25. feb., 2021

Realidad

Ai Weiwei.
Algunos, los menos, lo reconocerán por su nombre. Otros lo ubicarán si menciono el fabuloso estadio que conoce el mundo como 'Nido de Pájaro' con el que China deslumbró para los Juegos de Pekín y cuyo diseño le pertenece.
Nació en 1957 y hasta los dieciocho años debió vivir en la granja donde había sido confinada la familia porque su padre artista, Ai Qing, era un disidente del Régimen.
Leo la breve, pero muy rica entrevista que le realizara el periodista Hugo Alconada Mon para su libro 'Pausa' y que una ex alumna, Agustina Zanotti, tuviera la generosidad de regalarme. Subrayo el pasaje que reproduzco:
"Ciertamente, China debe asumir su responsabilidad por el encubrimiento inicial de la información que impidió su difusión durante las primeras semanas posteriores al brote inicial y contribuyó a que la pandemia se expandiera globalmente. Los números de muertos y contagios son impactantes y todavía aumentan cada día. Estos son datos ciertos. Y si esta realidad no se toma por válida, entonces nada más puede discutirse." (pp. 115-116)
Como ya anticiparán quienes me conocen, el tema que me interesa es el de la realidad.
Hay una confusión mayúscula sobre el tema -que lleva a una inverosímil catarata de contradicciones- y la confusión proviene de la universidad. En especial, de Humanidades: Filosofía y Letras, Sociales, Psicología, Políticas, Arte. Por ahí también de Derecho y Económicas, sobre todo de la mente afiebrada de algunos teóricos que, esnobs por lo general, gustan de dibujar "realidades" paralelas que siempre cosechan adeptos entre los buscadores de originalidad.
La gente común -aun con sus supersticiones y sus creencias a cuestas; aun con sus manías, sus ficciones y sus mentiras- tiene muy claro qué cosa es la realidad y se apoya en ella cada vez que las papas queman y no hay tiempo ni lugar para la charlatanería. Por puro sentido común. Por la simple comprensión de lo que existe y lo que no; de lo que existió y lo que dejó de existir; de lo que nunca existió aunque se lo relate de manera bonita; de lo que existirá en la medida en que se den las condiciones necesarias (huevo con galladura bien empollado será pollito).
Lo que se aparte de esta comprensión es teoría, especulación. Dicho esto sin intención peyorativa y sin desconocer que las ciencias duras también parten de teorías y especulaciones, pero teorías y especulaciones que provienen de una larga sucesión de realidades demostradas y probadas que conforman el conocimiento.
Vuelvo a Weiwei y extiendo su concepto a la realidad argentina -realidad evidente, palpable y dolorosa-: la política, la económica, la social, la criminal: "...si esta realidad no se toma por válida, entonces nada más puede discutirse".