5. feb., 2019

Los extremos

Hacia finales del siglo XV, Colón persuadió a los Reyes Católicos de algo que Sebastián Elcano demostraría décadas después: En este mundo redondo, si se sale por la izquierda fácilmente se regresará por la derecha y estaremos, al cabo, en el lugar de partida. A la inversa, no cambia la ecuación.
Tampoco cambia si la experiencia la aplicamos a la abstracción ideológica. Líderes hubo que salieron por izquierda, como Stalin o Fidel, y cómodamente se instalaron en la derecha para ostentar el poder y las fortunas que reunieron. Y líderes hubo que invirtieron el recorrido para los mismos efectos: Perón y Chávez lo grafican muy bien.
Y Francisco? Ay, Francisco: qué Dios lo perdone.
Esa clase de gente juega a la Revolución. Y lo triste es que convence a buena parte de la masa; sobre todo a la aburrida, la culposa y la frustrada.
Otra cosa es lo que buscan los pueblos. Los pueblos buscan paz y prosperidad en un marco institucional de libertad, de equidad y de justicia. Los pueblos buscan equidistancia de los extremos. Y es esa búsqueda la que los ubica en las verdaderas antípodas de las ilusiones revolucionarias que, hoy y siempre, sólo producen atraso y dictaduras.
Es difícil y, a veces, lento y desprolijo el camino de la república liberal y democrática. Pero hasta tanto se demuestre lo contrario es el único camino que garantiza dignidad.