Virgi por WhatsApp / 2017
(Virginia Zusbiela)

De chico me abrazaba a la almohada para dormir
después llegaron cuerpos que se robaron los abrazos
cambiaron las costumbres
se modificaron mis noches
y el sueño y la vigilia se vieron postergados por otras contingencias
por desvelos de amor
por urgencias de la carne
por peleas absurdas
por cuestiones de trabajo
por rencores o llantos o penas o mentiras
ahora que vivo cierta calma
ha vuelto la almohada a convocarme y en noches como ésta
recupero momentos de aquel chico
guardo una foto abajo como antes guardara figuritas
le rezo algunos versos
y me duermo de a poco en el abrazo que descifra su nombre
con mis dedos jugando por su nuca
igual que si estuviera

Virgi / desayuno, 2016

Qué manda cuando no manda nada y el amor es un puro fluir gratuito como la poesía
qué vínculo enlaza dos destinos dispares cuando dista una vida de por medio pero la aurora y el crepúsculo se expresan con idéntica coloración
intentar el amor es una vana empresa
buscarlo un artificio
el amor acontece cuando los amantes apenas si se dieron cuenta
y echa raíces en un suelo paralelo
donde no llegan ni las manos ni las intenciones humanas a destruir su circuito su cuenca su sostén

Treinta dígitos

 

Vas,

y algo y mucho serpentea el camino

vasta ola fatal

Virginia

pretérita pastosa prevenida ola de sed

Virginia

casi último tu nombre casi ola

vas Virginia

ola de estupor amanecido

 

 

De entrecasa

Virgi: 'Bella y transitoria' / 2016

Me gusta detenerme en ese ángulo que enfoca la mirada
allí nace el futuro justamente
allí la risa atrae todos los ecos
allí los pies descalzos se relajan de tanta competencia
igual que la rodilla flexionada que sostienen las manos
allí se suelta el pelo que otras veces mantiene recogido
allí los almohadones le regalan su oferta de descanso
y ella acepta el convite con la gracia que distingue a los buenos
plena a la luz del día
y victoriosa

Virgi con su mamá / Balcón, Rosario, 2016

Abro la ventana

ella está lejos pero pasa igual

trae aroma de río y una angustia que le aprieta la garganta

es que a veces no se puede con todo

a veces también se flaquea

yo sé que no le gusta

ella misma me lo dijo

sin embargo también desde la flaqueza se puede responder

y ella responde como sabe

entregando su tiempo prodigando su cuidado mostrando una serenidad que no la asiste

tratando de contener de convencer

con esa fe que parece inquebrantable

por lo menos para quienes no la conocen

quizá por distraídos

quizá por no ver ese dolor que le sube hasta los ojos

cuando se queda sola

cuando apaga la luz

Sobre ciertas fotos y sobre ciertos gestos

Virgi en la colonia / 2017

Dicen que el agua es el elemento opuesto
pero ella es del agua
lo revelan esas manos pequeñitas que buscan su contención
esos ojos que descubren el mundo más allá de los aros
esas risas que brotan sobre los flotadores en la edad del afianzamiento y el aprendizaje
dicen que Sagitario es de fuego
y tal vez ella arda en su intimidad
pero sabe verterse cristalina y serena sobre estos páramos cuarteados por la sed
cuando beber de su fuente es necesario y la espera se parece al infierno

Arribeños

Virgi con Ago, en la plaza / 2016

Nada como verla reír a la luz del sol de la primera tarde
no hay nada que perturbe si ella ríe
se ordenan los espacios
el aire se entibia
en las ramas se inflaman los botones que anuncian la inminencia de la próxima estación
su risa es bebida y alimento que sacia por agosto
fermento necesario
y la vida si ríe es generosa como lo fue al nacerla
como lo es cada vez que me permite prenderme de los haces de sus ojos castaños
como ahora que río si ella ríe buscando su lugar

con la Virgi / Plaza Alem, 2016

Dejaron los períodos del año de serme regulares

ya no fracciono en meses y semanas en horas o en minutos

y el decurso del tiempo

es una banda elástica de instantes que se extiende caótica

entre el último abrazo

y la próxima vez

Perito Moreno

Virgi en Perito Moreno, con Noralí y Rocío / 2016

La claridad se oye en ese espacio que dibuja la boca

delante de la mole que la admira

lo demás es silencio

sin embargo un ¡Increíble! suena en la pestaña que está a un clic de mis dedos

donde el azul no llega

donde tampoco el frío

Como cosa

Brasil 149

Ya vacía la casa de su luz de su tránsito
han claudicado el níspero y la acacia
cedieron a la sierra y la torpeza de una cuadrilla endeble de razones
y ahí yacen desramados
a un costado del hueco como cosa
o peor como nada si qué importa molestaban y es todo