos cada tanto / que en momentos así / tu pastafrola marcaba con doradas iniciales / y con fecha precisa / la puntual decisión de festejarnos / aunque la buena no llegara nunca

 

 

 

 

ELOGIO DEL FRANCOTIRADOR

 

Por afuera de las camarillas / extremo en su extrema soledad / pagará con la vida un error / pero un mérito siempre / será mérito ajeno

 

 

 

 

 

 

Como no tengo tanque de acopio / cuando el agua viene turbia y caliente / dejo que corra un buen rato / me armo de paciencia / y la tomo una vez que la percibo potable

 

 

 

 

 

Hay cuartos tan pulcros tan prolijos / claridades tan claras y tan neutras / moradores que pasan por sus camas sin dejar una arruga / que a mí me recuerdan los avisos de una casa de muebles / o el aséptico espacio que contiene / una mesa de disección

 

 

 

 

 

Han crecido, el horizonte es de ellos, caminan sin dedos que les señalen el rumbo y sin terrón de azúcar en la palma del amo. Son dueños de equivocarse todavía y de volver a empezar. Son el latido que nos mueve y nos admira. No son tantos, no son pocos. Algunos los hay estrechos por esas cosas de la subjetividad. Algunos me los dio la sangre, otros me los regaló el camino. Son la razón y la cuestión. Hay motivos expuestos para celebrarlo.

 

 

 

 

 

POEMA PARA ABRIR EL AÑO

 

Maldacena explicaba la teoría de cuerdas / y la materia oscura / y por qué existimos como residuo cósmico / como complejos y progresivos desprendimientos evolucionados / de alguna homogeneidad que explotó / como partículas o nautas provenientes de remotas esferas / de extinguidas estrellas / de fundidas galaxias y caldos que se expanden /

y yo no podía pensar más que en guitarras cuidadosa y metódicamente distribuidas / que en viles oportunismos enquistados a favor de la extendida ignorancia / que en basura nomás / que en quiebres y desgarros y desgajamientos / que en involuciones y devoluciones de ocasión / que en estrechas dominaciones angulares y piramidales / o en funcionales al uso / o en terrones groseros y refractarios / y pequeñeces de comité

 

 

 

 

 

POEMA PARA ABRIR MIS 56

 

Uno elige un lugar le pone un sello / camina por ejemplo descalzo con las plantas de los pies embebidas en aceite / o rasca con un dedo una pared hasta provocar el agujero / y quién irá a decirle después que ese lugar no es suyo / genética arqueológica u ontológicamente hablando

 

 

 

 

 

Una tipa se planta de improviso sobre la pausa del lenguaje / sobre el espacio de un fluir sin metas / y le arranca un silbido a la mañana / que suena a música y que huele / a rama recia o pasto humedecido

 

 

 

 

 

a ROSANA BELLONE

 

No fue el golpe no

 a los golpes estamos acostumbrados

 

tampoco la sorpresa

 

¿de qué podría sorprenderse un habitante medio

 

de este curioso país?

 

ni siquiera el dolor

 

tan mentido en situaciones menos graves

 

que cuando llega de verdad parece diluido

 

fue esa inexplicable sensación de injusticia

 

que nos toca cuando un bueno se muere

 

lo demás es un rosario de estadísticas de formalismos

 

y de excusas

 

un rosario que atrasa como todos los rosarios

 

una anécdota casi

 

y a mí me parece que cuando se muere un bueno

 

habría que quedarse desnudo en los altares y las plazas

 

para decir por mi grandísima culpa

 

hasta que la memoria nos absuelva

 

 

 

 

(Junín, septiembre de 2009 / Publicado en Poemanía N° 199, San Nicolás, febrero de 2010)

 

 

 

 

 

 

TRAGALUZ

 

Se estira la claridad del tragaluz cuando fijo la vista / vibra se agita rompe el marco se expande / engaña distorsiona se colorea se atomiza / así es la claridad de indefinida y plástica / así nos emociona y adormece / si quiero ver el tragaluz en cambio / es mejor que no fije la vista / es mejor que deje que los ojos se muevan en libertad

 

 

 

 

 

 

EL LIMÓN

 

Crece amargo el limón y en él encierra / su amarillo frutal y decisivo, / como un torreón de luz que a canto vivo / desvela los pesares de la tierra. /

Concede al sol permiso mientras yerra / con su gentil andar, casi lascivo, / y vuelca su color, ya redivivo, / vertido en el cristal que lo destierra. /

Se arrebata, se nutre, se previene / con su acritud de tan afeite malo, / es un dije, un cañón, una silueta; /

Su corazón no late, pero tiene / la dulzura nonata del regalo / que se agita en las venas de un poeta.

