Número 1 / Octubre, 2010

Número 2 / Noviembre de 2010

Número 3 / Diciembre, 2010

Número 4 / Enero, 2011

Número 5 / Febrero, 2011

Las doce y una (2010-2011)

Número 0 (Presentación) / Septiembre de 2010

Hace cinco años, con mi hijo Juani empezamos a soñar este proyecto que materializaríamos un par de meses después. Así fue que en septiembre de 2010, cuando Kirchner y Mariano Ferreyra estaban vivos todavía, calentito el fracaso en el Mundial de Sudáfrica y a punto de lanzarse oficialmente el Fútbol para Todos, aparecimos con el Número 0 de "Las doce y una". Moyano y su CGT funcionaban como arietes en la avanzada oficialista; ni Lanata ni Leuco por entonces desvelaban a nadie y Grondona y Hadad eran dos aliados que empezaban a rendir, como ya mostraré en alguna nota.
Duramos poco: los seis números cuyas tapas reproduzco, ya que el de marzo de 2011, con todo listo, nunca apareció.
No es sencillo sobrevivir cuando se carece de plata y de padrinos. Lo sabíamos los dos, pero seríamos otras personas si no lo hubiéramos intentado. Ni siquiera la publicidad que trabajosamente se consigue dura mucho, porque, aunque el producto interese, nadie invierte en cuatro locos que puedan enojar con sus opiniones y con su humor al poder resida donde resida. Y esta es la razón central por la que, además de la libertad de prensa y de expresión, debe defenderse la libertad de empresa, por jodida que sea la empresa o por jodidos que sean sus patrones: el Estado siempre tiene recursos para financiar sus proyectos informativos y propagandísticos; el particular, no. ¿Dónde podrían expresarse, si no existiera el Grupo Clarín o La Nación o Perfil, los críticos del Gobierno, incluida la ancha y atomizada franja de lo que todavía se llama 'la izquierda'? ¿En otras "Las doce y una"? Abundaré, más adelante, con algo de lo que hicimos en esos seis números, por ahora me detengo aquí: en la memoria y en el concepto.

La clara y la yema

La clara y la yema – Pensamiento

 

Son incontables –e inacabables- las dicotomías que nos enredan; y casi todas con barniz gastronómico: ¿crudo o cocido? ¿el muslo o la pechuga? ¿jugoso o a punto? ¿con papas o ensalada? ¿batata o membrillo? ¿azúcar o edulcorante? Pero si una se lleva las palmas entre todas las dicotomías es la clásica ¿el huevo o la gallina? Y aquí paramos, porque aquí queríamos llegar.

Como nosotros sentamos posición y elegimos el huevo, no podíamos traicionar la idiosincrasia y evitar la generación de una nueva dicotomía: ¿la clara o la yema? Y sabemos que habrá legiones de adeptos para los dos bandos; depende: ¿usted tiene colesterol? ¿usted quiere mojar el pancito? ¿usted está por batir un merengue? ¿usted busca un principio generador?

En fin, piense y decida si tiene ganas y añada cuanto estime necesario. De eso se trata esta sección, de invitarlo a pensar. Aunque más no fuere, antes de tomar decisiones, antes de meter lo boletita en la urna o, en un derroche de autocontrol, antes de abrir la boca, por lo menos.

 

(Introducción a la sección: "La tres/LA CLARA Y LA YEMA/Pensamiento" . Número 0)

Editorial / Número 0

Julieta Prandi

Después de doce años de trabajo; unos creciendo, otros revisando, otros reuniendo fuerzas donde inevitablemente quedan menos; pudimos poner en marcha el proyecto de Las doce y una, revista mensual endogámica de interés general para el que ya tenemos comprometidos a más de cien columnistas de todo el mundo. Los contactos sumados a lo largo del tiempo y la magia de internet hacen esto posible. Serán doce secciones y una entrevista en cada edición; habrá doce entregas y una edición de aguinaldo por año; saldrá todos los días doce más uno de cada mes. Íbamos a cobrarle el ejemplar doce pesos más uno, para no romper la simetría, pero después nos pareció un poco caro y, más allá de que sigamos creciendo a niveles asiáticos y de que la gente viva alborozada las dulzuras del bicentenario y la justa prosperidad kirchnerista, decidimos bajar a la mitad, como para pagar los costos, ¿vio?

En fin, la verdad es que también pensamos invertir lo recaudado en un lotecito de El Calafate, pero creemos que nos asesoraron mal e intuimos que no vamos a multiplicar ni un sope; por eso encaramos con la revista. Por ahí, con la nueva ley de medios y una vez que se acabe el monopolio, quién no le dice, pescamos algún subsidio, entramos en la pauta de publicidad oficial, nos arrimamos al candidato de turno o seguimos haciendo periodismo independiente, pero cedemos los derechos de la incipiente empresa. Como usted comprenderá, no estamos perdiendo una ética, estamos viendo toodddaaass.

Mano y contramano - Tendencias

Mano y contramano – Tendencias

 

Hoy –y cada vez más, se nos antoja- lo que vale es la idea; plasmar plasma la máquina y la tendencia es irreversible. Habrá que pensar, por lo pronto, una mejor legislación. En el plano laboral ya suena casi metafórico hablar de mano de obra y, cuando se emplea el término, tiene más connotación delictiva que laboral. Habrá, también, que ajustar el léxico. Lo que llamamos, en general, tecnología de última generación –de la PC al robot, pasando por la telefonía celular, el I-pod, el I-pad, el E-book y lo que pudiere llegar- es, en definitiva, un lote de herramientas tan avanzadas como lo fueran, en su momento, el pico o la pala, la reja o el arado. Quienes las manejan no suelen ser quienes deciden, sino quienes operan lo que deciden otros. Y esos otros no son sino los sempiternos tenedores del poder, los que manejan la idea que se transforma en conocimiento. Si el pico, la pala, la reja y el arado (o la hoz y el martillo) fueron instrumentos de explotación y esclavitud, no habría razón para pensar que no lo sean los modernos y tentadores aparatitos: poco importa quién oprime la tecla o digita sobre la pantalla, lo que importa es quién dirige esa operatoria y para qué.

Así las cosas, esta sección se propone abrir un debate responsable y amplio sobre las nuevas tendencias, para encontrar soluciones posibles a problemas tan delicados como la desocupación, las relaciones laborales, la salud, los nuevos instrumentos y las nuevas formas de la explotación, el equilibrio social, el equilibrio ecológico, el feliz desarrollo de las personas.

No es necesario, para expresarse, pensar como nosotros; podemos ir a mano y contramano de quienes firmen los artículos. Sí exigiremos honestidad intelectual, buena leche, tolerancia y respeto; lo demás, entendemos, vendrá solo.

