16. mar., 2021

Acerca de la "corrección política"

Acabo de leer un muy buen artículo que reprodujo en su muro el poeta Pablo Anadón acerca de que "la corrección política terminará volviéndonos idiotas a todos".
Vengo ocupándome del tema y abordándolo desde distintos enfoques. Todos convergentes en dos conceptos que se instalaron como ley revelada y que están pudriendo aun las cabezas más lúcidas: "desaprendizaje" y "deconstrucción".
Se da por cierto, desde esos enfoques, que la discriminación es un fenómeno que se produce de arriba abajo y que es la manera con que las mayorías dominantes someten a las minorías indefensas.
Falso.
Primero, porque la historia está llena de ejemplos de grandes mayorías conquistadas y sometidas por pequeñas minorías organizadas detrás de ideologías perversas. Alcanza con estudiar las religiones y los totalitarismos.
Después, porque la discriminación no es un fenómeno vertical y descendente: es un fenómeno multidireccional y transversal, propio de la naturaleza humana.
Una cultura sana y verdaderamente progresista debe comprender que así como las mayorías respetarán las diferencias de las minorías en todos los aspectos (raciales, sexuales, religiosos, ideológicos, alimentarios, familiares) también se cuidarán de que minorías empoderadas por las circunstancias que fueren les impongan sus culturas -y muchas veces sus caprichos- a través de sofisticadas corrientes de pensamiento nacidas de mentes enfebrecidas o delirantes, cuando no decididamente maliciosas.
Este delicado juego de mayorías y minorías que tenderá al equilibrio califica a sociedades sanas y prósperas; plurales y libres.
Cualquier imposición cultural de un grupo a otro u otros necesariamente traerá violencia, enfermedad, despotismo.