 

 

 

EVOLUCIÓN

 

 

Un día se puso de moda la cocacola / y los comerciantes y los publicistas nos convencieron de que debíamos sentir de verdad / y empezamos a sentir de verdad / y otro día se pusieron de moda las maquinitas / y los fabricantes y los vendedores nos llenaron de maquinitas / a las que confiamos no sólo nuestros problemas y nuestros amores / sino también nuestra aceptación para que nos rescaten del aburrimiento / y otro día se pusieron de moda los tatuajes / y los tatuadores nos llenaron el cuerpo y el alma de inexorables y extrañas simbologías / cuyos cultos exigen devoción  entrega o militancia / y otro día se pusieron de moda los dictadores / y el mundo y América se llenaron de dictadores que llegaron para corregir nuestros desvíos ideológicos / acabar con nuestros pecados / o enderezar nuestra moral descarriada y en vías de descomposición / y otro día se pusieron de moda los perros / y los genetistas y las veterinarias montaron sus negocios / crearon y perfeccionaron razas / y nos llenaron nuestras casas de perros para proteger de la inseguridad nuestros precarios destinos / y para acompañarnos por la vida / sumergidos como estamos en la más absoluta de las soledades /

y es así  que nos encontramos ahora trepando por el siglo veintiuno / rodeados de perros y de dictadores / rebotando como bolas entre símbolos que nunca comprendimos / adormecidos y esclavizados por una generación de maquinitas de ultísima tecnología / y endulzando nuestra evolución con cocacola que / como todos sabemos desde siempre / refresca mejor

 

 

 

 

 

 

 

 

 

DÉCIMA PARA LA COPLA SIN FILTRO

 

Aurita qui’un periodista

famoso la rescató,

convendría, pienso yo,

entender, pa’ que resista,

que si la copla se alista

con las verdades que porta,

habrá que hacerla más corta

y oservar, qué lo parió,

que muy largo se arruinó

lo que breve reconforta.

 

 

 

 

 

 

Mientras la fuerza del número estuvo en la Europa occidental / permanecimos en la Europa occidental y desde allí conquistamos la América y el Asia / cuando la fuerza del número se deslizó hacia la Europa oriental / estuvimos en la Europa oriental y desde allí conquistamos los restos desperdigados del comunismo / ahora que la fuerza del número reside en la conquistada América / nos entronamos en la conquistada América / y desde allí preparamos el zarpazo / que nos multiplicará como panes en continentes todavía desprevenidos / hambrientos y vírgenes

 

 

 

 

 

 

 

QUINCE GOTAS

(o lo que puede verificarse durante un feriado)

 

Cuando se acabó el vino / mantuve con prepotencia fálica el pico de la botella invertido y perpendicular /  sobre la cavidad vaginal de la copa / y cayeron / primero con ritmo acompasado después con morosa elasticidad / quince gotas de un tubo presuntamente vacío /

la última incluso se negaba a desprenderse / y tuve que rebosar el pico sobre el filo impasible del cristal / para que cediera en su tinta resistencia y se vertiera rendida /

pensé entonces que el vino como la sangre conocen sus circuitos de referencia / y que ninguno se rinde de antemano / por pacientes o violentas que resulten las operaciones de succión / porque en esa capacidad de prolongarse más allá del vacío / encuentran los dos la identidad que culturalmente los asocia

 

 

 

 

 

 

LA TENTACIÓN DE EVA

 

Contra toda razón en la ciudad las manzanas son cuadradas / sus esquinas se proponen como puntos de tensión y de  fuga  / y las semillas estériles que las habitamos nos distribuimos en el perímetro / próximas a la opacidad de la piel / el centro suele ser un espacio de yuxtaposición y quiebres  /  también una fuente inagotable de litigios catastrales / hoy mirando unos planos y leyendo política / la manzana citadina se me reveló  como un hombre al que están por descuartizar / (viejas prácticas éstas en otros populismos) / la cuestión es que el pobre tipo apunta sus extremidades hacia cada una de las cuatro esquinas / (serpientes no se ven ) / y cuatro caballos briosos aguardan los respectivos rebencazos / uno es cruzado / otro pintillo / zaino el tercero / el cuarto alazán / ¿cómo caerá en el centro quebrado de la manzana / el tronco inerte y desmembrado de este muñeco viejo / sin pulpa ni jugo que suavice y despojado de articulación?