 

(Introducción a la sección: "La siete/MANO Y CONTRAMANO/Tendencias" - Número 0)

Remonumentalización

Colón: caído y amordazado

Cuestión de tiempo – Temas de Historia

 

Pruebe usted pronunciar en voz alta la palabra desmanicomialiazación. Si en el tercer intento ya lo consiguió puede dejar de leer este texto: usted tiene dominio de sí mismo y sabe lo que hace; puede leer Clarín o Página 12 (en cualquiera de los casos, el problema es suyo); puede leer a Ernesto Palacio o a Tulio Halperín Donghi, a José María Rosa o Luis Alberto Romero, a Félix Luna o a Jorge Lanata y, si es osado y le gusta tomar riesgos de consecuencias imprevisibles, hasta puede leer sin globito a Pacho O´Donnell y a Felipe Pigna. Ahora, si no lo hubiera conseguido, puede seguir probando y va un consejo práctico para que no se frustre: descomponga la palabra siguiendo los acentos o golpes de fonación: desmá-nicó- mialí- zación. ¿Vio que no era tan difícil?

Así trabajamos en algún momento nuestros talleres de expresión para la Red Argentina de Arte y Salud Mental y hasta improvisamos un cantito destrabalenguas: quiendés- manicó- mialíza / esún-desmanicó-mializadór // desmá-nicomiá-licémos / desmá-nicomiá-licémos. Con la afirmación de la voz se conseguía, asimismo, una afirmación del concepto.

Como en esta sección nos ocuparemos de la historia, la experiencia viene al caso. Pruebe usted, como lo hizo antes, pronunciar en voz alta estas dos palabras: constitucionalización e institucionalización. Epa, ¿no nos diga que tropezó de nuevo? Si tropezó, descomponga y repita varias veces, haga un cantito si quiere. Lo que importa es que afirme la voz y fije el concepto. ¿Lindo no?

Sería bueno que la experiencia se extendiera a historiadores best-sellers, a historiadores mediáticos, a historiadores sumisos u obsecuentes, a profesores de historia, a opinólogos varios, a legisladores, gobernantes y funcionarios públicos, a opositores que se preparan para gobernar. Así no se traban ellos ni nos traban el cerebro a nosotros. Sobre todo en tiempos como éstos, de disputas y discursos arcaizantes, donde los buenos señores que lucran con la historia nos aumentan el conflicto lingüístico con tres nuevas palabrejas: monumentalización, desmonumentalización y remonumentalización. ¿Simpáticos? A nosotros, sin embargo, nos parece que a la historia y sus protagonistas se los evalúa por las obras, siempre perfectibles, antes que por los monumentos, siempre caprichosos. ¿Y usted qué opina?

 

 

(Introducción a la sección: "La uno/CUESTIÓN DE TIEMPO/Una perspectiva de la historia) - Número 0)

Qué bien que parlá, chabón

¿Qué será lo que quiere que haga?

 

El previsor que prevee y el revisor que revee, cuando miran, ¿ven o veen?

La partida presupuestada, cuando entra en vigor, ¿queda puesta o puestada?

Y quien hace el presupuesto, por lo tanto, ¿presupuesta o presupone?

Aquél que concesiona una empresa en lugar de concederla, ¿concederá ceder en las sesiones? ¿y en las cesiones?

El legislador que recepta un sobre en lugar de recibirlo, ¿recibe y repta?

Y el que lo recepciona, ¿recibe y acciona?

La cotidianidad surge de lo cotidiano, ¿y la cotidianeidad surgirá de lo cotidianeo?

El que se contactó con alguien en lugar de comunicarse, ¿se habrá comunicado con tacto?

Y el que direccionó el proyecto en lugar de dirigirlo, ¿habrá encontrado la dirección? ¿y la autoridad suficiente?

Quien va hacer padre o madre o hermano o tío, ¿será un experto en clonación? ¿o será un dios o un fabricante de muñecos?

Quien va haber lo que pasa, ¿qué será lo que ve?

Y quien hecha al otro porque sí, ¿comprende lo que ha hecho o se echa a dormir lo más tranquilo?

Finalmente, el que copia a alguien por teléfono en lugar de atenderlo, ¿aprobará el examen?

 

(Número 4 / enero de 2011)

"Mono las pelotas, oligarcón" / Una revisión de la historia

Afiche del estreno

La seis/LA VIDA EN MOVIMIENTO/ Poesía, arte y literatura

 

a propósito de "Gatica, el Mono", de Leonardo Favio (1993)          

 Dos detalles sobresalen del arribo de Gatica a Buenos Aires: el gentío en torno de la ostentosa locomotora a vapor y el voceo de Crítica. Por un lado, el tren simbolizaba el esplendor del país agrícola-ganadero que había explotado para el mundo entre 1880 y 1930, atrayendo inmigrantes y aumentando geométricamente su población, lo que generó, a la vez, un fuerte flujo de migración interna. Por otro lado, Crítica, el diario de Natalio Botana, había revolucionado el periodismo gráfico y se erigía como el medio popular por excelencia, aunque en 1930 participara activamente en el derrocamiento de Yrigoyen, favoreciendo una época conservadora que al ordenamiento económico lo contrarrestó con el fraude político.

 José María Gatica transita hacia la pubertad en una familia que comparte con dos hermanos y una fuerte presencia materna. Su grupo de amigos, entre los que se destaca el Rusito, se mueve en un entorno barrial de perfil prostibulario, donde la feria de diversiones y la intimidante policía marcan los extremos de una convivencia difícil. De una de esas ferias había nacido, precisamente, el Luna Park, templo del boxeo argentino y futuro escenario del ascenso de Gatica a la fama. 1935, año del arribo de la familia Gatica procedente de San Luis, fue  asimismo el de la creación del Banco Central que marcó en adelante el rumbo ecónomico y financiero. Dos años antes, el Pacto Roca-Runciman, impulsado por el mismo gobierno de Justo, recuperó la exportación de carnes a Inglaterra, pero para beneficio de unos pocos hacendados, que conformaban la oligarquía dominante. En ese ambiente  de crecimiento económico y desigualdad social, en el que la explotación obrera era corriente, Gatica se arrimó al boxeo y soñó con la gloria. Otro detalle es el fuerte componente católico de las masas. El sentimiento religioso confundido con el comportamiento cívico, es retratado por Favio en un pasaje que protgoniza la madre, quien resuelve una disputa callejera al grito de “¡Fuera, ladrones hijos de puta. Viva Dios. Viva la Patria!”.

 En 1945, cuando Gatica ya era tapa de El Gráfico, se produce el 17 de octubre, jornada inaugural del peronismo. En adelante, el ascenso de Gatica será meteórico y paralelo al crecimiento peronista. Eran momentos de euforia popular y revisionismo histórico, cuando un grupo de intelectuales puso en duda la historia oficial, o mitrista, y reivindicó a Rosas, situación que encajó muy bien con el proyecto político de Perón. Con la paz tras la guerra mundial, las clases trabajdoras reinvindicadas se movían en torno a la consigna “la vida por Perón”. Patoruzú y Rico Tipo entretenían desde el humor gráfico y Discépolo, Niní Marshal, Sandrini, Troilo, Gálvez y Fangio se consolidaban como íconos. Noble, en tanto, fundaba Clarín.