 

 

 

 

 

El agua / da vida quita vida / riega limpia oculta arrasa / lava culpas y deja al descubierto después que se retira / la mugre amontonada en los rincones las calles las conciencias

 

 

 

 

 

Ay con la eterna lucha de Physis versus Nomos /

ni la característica bipolaridad del planeta / ni la resiliencia natural de los materiales / parece bastar para que los macaneadores cejen en su voracidad usurpadora / y dejen se arrogarse propiedad sobre el lenguaje y sus derivaciones /

pruebe usted decir que es bipolar el mundo / o que las puertas combadas de su mesa de luz / exponen por las noches sus crujidos resilientes / y verá como le salta algún psicólogo / para enmendarle la voz y amonestarlo

 

 

 

 

 

Y la luna estaba grande en el Este y creeme que llevaba tu nombre como huella de café

 

Y la luna estaba grande en el Este y creeme que llevaba tu nombre como marca de café

 

 

 

 

 

 

 

No siempre amanece por el Este / uno a veces apoya la cabeza en el espaldar de la cama / mira la pantalla / y en dos palabras malformadas y un emoticón / ve concentrarse toda la luz del mundo

 

 

 

 

 

 

 

La tierra brama azota ruge / nunca ha sido mansa la tierra / ni siquiera en la aparente serenidad de la llanura / la tierra devasta se parte devora / castiga con sequías memorables o se deja inundar hasta la médula / nunca ha sido prudente ni medida / nunca mintió la tierra su indomable vocación libertaria / ni su humor / ni su ira / abrasa y congela de igual modo / nunca supo de vagas contenciones porque alguien se pudiera incomodar / nunca aligeró sus expresiones ni dejó de quejarse si la acosan / la tierra no se deja intimidar por más que la perforen o la invadan / no oculta sus riquezas ni se humilla por mostrar sus miserias / la tierra es humilde por definición / rebelde y soberbia como la vida misma / ¿quién ha querido y quiere todavía confundir sumisión con humildad?

 

 

 

 

 

El mono teme a la serpiente / sin embargo se rinde a la belleza que no sabe de escuelas ni doctrinas / que viene del principio de los tiempos / que tienta desde todas las edades con seducción parecida / y que sabe acordar si es necesario / espacios y razones /

a sus modos son nobles cada uno / nadie espera del otro las promesas con que ilusionan especies más abstractas

 

 

 

 

 

 

Abrir el día como abrir la ventana / como abrir un durazno / como abrir el trayecto que nos lleve hasta el punto elegido /  un candado oxidado / o una pura pulsión

 

 

 

 

 

Cuando superadas las impaciencias juveniles entré de lleno en la vida adulta / se me empezaron a pasar los años demasiado rápido /

cuando renuncié a la engañosa estabilidad  de los años y entré de lleno en la historia principal / se me empezaron a pasar demasiado rápido los siglos /

ahora transito una oscuridad luminosa que refleja y refracta / hago de cuentas que recién aparece la escritura / y busco entre las ocho piedras diminutas que conforman tu nombre / la cifra que reúna las promesas del concepto y el ábaco

 

 

 

 

 

 

 

Son momentos en los que uno se lleva los recuerdos a la boca / y saben a pezón de durazno recién cortado / cuando la edad maduraba sin apuro / en pleno campo y a la luz del día

 

 

 

 

 

Estoy por comprender / la actividad nocturna es fragorosa / y en cada batalla van atándose nuevos eslabones / anoche nomás fue la serpiente quien rompía la boca / y yo la cabra en medio del asombro / quien vio la claridad que conducía / las dos promesas hacia el mismo monte /

ahora es el momento del reposo / espero que una noche de éstas recobrados los bríos / me inviten a beber

 

 

 

 

 

 

El feisbuc se ha poblado de polluelos

que muchos equiparan con pollitos,

porque al final son todos pichoncitos

con hoyitos, o sea, con hoyuelos.

Padres, madres, abuelas con desvelos

de poetas desgranan sus versitos

tan amorosos y azucaraditos

como un beso con gusto a caramelos.

Es que el día del niño los enciende

y no vale decir: ‘hijo, te quiero’,

hay que decir: ‘pompón del alma mía,

 eres tú ese duende que comprende

que por verte feliz yo desespero

y que estallo por ti en esta poesía’

 

 

 

 

 

 

CENESTESIA

 

Buenos Aires se escurre entre expectativas electorales / hematomas prodigiosos y fútbol diluido / hacia un domingo gris y húmedo / pesado / cargado de presagios y sospechas /

en El Olmo preparan las mesas para los paseantes tardíos / y los vecinos acomodados / mientras cuatro o cinco parroquianos tempraneros / apuramos el diario y el café / con esa sensación pegajosa de quien acude a misa por impulso de la costumbre / sin saber si el domingo nos lavará las culpas / aunque ciertos de haber cumplido con el rito que había que cumplir / y dispuestos a encarar otra semana hasta el domingo que viene / no en El Olmo / pero si entre grisuras semejantes y apetecidas exculpaciones

 

 

 

 

 

CANTO LIBRE

 

Salí con poco

casi nada

tuve mucho

casi todo

y lo dejé

 

 

 

 

 

Esa cinta de embarque que va de la primera novia al último amor /  es lo que solemos llamar trayecto

 

 

 

 

 

 

Tantas chiquitas con tantos chiquitos en brazos /

ellas sin terminar de crecer / inciertas / y solas

ellos aferrados a la soledad que los amamanta / a la incertidumbre que ni siquiera sospechan / a la posibilidad maravillosa de vivir sin embargo