 Gatica, que junto con el éxito y la fama creció en arrogancia y desenfreno, conservó el espíritu de clase, que le espeta a un representante cuando lo llama Mono, apelativo que traía de la infancia: “Mono las pelotas, oligarcón; señor Gatica”, lo corrige con altivez. Alcohol, mujeres, descontrol y el omnipresente tango marcan este período dorado. Al Ruso, que lo acompaña con fidelidad y preocupación, lo agasaja y lo humilla simultáneamente. Festejado por la propaganda oficial, Gatica es altivo aun en la derrota: “A mí se me respeta, qué mierda”, le sacude al amigo que intenta rescatarlo de una borrachera y de la obsecuencia de los músicos en un cabaret ya vacío. Para este tiempo, nuevos apodos habían reemplazado al popular Mono en la jerga de los relatores deportivos: ahora era el Tigre o el Mazorquero, en clara alusión al rosismo de moda. Don Lázaro Koci, que lo había llevado a la cúspide, le provoca el primer gran dolor cuando, en una velada que protagonizaba Gatica, presenta a Pascual Pérez, reciente medallista olímpico y futuro campeón mundial, como “la gran figura del boxeo argentino”. Favio retrata los celos y la perplejidad en la cara de Gatica. Para entonces, fanfarronería, escándalos públicos y conflictos familiares crecían en sentido inverso a su estrella, que empezaba a declinar.

 Hacia 1947-1948 el Luna Park pasa por su mejor momento y Prada se convierte en el gran rival que aumenta el negocio. Gatica es el favorito del pueblo. Incondicional de la primera hora, conoce a Perón en una de sus noches de triunfo, cuando el general se acerca para saludarlo: “Cómo ruge la leonera, somos los más grandes, general; dos potencias se saludan”, le dice orgulloso e inconciente. Enseguida nace su primera hija, a la que llama Eva. Es el mismo Perón el que auspicia su gira por Estados Unidos donde, pésimamente preparado, caerá de manera estrepitosa con el campeón Ike Williams. A partir de allí se produce el quiebre. Se suceden conflictos conyugales cada vez más violentos y se radicaliza el resentimiento que elige como víctimas a sus afectos más cercanos: mujer, hija, amigo. Con todo, conserva su altivez: “Callesé, usted –le dice a un allegado-; yo no sé leer ni escribir, pero aprendí a no reírme de la gente inteligente”. Se inicia la década del ´50 y la decadencia del ídolo se acelera. Al anuncio del abandono de su mujer, harta de los maltratos, le responde: “Otra vez, para hablar con Gatica, pida audiencia; para hablar con Gatica se pide audiencia”. Después llegan la depresión y una mala racha que lo hunde y lo aleja del boxeo. Regresa e hilvana una serie de triunfos que lo devuelven a la noche y el desenfreno. Conoce a una bailarina de cabaret, a la que hace su segunda mujer, y el ritmo festivo del mambo ilustra con sarcasmo la tragicomedia de Gatica, este “rey sin corona”, según  insiste la propaganda. La caída con Sampson agrava todo y el Rusito, resignado, se aleja ante la indiferencia del boxeador. En el episodio queda retratado de qué manera la ostentación convive con la miseria.

 Tras el sonado renunciacimiento de Evita, Gatica la visita en su lecho de enferma y se quiebra emocionalmente. Perón, que lo había recibido con amabilidad, lo fulmina con la mirada reprobando su flaqueza. Gatica se retira humillado. Eva muere el 26 de julio de 1952 y provoca el mayor duelo popular de la historia argentina. Ese mismo año Gatica le gana a Thompson; pero la derrota ante Prada, al año siguiente, pone fin a su propia historia. De ahí en más se suceden los traspiés. Tras uno de ellos se reencuentra con el Ruso que mantenía su fidelidad desde lejos y, después de maltratarlo, se quiebra y lo abraza; más tarde le nace otro hijo muerto. Perón, que no le encuentra la vuelta a la economía, recibe las primeras reprobaciones y se distancia de la Iglesia, su socia en los inicios. Finalmente, se levanta un sector de las Fuerzas Armadas y se produce el fatal bombardeo a civiles en la Plaza de Mayo. El 16 de septiembre de 1955 estalla el golpe que derroca al gobierno y asume el poder la autodenominada “Revolución Libertadora”. Gatica y la nación atraviesan sus momentos más oscuros. Al año siguiente, un intento de reposición del peronismo liderado por el general Valle es sofocado por la dictadura, que instaura la Ley Marcial y ordena el fusilamiento de los insurrectos en los basurales de José León Suárez, episodio que Rodolfo Walsh narra en Operación masacre.

 Aramburu y Rojas, que habían reemplazado a Lonardi, llaman a elecciones después de modificar la Constitución peronista de 1949 con la Reforma de 1957. Con el peronismo proscripto, compiten dos fracciones de la Unión Cívica Radical: la del Pueblo (UCRP) y la Intransigente (UCRI), encabezada por Frondizi. Gana éste con el voto peronista y, en sociedad con Rogelio Frigerio, pone en marcha un modelo desarrollista que paulatinamente lo aleja de Perón. Gatica, dilapidada su fortuna, transita años de miseria y sobrevive vendiendo muñequitos. Una tarde de 1963, cuando intenta subir borracho a un colectivo, es arrollado y muere a los pocos días. Para entonces, Frondizi también había sido derrocado, Guido le reemplazaba interinamente e Illia, de la UCRP, se preparaba para gobernar tras haber ganado nuevas elecciones, siempre con el peronismo proscripto.

 

Claudio Portiglia / Número Presentación, septiembre de 2010

 

 

La difícil

Soñada Nro. 5

En 1965 fueron Puntorero, Hoster y Ressucchi y no conseguí ninguna de las tres. Dos años más tarde, con Racing campeón de la Libertadores y de la Copa Europeo-Sudamericana, la difícil fue Pizzutti, el mítico técnico racinguista. Mamá ya tenía el kiosco funcionando y yo, en consecuencia, una mayor posibilidad de provisión. Abrí paquetes, fijé candidatos, me entrené para no fallar ni en la arrimada ni en la tapadita a la vuelta de la escuela y llené todas las páginas del álbum, menos la de la Academia. El premio era la número 5, de cuero, que nunca había tenido; pero me faltaba Pizzutti. Llegué a delinquir. A escondidas abría, con una tijera filosa y por la pestaña ancha, los sobrecitos de cada caja nueva que llegaba de la distribuidora, miraba si estaba Pizzutti y los volvía a cerrar, con plasticola. Un día la ansiedad me delató. Me pasé de cola con el apuro y con la rabia que me daba la ausencia repetida y, apenas secó el pegamento, los sobrecitos empezaron a blanquear. Algún cliente se quejó, también, porque dijo que las figuritas le salían pegoteadas. Mamá me interrogó con los ojos y enseguida confesé. La pena fue leve a pesar del tamaño de la falta, pero suficiente como para recortarme al mínimo el flujo de figuritas. Un mes y medio estuve con el álbum casi lleno, la esperanza casi perdida y la paciencia casi agotada. Hasta que el amigo de un amigo me comentó que un chiquito de su barrio lo tenía a Pizzutti. Lo mandé a buscar. Era chiquito en serio. Yo andaba por los diez y éste no pasaba los siete. Pero lo que le faltaba en altura y en edad lo compensaba en astucia. Vivía en la calle, me dijeron. Me miró por abajo del flequillo despuntado y me tiró, de una: No lo cambio a Pizzutti. ¿Vos juntás?, le pregunté. No. ¿Y entonces para qué lo querés? Porque sí, me dijo y el razonamiento me pareció irrebatible. Te doy veinte, propuse. Ni loco. Treinta. Tch tch tch. Dale, boludo, ¿para qué la querés si vos no juntás? ¿A vos qué te importa?, y boludo serás vos. Los ojitos negros le bailaban en la carita cachetona; parecía paladear con malicia el pequeño poder que le daba su codiciada pertenencia. Saqué primero de un bolsillo y después del otro; junté los dos pilones y le ofrecí el montón. Hay más de cien, lo tenté. No lo cambio, te dije, a Pizzutti. Pizzutti parecía divertirse desde el fondo celeste del círculo de cartón y semitapado por el pulgar mugriento. La puta que te parió, le dije desde la bronca que me daba la impotencia. Como respuesta me embocó de puntín en el medio de la canilla: Más puta será tu madre, retrucó, y los ojitos negros astillaron el espacio que nos separaba. Al borde del llanto me le quise tirar encima, pero uno de los amigos me contuvo. Dejalo, me dijo, ¿no ves que es más chiquito? Sentí que la humillación me subía por las orejas. Andate a la mierda, pendejo, le dije y enfilé para mi casa. Pero al pequeño cachorro de puntero político le quedaba una movida por hacer. ¿Tu vieja tiene kiosco?, me frenó. Me di vuelta y lo miré, callado. Dale, boludo, no te enojés; dame el pilón y una caja. ¿Vos sos loco? Y qué, boludo, si con ésta llenás, ¿cuánto vale una pelota? Pero una caja son cincuenta paquetes, ¿de dónde los saco?; si se los saco del kiosco mi vieja me mata. Pediselós. Lo volví a mirar, callado, ahora sonreía y de los ojos le saltaban chispitas. Vení, le dije y me siguió. Con mamá negocié desde la vereda y ventana de por medio. La poca resistencia que me ofreció fue por no consentirme, aunque yo sabía que la pérdida le licuaba las ganancias de dos días. Me pasó la caja por el vidrio y yo se la pasé al extorsionador, con el montón de repetidas. ¿Viste?, me dijo; me dio a Pizzutti y me palmeó en el hombro.

Conservé la pelota de gajos hasta grande. La engrasaba con pella que pedía en la carnicería de la esquina para mantener el cuero lubricado y sentía cierta pena cuando se llenaba de tierra al rodar por el campito. Entonces comprendí que el objeto se imponía al deporte.

Cuando nacieron mis hijos, a mí no me faltaba plata y ellos tuvieron las pelotas que necesitaron. También juntaron figuritas, pero ya no existían las difíciles. Tampoco la palabra boludo decía demasiado y la puteada a la madre, como insulto supremo, carecía por completo de significación.

 

 

Las columnas de las mellizas Paz

La ocho/TENDENCIAS/Sociedad
(Número 0)

Tendencias

 

Las columnas de las mellizas Paz

 

Desde Londres, donde están radicadas con sus respectivas parejas, los teen´s managers John Cullarte y Wallace Todd, escriben las jóvenes modelos argentinas Érika y Jéssica Paz.

Top models de fuerte presencia en las pasarelas londinenses y vinculadas laboralmente con el magnate Roman Abramovich, dueño del Chelsea, quien las contrató en 2008 para presentar el nuevo diseño de camisetas del equipo que disputa la Premier League, las mellizas Paz incursionan como aficionadas en el periodismo para, según contaron por mail a Las doce y una, “no perder el dominio de la lengua materna”.

Los editores agradecen la colaboración, que enriquecerá nuestra sección Etiquetas y que es de esperar que se repita número tras número.

 

 

 

 

Londres como un libro de cuentos

 

 

Londres es como un libro de cuentos de la infancia, pero más lluvioso. Casi siempre llueve o está nublado en esta ciudad, así que tuvimos que aprender a vivir con piloto, prenda que en la ciudad donde crecimos, en el interior de la provincia de Buenos Aires, casi ni conocíamos. Una abuela usaba piloto  cuando llovía, pero la otra no, y con Jessi estábamos casi siempre con la otra, que nos leía los cuentos. Por eso cuando Roman nos contrató y vinimos por primera vez, Londres nos pareció una ciudad de los cuentos. Lo gracioso fue que veníamos muy ilusionadas por conocer el gran reloj de la torre Eiffel, que veíamos con Miss Vicky en las páginas del English lessons, pero aquí nos dimos cuenta que la torre Eiffel estaba en París y que lo que nosotras queríamos ver era el Big Ben. Fue muy gracioso y no paramos de reírnos en todo el día. Al fin no reultó gran cosa el Big Ben, es una torre parecida a la Torre de los Ingleses que está en Buenos Aires, pero más grande. Ah, y el reloj anda. A nosotras nos gustó Harrod´s. Allí, me acuerdo, nos compramos los primeros pilotos. Yo, uno guinda, a tono con un par de botas de media caña que me sugirió Johny. Ahí nos conocimos. Él ya trabajaba para Abramovich. Mi hermana no, mi hermana, para llevarme la contra, se compró uno amarillo furioso que combinó con botas azules de charol. La combinación era re osada y le quedaba muy bien (es muy linda mi hermana), pero yo le decía que parecía una boxeadora danesa con los colores de la bandera. Ahí nos peleamos y eso fue muy gracioso también, porque antes de amigarnos pasaron como dos días y Abramovich nos tuvo que llamar de a una y hablarnos y decirnos que no podíamos pelear por una tontería, que pensáramos que cada una tenía su personalidad muy definida y que eso estaba muy bien para hacer carrera en el mundo de la moda, porque nos complementábamos. Siempre fue muy paternal Abramovich, decían que era un tipo muy frío, pero con nosotras nada que ver. Él mismo nos presentó a Johny y a Wally. “Quedan en sus manos”, nos dijo. Y quedamos, jajaja, tanto que son nuestros maridos desde hace casi un año. Nos casamos juntas, el mismo día, porque así era más fácil tramitar eso de la ciudadanía que necesitábamos para trabajar sin problemas.

Bueno, chicos, me parece que me excedí por ser la primera nota. ¡Tengo tantas cosas lindas para contarles! Espero que les guste y los felicito por la iniciativa de sacar una revista. Me encantó el nombre y también que nos invitaran para colaborar. Espero no ser muy densa. Jessi seguramente les contará algo de la movida aquí. Yo me despido hasta el número que viene y les dejo un besito con humedad londinense.

Érika Paz de Cullarte

 

 

 

 

Desfilar ante la Princesa

 

Hola, chicos. Me dijo mi hermana que ya hizo la presentación de nuestras columnas, así que no me voy a detener en los detalles. Ella siempre toma la iniciativa, pero después soy yo la que tiene que terminar las cosas, porque deja todo por la mitad, jajajaja. Igual la re amo. Nos llevamos muy bien con Eri, y como les habrá contado, nos complementamos muy bien. Ella es “la modelo”, la que quisieran tener como hija todas las mamás o la que quisieran tener todos los señores para la mesita de luz, jajajaja. Pero las pasadas difíciles tengo que hacerlas yo. El otro día tuvimos un desfile bastante. Estaba presente la princesa Ana, que es muy así, ¿no?, como muy recatada, y nosotras teníamos que mostrar unos trajes de noche; pero muy así, como muy osados, qué sé yo, provocativos, ¿sí? Entonces Eri tenía miedo de salir, porque desfilaba con un vestido largo, negro, con transparencias en el busto (en las lolas, ¿no?) y como somos muy blancas y los trajes iban sin corpiños se le re marcaban las lolas, y Jessi tenía vergüenza. Así que le dije “salgo yo primera, nena”, y me mandé. Yo también llevaba transparencias, pero como mi vestido era de color salmón no se notaba tanto. Y Wally me había preparado. “Vos salí sin complejos –me dijo-, qué importa que esté la princesa Ana; así fueras desnuda desfilá igual, bien levantadita la cabeza y marcando bien el paso; como una señora”. Y salí nomás. Si vieran, me re aplaudieron. Y la princesa también. Y Wally me levantaba los pulgares desde la boca de la pasarela. A Eri también la re aplaudieron cuando salió, estaba divina. “¿Viste, nena –le dije cuando nos cambiábamos para la otra salida- por qué vas a tener miedo si la Princesa es una persona como todas las demás?” Y Eri me abrazó y me dio un beso y yo quedé tan tonta (no sé si les dije que nos peleamos todo el día con mi hermana) que cuando salí me pisé el vestido y casi me tropiezo. Pero nadie se dio cuenta, porque recién salía y porque con las luces a mil todos están medios ciegos. Y yo como si nada, seguí y pasé re bien, como me dijo Wally, porque para algo somos profesionales y ahí, en las difíciles, es cuando más nos tenemos que sobreponer.

Bueno, chicos, espero que les haya gustado lo que les cuento y yo espero ansiosa la revista, porque es la primera vez que escribo una columna y espero poder seguir haciéndolo. Cuando salga este número déjenla en la casa de mamá, que ella viaja cada dos meses y me la trae. Ah, y que Juani le diga al papá que no sea amarrete y que deje otra también para mi hermana, porque ésta es para mi, jajajaja. Besitosss y hasta la próxima entrega.

 

Jéssica Paz de Todd

En honor a las abuelas

Julio Chávez y Benjamín Vicuña / "Farsantes"

Sabían de qué hablaban las abuelas cuando avalaban que aquéllos que se sentían libres hicieran, si les gustaba, de su culo un pito.

Así lo escuchamos desde niños y, porque entendimos que era bueno, apoyamos todas las campañas y apoyamos la ley; como apoyamos, ahora, el debate responsable y serio  por una adecuada legislación sobre aborto y eutanasia; y como exigimos, además, la pronta aplicación de la ley de educación sexual.

Pero lo que no nos gusta, cuando aquella premisa de las abuelas se cumple a rajatablas, es que a caballo de una ley que defiende los derechos igualitarios se nos quiera colonizar la mente a quienes pensamos que el culo es culo y el pito es pito.

Por eso, con la misma convicción con la que antes repudiamos el machismo retrógrado y la pacatería moral, repudiamos ahora la campaña de penetración ideológica que se intenta desde publicidades oficiales o institucionales y desde tiras, películas, unitarios y telenovelas contestes con aquella campaña con las que se nos quiere convencer de que ser democráticos equivale a ser homosexual.

Viva cada uno su sexualidad como mejor le parezca, ejerza sus derechos en plenitud, elija lo que estime apropiado para su condición de género y permita que el otro elija con la misma libertad, aunque no siempre coincidan las elecciones. Así, desde el respeto por el otro, entendemos la democracia los que hacemos Las doce y una. Y porque así la entendemos, estamos como siempre dispuestos a debatirla así.

 

Román Preciado / Número tres

100.000

Junín / Fuente del Milenio / Gyula Kósice

 

 

La noticia cayó como una bomba sobre el ánimo naturalmente alegre y distendido de los juninenses: según las cifras del censo no llegamos a 100.000.

¡Oh, Dios, mirá que invertimos tiempo y dinero trayendo sobrantes de cualquier lado!

Pero no hay caso; el mercurio no quiere subir hasta la mágica cifra que nos dejaría definitivamente tranquilos y satisfechos y se clavó, tozudo, por encima apenas de los 94.000.

¿Y ahora qué hacemos con el gratificante chorrito de agua por canilla que venimos administrando para que alcanzara para todos? ¿y con esas simpáticas y volátiles espículas con que plátanos y céntricos molinos harineros agasajan a los habitantes? ¿y con las motitos sin luz y sin frenos y a los mangos que te afeitan por izquierda y por derecha, a falta de colectivo, para dar el volumen de una gran ciudad? ¿y con el cine que iba a abrirse donde vendían cuetes? ¿y con esos potenciales asesinos que más tarde o más temprano se cargarán la cabeza de alguna criatura que juega volando con sus skates en la plaza 25 de Mayo? ¿y con la guerra que teníamos previsto declararle a Olavarría que nos quiere chorear la cabecera de la región? (entre nosotros, ¿de qué región?) ¿y con los turros de Pergamino que se quieren llevar todas las facultades y que encima pasaron la cifra mágica?

¡Qué bochorno, Dios mío, qué bochorno! ¡Y eso que tenemos un multimedio dirigido por un filósofo y con línea directa al cielo! ¿Cómo no le reveló a la gente de los cuatro puntos cardinales que viniera, que se sume, que aquí se vivirá mejor cuanto más nos apiñemos?

¡100.000! ¡Qué lindo que sería! ¡No me gustaría morirme sin llegar a los 100.000!

A propósito, contaba León Benarós que cuando velaban a Leonor Acevedo, la madre de Borges, muerta a los 99, una dama se acercó al escritor para decirle, compungida:

-¡Qué pena tan grande ¿no?, un poquito más y llegaba a los cien!

A lo que Borges respondió:

-Señora, qué obsesión la suya con el sistema decimal...

 

 

Andy Bulgado

 

(Número 2 / Noviembre de 2010 - Sección: "Mano y contramano")

Antes y después de Néstor Kirchner

Cuestioné cuanto pude la gestión y el carácter del ex presidente Kirchner. Dentro y fuera de estas páginas y, a veces, con dureza. No me gustaron su autoritarismo ni su prepotencia, su falta de consideración para con quienes no le respondían ciegamente, su manera usuraria de acumular poder, su doble discurso, su capitalismo de amigos, su sobreactuación política, su tendencia al nepotismo, al despotismo y a la perpetuación hegemónica y podría extender la enumeración. Pero Néstor Kirchner se murió y me siento consternado.

Me duele que se mueran los que apuestan a la vida y me duele, sobre todo, cuando se mueren en mitad de un proyecto y en la plenitud de sus potencias.

Tampoco me hubiera costado reconocer mi error si, finalizada la gestión que lideraba, la mayoría del pueblo argentino viviera mejor, fuera más feliz y aprobara su gobierno; aunque estimo la posibilidad como altamente improbable. Constatarlo, de cualquier manera, ya no se podrá porque, se diga lo que se dijere, nada será lo mismo en adelante. Falta el ideólogo y el conductor de un proyecto y esa pérdida es demasiado grande. De ahí la consternación, además del respeto por la persona que fue en vida Néstor Kirchner y de la solidaridad para con el dolor de su esposa en el ejercicio de la presidencia.

Como cualquier exageración en estos casos puede conducir a lo que se cuestiona, la sobreactuación, concluyo por aquí mi exposición y me remito a transcribir algunos conceptos  que recogí, durante los días del funeral, de distintos actores públicos y de distintas fuentes:

 

 

 

“En lo declamativo, Néstor Kirchner fue un presidente revolucionario. Pero en lo sustantivo, no quiso, no supo o no pudo (como dijo de sí Raúl Alfonsín) lograr que sus ideas de fondo llegaran a aplicarse totalmente. Sí logró, y no es un mérito menor, instalar esas ideas en la agenda y muy probablemente queden instaladas para siempre”.  Jorge Fontevecchia / Perfil

 

“Su empeño por marcar las diferencias puso al ex presidente Néstor Kirchner mucho más cerca de esa corriente que apuesta a construir a partir del reconocimiento del conflicto que de las tendencias totalitarias que le endilgaron algunos opositores y analistas políticos. Es justamente al revés, muchos de los que durante todos estos años le pidieron a Kirchner que no confrontara son los que no soportan que se expongan esas diferencias y buscan disimularlas con discursos que apelan a una igualdad sólo retórica, capaz de legitimar y garantizar su poder”. Fernando Krakowiak / Página 12

 

“Kirchner no se murió, / Kirchner no se murió, / qué se muera Magnetto, / la puta madre que lo parió”. Manifestantes de La Cámpora, tomados por todas las señales de televisión

 

“Creo que hay un aspecto posible de la política poskirchnerista que está siendo inadvertido; me refiero a la constitución de la figura del ex presidente como mito político (...). Si Kirchner se constituye en otro mito político argentino, aquéllos que, como será mi caso, no nos dejaremos capturar por su encanto, deberíamos defender la diferencia, la que nos habilita a expresar nuestra opinión sobre el tema, en lugar de aplastarla”. Vicente Palermo / Historiador

 

“Me conmovía ese determinismo calvinista exhibido en cada una de las cosas que emprendía (...). Cabrón, vehemente, con la velocidad de un rayo, guapo, decidido, buena leche, buen amigo y un brillante jefe y maestro. El mejor. (...) Y hoy viene a morirse. ¿Cómo sucedió semejante cosa? Eso no estaba en los planes ni de él ni de nadie. No encuentro respuestas. Escribo, lloro como un boludo y no encuentro respuestas. Flaco querido, ¿entendés que no tengo consuelo?”  Aníbal Fernández / Jefe de Gabinete

 

“Se ha muerto un hombre de la verdad en la época de los simulacros. Esa verdad exigirá tarde o temprano nuevos testimonios”. Jorge Alemán / Página 12

 

“Durante su etapa como presidente, Kirchner condujo a la Argentina a un período de fuerte recuperación económica desde las secuelas de la crisis de 2001”. Dominique Strauss-Kahn / Director del Fondo Monetario Internacional (FMI)

 

“Nunca, como candidato, pudo ganar una elección nacional. Sin embargo, nunca dejó el poder desde que se encaramó en él (...). El desierto del que venía lo obligó, tal vez, a una vida excepcional. Todo giraba en torno de él, bajo su presidencia o cuando la jefatura del Estado la ejercía su esposa”. Joaquín Morales Solá / La Nación

 

“Estas madres están a tu lado, Cristina, dispuestas siempre a colaborar en la lucha en la defensa de los Derechos Humanos para que se puedan cumplir los objetivos de nuestros hijos, a quienes hoy se sumó nuestro querido Néstor”. Madres de Plaza de Mayo – Línea Fundadora

 

“Querido Néstor: (...) Quiero decirte que en este día, jueves 28 de octubre, cuando llegué a la Plaza, varias cuadras antes, parecía un espejismo: miles y miles de jóvenes te vivaban y también decía ¡Fuerza Cristina! Muchos me decían empecé mi militancia con Néstor, por eso ahora tenemos que estar firmes y juntos como él nos enseñó”, Hebe / Asociación Madres de Plaza de Mayo

 

“...desaparece con su muerte el único que reunía las condiciones requeridas para contener, como ningún otro, la compleja y turbulenta realidad del peronismo, cuyas pugnas internas en épocas pasadas sumieron al país en gravísimas crisis institucionales. Éste tal vez sea el más serio desafío con el que tendrá que lidiar la Presidenta”. Atilio Borón / Politólogo, director del PLED / Página 12

 

“¡Viva el infarto!”  Estúpido anónimo, en la vereda del Sindicato de Choferes de Camiones de Junín, Bs. As.

 

“A comienzos de 2003, integrábamos con Ana (de Skalon) el equipo estratégico de campaña cuando Néstor nos propinó una fuerte desilusión al designar candidato a vicepresidente a Daniel Scioli, a quien veíamos como arquetipo del menemismo. (...), nunca regresé a la mesa chica, al círculo áulico del kirchnerismo”. Miguel Bonasso / Proyecto Sur

 

“¿Hay que pedirle fuerza a Cristina o hay que dársela?”  Raúl Dellatorre / Página 12

 

“...los próximos tiempos estarán signados más por una ausencia que por una presencia, ya que la Argentina sigue confiando a caracteres individuales, y no a instituciones fuertes”. Enrique Valiente Noailles / La Nación

 

“Néstor Kirchner tuvo suerte: murió en su ley y en El Calafate, su lugar en el mundo. Los médicos diagnosticaron muerte súbita. Súbito: precipitado, impetuoso o violento en las obras o palabras, diagnostica el diccionario. Tuvo, Néstor Kirchner, una muerte que coincidió con su vida. (...) Néstor Kirchner ha muerto y el pasado, ahora, se convirtió en anécdota: la avidez que lo empujó al precipicio será avaricia o entrega generosa, según la historia y quien la escriba. (...) Néstor Kirchner ha muerto. Qué su alma descanse en paz. ¿Existirá el kirchnerismo? Si existe, desde hoy será puesto a una dura prueba: dar los primeros pasos sin su inspirador. ¿Tendrá la disciplina suficiente para organizarse en ausencia de su líder o habrá llegado para muchos el momento de pasar facturas? ¿El kirchnerismo habrá sembrado vientos? (...) ¿Cristina necesita ayuda? Habrá varios dispuestos a darle el abrazo del oso”. Jorge Lanata / Después de todo – DDT / Canal 26

 

“Kirchner definió un estilo que, como sucede con el liderazgo carismático, es muy difícil de transmitir a otros. (...) El poder indivisible es fuerte y débil: su fortaleza está en el presente, mientras se lo ejercite; su debilidad está en el futuro, cuando las circunstancias cambian. (...) Frente a la desaparición de quien concebía el poder como indivisible, se aprestan las fuerzas y los individuos que quieren creer que ese poder pasa intacto a otra parte, lo cual sería una equivocación, o los que creen que se acerca un nuevo reparto”. Beatriz Sarlo / La Nación

 

“Recojamos su compromiso militante y acompañemos mas que nunca a la Compañera Presidenta Cristina Fernández de Kirchner”. Consejo Directivo /  CGT (R.A.)

 

 

 

Compilación y textos: Claudio Portiglia

 

 

 (Número dos, noviembre de 2010 / Sección: "La dos/EL FORMÓN/ Política y pensamiento")

 

 

 

Relaciones sociales

-¡Ay, qué grande que estáaaass..! ¿me conocés?

-Gññfff...

-Sí ¿viste?, me conoce. ¡Qué hermoso! ¡Y ya habla...!

-Voy al jardín, decile.

-Ggññfff... mmm...

-La seño, claro. Dice que te parecés a la seño...

-¡Pero mirá qué bicho que eeess...! ¡Me lo comería! ¿Vas con la señorita Moni?

-¡Tattuuu... bbb...!

-¡Ojalá, es un encanto! Él va con la seño Mari, dice. Esa flaquita, feuchita, de anteojos ¿viste?

-Ah... ¿y es buena la señorita Mari?

-Grrrp... ggg... pa pa...

-Sí, mi amor; no, no es papá. Papá está trabajando. Ésta es Carmen, la amiga de mamá.

-¡Bappuup! ¡bappuupp...! bbrrr...

-Se enojó, me parece. Bueno, los dejo; divino el gordo. ¡Mmchuac! ¡Mmchuac! ¿Nos vemos?

-Sí, decile, nos vemos. ¡No, Ro, no te saques el besito de la cara! Tirale un besito a la tía que se va, tirale un besito...

-Gññff... ssnff... ssnff... ¡buaaaaa...!

 

 

(Y, sí, macho; es para que te vayas acostumbrando. Pero hay cosas peores, eh; no vayas a creer...)

 ............

 

(Número 2, noviembre de 2010 / Sección: "La ocho/ETIQUETAS/Sociedad")

La casita por el techo

¿Y usted por dónde empieza?

Temas de psicología

 

 

Es comidilla en cualquier ámbito la cantidad de aspirantes que ha visto impedido su acceso a un trabajo o a un cargo de mayor responsabilidad porque en la entrevista psicológica que debía superar empezó a dibujar la casita por arriba. Al no apto que archiva la aspiración lo precede una pregunta que humilla: “¿Empezarías a construir una casa por el techo?”

Por estupideces parecidas trabaja buena parte de los psicólogos y las psicólogas que cada año vomita la universidad y se priva de conseguir trabajo a multitudes que lo necesitan. ¿Con qué autoridad se ejerce ese poder de discriminación, selección y veto? Vaya una a saber. Lo curioso es que aquéllos que lo ejercen suelen ser los mismos que elaboran encendidos discursos en contra de la discriminación de cualquier naturaleza.

Tan palpable es la realidad que se describe que todos los alumnos de escuela secundaria se empeñan por conocer el secreto antes aun de conocer el funcionamiento de la lengua, las operaciones matemáticas elementales, la disposición geográfica del mundo en el que viven o los rudimentos de la historia que le permitan, por lo menos, saber qué son y de dónde vienen.

Así las cosas, ¿por qué debería sorprender que al Departamento de Estado norteamericano le interese conocer qué pastillas toma la presidente argentina, cómo controla su ansiedad o de qué manera reduce su estrés, tal como revelara WikiLeaks?

Las filtraciones que produjo el enigmático Julian Assange no hacen más que poner al descubierto que el siglo veintiuno heredó del veinte un conflicto demasiado grave: la profunda escisión entre la sociedad del conocimiento, mínima, pero determinante a la hora de señalar el rumbo y asumir la dirección, y la masiva ignorancia que múltiples intereses cruzados se esfuerzan en profundizar y cuyas consecuencias son imprevisibles.

No es mucho lo que se puede hacer desde estas líneas más que sentar un diagnóstico que atenderá o no el lector. Y desear, fervorosamente, que cada uno que se informe empiece a dibujar la casita por donde quiera, pero que cuide, si fabrica sillas, de que la gente no se venga al suelo; si arregla enchufes, de que la gente no se electrocute; si coloca inyecciones, de no dar la medicación equivocada y, si ocupa algún cargo público, de recordar que la gente todavía come, se emociona y trata, en lo posible, de mantener una vida particular.

 

 

Lic. Linda Acosta de Labboritto

 

 

(Número 3, diciembre de 2010 / Sección: "La tres/LA CLARA Y LA YEMA/Pensamiento")

¡Vamosh, Argentina...!!

Sección: "La doce/EL AGUATERO Y EL CAPITÁN/Deportes

(Número 0)

(Cuando publicamos esta nota, en septiembre de 2010, no podíamos prever las muertes de Néstor Kirchner y de Hugo Chávez. La reproduzco como testimonio de una predicción con la que no anduvimos tan lejos. Y con el debido respeto por los dos presidentes fallecidos)

 

Basta de improvisados como Riquelme, Zanetti o Verón

 

En 2014, Selección para todos

Un equipo que guste y garantice resultados para el Maracanazo argentino

 

Brasil es el objetivo y 2014 está ahí, a vuelta de calendario. Apenas una reelección, que se aproxima, y una ratificación parlamentaria en 2013, para mantenernos entretenidos, y nada más impedirá que vibremos con un nuevo Mundial y que, ahora sí, nos traigamos la copa. ¿Los locales? Serán, por supuesto, unos duros y dignos adversarios que jerarquizarán nuestra victoria. Pero si hacemos un frente común, como siempre quisimos los argentinos y las argentinas, no queda otra posibilidad que no sea la victoria, porque estamos, como dijo un poeta maldito, condenados al éxito.

Como adelanto exclusivo, Las doce y una está en condiciones de confirmar el núcleo de la delegación que nos devolverá la gloria.

El equipo, con esquema tradicional, bien latinoamericano y unasurero: 4-3-1-2

Al arco: Aníbal Fernández, que las ataja todas y sabe sacar el contragolpe con velocidad, precisión y desparpajo. Es, como dijo Maradona de Pastore, un auténtico caradura, y no sólo del fútbol.

En el fondo (en adelante, FMI: Fondo más impresentable): Eduardo Feinman, un tipo que recorre la derecha, de arriba abajo, y que es un cuatro cuatro; Randazzo y Scioli de zagueros, dos buenos contenedores de las embestidas del adversario que, además, saltan y cabecean; y Julio Grondona por el otro lateral, ya que es un tres con presencia (lleva tres décadas en la AFA), vivo, con reflejos y que no tiene complejos cuando hay que tirar la pelota afuera.

En el mediocampo: Bilardo, claro, que siempre fue ocho, retorcido; De Vido, para retener y distribuir el juego; y Víctor Hugo Morales, al que nacionalizaríamos, porque estatizado ya está, y es un hombre que amaga bien por la izquierda y es rápido, pero también sabe correrse a la derecha si las circunstancias lo exigen.

Como enganche: Daniel Hadad, in-sus-ti-tu-íble.

Y adelante: dos punta punta para embocarla: Moyano y D’Elía.

Director técnico: Néstor, obvio, capo di tutti capi.

Ayudante de campo: Cristina (que ayuda…)

Preparador físico: Antonini Wilson, un profesional de perfil bajo que repone el aire necesario cuando empieza a faltar.

Masajista: Guillermo Moreno, ¿quién si no?, un experto en ablandar todo tipo de durezas y contracturas que tiene, como plus, muy buenos vínculos con la barra.

Utileros: Darío Szpolski y Diego Gvirtz (la puta si son útiles).

Jefe de prensa: Osvaldo Papaleo (se había pensado en Hebe de Bonafini por su equilibrio y su moderación, pero tiene en vista otros compromisos), periodista formado en la escuela de López Rega que reúne las condiciones ideales para un cargo delicado: es creíble, tiene una trayectoria intachable y coherente y cultiva una excelente relación con todos los medios. Por otra parte, Cherquis Bialo ya cumplió un ciclo y tanto Mauro Viale como Anabela Ascar tienen contratos firmados con otras empresas.

Médico: Hugo Chávez; será la contratación más cara, pero vale la pena; como es extranjero no será amigo de ningún jugador, tiene la receta precisa para cualquier problema y, en última instancia, sabe curar de espanto.

Psicólogo: Orlando Barone, que por fin va a encontrar su lugar en el mundo.

Y presidente de la delegación: Héctor Magnetto (qué le vamos a hacer, como ya pasó entre 2003 y 2008, vamos a necesitar unas cuantas tapas favorables).

Hasta aquí la información. Nos queda una expresión de deseo que alimenta el entusiasmo. ¡Vamosh Argentina!

¡Vamosh Clarín! ¡Vamosh argentinosh y argentinash! ¡¡Vamos todosh…!! ¿¡Qué te pasa, Rouseff, estás nerviosa!?

¡Vamosh caraaajoooo…! ¡Hasta el frente para la victoria, shiempreeeeee…!

 

Alcides Leal

……………………………………………..

 

Auspician esta columna:

  • Presidencia de la Nación. Plan Vivienda Para Todos. 18.000.000 de viviendas entregadas en siete años para resolver el problema habitacional de 52.000.000 de argentinos.

  • Riciardi (auspiciante aportado por Víctor Hugo). Si no tenés efectivo mientras esperás el 82% móvil y querés vender tus joyas y tus alhajas, consultá en Riciardi; Riciardi paga más.

  • Anteojos Francioni (aportado por el mismo benefactor). ¿Cómo puede ser que te vistas de etiqueta para ver Aída de Verdi, en la Scala de Milán, o para escuchar la Sinfónica de Nueva York, en Manhattan, y descuides tu estética con unos armazones pasados de moda? Vení a Francioni, tu óptica de confianza, que te asesora para que lleves los mejores armazones nuevos.

  • “Competencia” y “La mañana”, Radio Continental, y “Bajada de línea”, Canal 9.

  • Canal 7, “La Televisión Pública”. 750.000.000 invertidos al año en fútbol para vos.

La once / SALADO EL BOMBÓN

"La once/SALADO EL BOMBÓN" / Las doce y una / XIII

(Número 0 - Septiembre, 2010)

XIII

 

Desde la antigüedad, el número trece fue considerado como de mal augurio ya que en la última cena había doce apóstoles y el que murió, Jesucristo, fue el número trece.

La Cábala enumera a trece espíritus malignos, al igual que las leyendas nórdicas. En el Apocalipsis, el capítulo trece corresponde al anticristo y a la bestia; y en el Tarot, este número hace referencia a la muerte.

En el mundo del espectáculo todos son muy supersticiosos y esto no es casual: A lo largo de la historia todos los días trece se han producido en este ambiente acontecimientos anormales.

A través de un gran esfuerzo de nuestra redacción, hemos logrado reunir una serie de sucesos que se produjeron en el espectáculo un día como hoy.

1259: Nace la banda pop “the bravehearts” que convulsiona a toda Inglaterra por su espíritu transgresor. Se dice que sus integrantes, liderados por William Wallace, realizaban sus shows vestidos con polleritas cuadrillé y que antes del cierre terminaban todos en bolas.

1698: Se realiza en Aberdeen el primer tributo a “the brevehearts”. La cosa se va al carajo y se produce la primera orgía homosexual verificada por los historiadores.

1826: Ludwig van Beethoven brota en un ataque de ira cuando una bruja le augura que un perro san Bernardo será más conocido que él.

1953: Marilyn Monroe cuenta en el programa del padre de Mauro Viale que Elvis Presley tenía un chizito.

1968: La Coca Sarli sale con un barrabrava de Rosario Central y le pregunta ¿Qué pretende usted de mí canalla?

1981: Patricia Sosa se atraganta comiendo pollo al disco. Su voz cambia para siempre.

1983: Roberto Gómez Bolaños gana el campeonato nacional de balero. Carlos Villagrán, indignado, exige que se comparta el premio.

1987: Alejandro Lerner graba “Algo que decir” y es felicitado por… eh… digamos, Moe.

1996: Nancy Duplaá declara en conferencia de prensa que el Vasco Arruabarrena es mejor que Maradona. Arruabarrena, avergonzado, se va a barrenar a Mar Azul.

2003: El cantante de Pier se pela para demostrar su fidelidad al Indio Solari. Un grupo de hinchas de Atlanta lo confunde con un skinhead y lo revienta a cintazos.

2008: Hilda Lizarazu jura haber visto a papá Pitufo caminando en su habitación.

2010: Nace una revista que revoluciona la ciudad de Junín. Andrea del Boca manda suerte por facebook.

Juani Portiglia

 

 

 

(Con el agradecimiento a todos los que colaboraron y, en especial, a Virginia Zusbiela que se cargó la responsabilidad de vender el producto)